Día 5-Viernes 17 de Agosto de 2012
Al levantarse me asalto una extraña sensación que era una combinación de alegría y tristeza. Supongo que nos pasara a muchos el último día de las vacaciones; Uno es feliz de volver a su casa (home sweet home
) pero a la vez notas cierta pena por abandonar esa impresión de novedad y libertad que ha disfruto durante las vacaciones.
El día estaba soleado y por lo visto habían pronosticado para el fin de semana en Paris sol y calor, casi lamenté no haber elegido otras fechas para nuestras vacaciones para aprovecharnos de esa ola de calor pero en cuestión de meteorología siempre es una lotería.
Teníamos el vuelo de salida en el aeropuerto Charles de Gaulle a las 16:40 y nos pasaban a recoger los de la compañía Paris Blue Airport Shuttle entorno a las 12:30 con lo cual solo nos quedaba disfrutar de la mañana para la cual ya había hecho planes. A posteriori comentare que nos recogieron demasiado pronto en el hotel, comprendo que en la agencia de viaje donde contrate todo no quisieron asumir riesgo pero el viaje hasta el aeropuerto nos duro unos 40 minutos, creo que podrían haber pasado a recogernos a las 13:30. Tras dejar nuestras maletas en recepción y tomar el desayuno pillamos el metro para acércanos al barrio del marais bajando en la estación de pont Marie. Tenia el circuito apuntado en el mapa con lo cual solo tuvimos que seguirlo, empezando por el hotel de Sens, hoy día una biblioteca municipal en la cual estaba realizando trabajos de restauración.
Después recorrimos la rue de l’ave Maria donde entramos en le village Saint Paul que consiste en varios patios interiores donde se encuentran varias tiendas de antigüedad y restauración, a al hora que estuvimos estaba todo muy tranquilo con parte de los comercios cerrados.
Salimos a la rue des jardins St Paul donde nos encontramos con los restos más largos de la muralla medieval que tuvo Paris: L’enceinte de Philippe Auguste, situada detrás de la iglesia Saint Paul Saint Louis. De hecho, recorrimos varias calles hasta llegar delante de la iglesia en la rue Rivoli, la cual estaba siendo restaurada (nos encontramos con muchos monumentos y edificios que estaban de obras)
A continuación recorrimos la rue Rivoli hacia el este hasta llegar al hotel de Sully. Al cual accedimos primero entrando en su patio y después cruzamos el edificio para llegar al patio trasero. El cual tiene una Salida a la place des Vosges. (Fijaros en la segunda foto en la puerta abierta a la derecha)
En la magnifica place des Vosges buscamos primero el edificio donde había vivido Víctor Hugo hasta dar con el para después deleitarnos con la tranquilidad que otorgaba el lugar. Tampoco perdimos detalles de los edificios construidos alrededor de la plaza.
Al salir de la plaza por la rue des francs bourgeois localizamos el hotel Carnavalet, museo de la ciudad de Paris. Lo visite la primera vez que estuve en la ciudad y creo que es interesante no solo por las obras que allí se exponen sino también para descubrir el edificio por dentro.
La siguiente parada fue el hotel de Soubise que tiene un patio al cual se puede acceder además creo recordar que aunque el edificio contiene unos archivos también se podía visitar pero creo que solo te permitían el acceso a unas pocas habitaciones en las cuales no había ninguna exposición de obras.
Regresamos para entrar en el Pletzl, el barrio judío de Paris formado por las siguientes calles: la rue Pavée, la rue des Rosiers, la rue Ferdinand-Duval, la rue des Écouffes, a rue des Hospitalières-Saint-Gervais. A la hora que estuvimos nosotros estaba casi desierto con lo cual aconsejo visitarlo por la tarde donde hay más actividad y tenéis mas tiendas abiertas.


Con eso acabamos el circuito que tenia previsto, fuimos a la rue Rivoli para tomar el metro y regresar al hotel no obstante de camino nos encontramos una pastelería donde no puede resistir a comprarme unos dulces que hacia años que no me había comido: un eclair au chocolat et au caramel (uno de chocolate y otro de caramelo desafortunadamente no tenían religieuses que esotro pastel muy bueno) Así que allí estaba yo con mi bolsa de pastel preguntándome si comérmelos en la calle o llevármelos conmigo para disfrutar de ellos en el aeropuerto cuando mi padre señalo un starbuck coffee situado frente a la iglesia Saint Paul. Pagamos dos cafés y bajamos al sótano que tenían habilitado para sus cliente donde “disimuladamente”
devore los dos pasteles, dios que ricos que estaban.
Cuando dejamos el metro después de volver del Marais aun estuvimos dando una vuelta por los alrededores del hotel acercándonos a la opera.
Finalmente a las 12:20 se nos presento al amable chofer que nos condujo hasta Roissy Charles de Gaulle eso si dejamos Paris recorriendo les champs Elysees en coche lo que fue una nueva experiencia para nosotros.
El resto del día consintió en muchas horas de espera y de trayecto primero en avión y después en autobús donde llegamos a Zaragoza cansados pero felices de nuestras vacaciones. Por mi parte solo queda esperar el próximo año y empezar a planificar mi próximo viaje.
Gracias a todos/as.
Al levantarse me asalto una extraña sensación que era una combinación de alegría y tristeza. Supongo que nos pasara a muchos el último día de las vacaciones; Uno es feliz de volver a su casa (home sweet home

Después recorrimos la rue de l’ave Maria donde entramos en le village Saint Paul que consiste en varios patios interiores donde se encuentran varias tiendas de antigüedad y restauración, a al hora que estuvimos estaba todo muy tranquilo con parte de los comercios cerrados.

Salimos a la rue des jardins St Paul donde nos encontramos con los restos más largos de la muralla medieval que tuvo Paris: L’enceinte de Philippe Auguste, situada detrás de la iglesia Saint Paul Saint Louis. De hecho, recorrimos varias calles hasta llegar delante de la iglesia en la rue Rivoli, la cual estaba siendo restaurada (nos encontramos con muchos monumentos y edificios que estaban de obras)

A continuación recorrimos la rue Rivoli hacia el este hasta llegar al hotel de Sully. Al cual accedimos primero entrando en su patio y después cruzamos el edificio para llegar al patio trasero. El cual tiene una Salida a la place des Vosges. (Fijaros en la segunda foto en la puerta abierta a la derecha)


En la magnifica place des Vosges buscamos primero el edificio donde había vivido Víctor Hugo hasta dar con el para después deleitarnos con la tranquilidad que otorgaba el lugar. Tampoco perdimos detalles de los edificios construidos alrededor de la plaza.



Al salir de la plaza por la rue des francs bourgeois localizamos el hotel Carnavalet, museo de la ciudad de Paris. Lo visite la primera vez que estuve en la ciudad y creo que es interesante no solo por las obras que allí se exponen sino también para descubrir el edificio por dentro.

La siguiente parada fue el hotel de Soubise que tiene un patio al cual se puede acceder además creo recordar que aunque el edificio contiene unos archivos también se podía visitar pero creo que solo te permitían el acceso a unas pocas habitaciones en las cuales no había ninguna exposición de obras.


Regresamos para entrar en el Pletzl, el barrio judío de Paris formado por las siguientes calles: la rue Pavée, la rue des Rosiers, la rue Ferdinand-Duval, la rue des Écouffes, a rue des Hospitalières-Saint-Gervais. A la hora que estuvimos nosotros estaba casi desierto con lo cual aconsejo visitarlo por la tarde donde hay más actividad y tenéis mas tiendas abiertas.


Con eso acabamos el circuito que tenia previsto, fuimos a la rue Rivoli para tomar el metro y regresar al hotel no obstante de camino nos encontramos una pastelería donde no puede resistir a comprarme unos dulces que hacia años que no me había comido: un eclair au chocolat et au caramel (uno de chocolate y otro de caramelo desafortunadamente no tenían religieuses que esotro pastel muy bueno) Así que allí estaba yo con mi bolsa de pastel preguntándome si comérmelos en la calle o llevármelos conmigo para disfrutar de ellos en el aeropuerto cuando mi padre señalo un starbuck coffee situado frente a la iglesia Saint Paul. Pagamos dos cafés y bajamos al sótano que tenían habilitado para sus cliente donde “disimuladamente”

Cuando dejamos el metro después de volver del Marais aun estuvimos dando una vuelta por los alrededores del hotel acercándonos a la opera.

Finalmente a las 12:20 se nos presento al amable chofer que nos condujo hasta Roissy Charles de Gaulle eso si dejamos Paris recorriendo les champs Elysees en coche lo que fue una nueva experiencia para nosotros.
El resto del día consintió en muchas horas de espera y de trayecto primero en avión y después en autobús donde llegamos a Zaragoza cansados pero felices de nuestras vacaciones. Por mi parte solo queda esperar el próximo año y empezar a planificar mi próximo viaje.
Gracias a todos/as.