Nos levantamos algo más tarde de lo que teníamos previsto, pero entre el cansancio y que las paredes de la habitación eran casi de papel... apenas habíamos descansado.
Aunque no habíamos querido atarnos al itinerario como hemos hecho alguna que otra vez, nos habíamos preparado un poquito lo que veríamos cada día para no encontrarnos con sorpresas desagradables. Hoy tocaba la Torre de Londres. Al ser domingo abría a las 10.00, con lo que el quedarnos pegados a las sábanas tampcoo nos importó demasiado. Bajamos a desayunar y pedimos English breaksfast, para probar. La verdad es que tuvimos la sospecha de que había sitios en los que lo prepararían mejor, pero aún así estaba buenísimo y nos vino fenomenal para enfrentar el día que nos esperaba por delante y el frío!
Cuando salimos a la calle hacía un día espectacular. Casualmente había salido la oferta del 2x1 para el London Eye y parecía que era un día ideal para subir. Decidimos que si salíamos pronto de la Torre de Londres subiríamos.
Volvimos a coger las travelcards para el día y nos montamos en el metro. Antes no os he dicho que pillamos el metro en obras y teníamos las dos líneas principales cortadas, lo que nos hizo perder muchísimo tiempo en los desplazamientos por el tema de transbordos. Con lo que me había currado yo la elección del hotel para no andar a vueltas con el metro...
Al bajar del metro había una niebla que apenas dejaba ver el Tower Bridge...


Nos dirigimos a la taquillas y cogimos las entradas. No entendí muy bien por qué nos hicieron pagar el donativo voluntario al enseñarle el bono del 2x1, pero bueno, lopagamos y entramos.
Justo empezaba el recorrido del Beefeater, así que aprovechamos para seguirlo. No cuenta nada que no venga en una guía, pero al verdad es que es una experiencia interesante ver cómo ellos te lo cuentan dramatizando todo y haciendo alarde del humor inglés...
El Beefeater explicando mientarss trataba de echar a los cuervos...

Cuando el Beefeater terminó su charla (ya ha pasado una hora???
Los Waterloo Barracks, más conocido como Las Joyas de la Corona: con su puerta acorazada, donde se exponen las coronas y los cetros de todos los monarcas
La White Tower: con sus armas y armaduras y su St. John's Chapel
El Patíbulo, ahora convertido en jardines.
Los fosos y el recorrido por las murallas
La Bloody Tower, donde "desaparecieron" los principes Eduardo V y su hermano menor. Aquí, después de explicarte los diferentes intereses de los posibles responsables, te dan la opción de votar por quién crees que fue en realidad.
Etc. etc. etc....
Cuando nos cansamos de la torre habían pasado 4 horas!!! Sabíamos que, según horario londinense, se había pasado la hora de comer, pero después del desayuno que nos habíamos metido, pensamos que siempre podíamos comer algo en un pub y decidimos seguir con las visitas. Nos dirigimos a sacar unas fotos en el Tower Bridge 8que ya se veía a la perfección) y a ver St. Paul's por fuera, porque al ser domingo estaba cerrada (salvo para acudir a misa).
Tower bridge

St Paul's Cathedral

Según el planning inicial,después de comer iríamos al British, pero hacía un día tan bonito para pasear y nos estaba gustando tanto Londres que preferimos perdernos por sus calles.
Queríamos volver a la zona del Soho y ver Carnaby Street, así que cogimos de nuevo el metro. Tras descansar los pies un par de paradas sentados en el vagón del metro, volvimos a salir a la calle. Se notaba que el sol comenzaba a bajar y ya empezaba a refrescar. Dimos un paseito por Carnaby Street y entramos a comer en el Shakespeare's Head, un pub en el que servía fish and chips. Como queríamos probarlo ni siquiera miramos la carta. Pedimos eso y dos cervezas. La verdad es que me imaginaba algo mejor. había oido que no era nada del otro mundo, pero lo que comimos nos recordó a la típica cena de pescado empanado cuando eres niño... El sitio estaba muy bien para tomarse unas cervezas y las hamburguesas tenían una pinta buenísima. No es que no nos gustara lo que comimos,pero bueno, para una vez y ya. Los dos platos y las cervezas nos costaron 28pounds.

Eran ya las 4 de las tarde, con lo que la opción de subir al London Eye se volatilizaba... la verdad es que tampoco nos importó, pues estábamos disfrutando el día a tope.
Decidimos que era buena hora para enfrentarnos a Camden, así que nos dirigimos al metro, rezando para que no estuviera cortado ese tramo de línea. Al llegar al metro confirmamos nuestras peores sospechas, lo estaba!!!
Llegamos a Camden y era realmente mejor de lo que nosotros habíamos imaginado.Nos perdimos por los puestos, nos quedamos boquiabiertos con las fachadas de las tiendas... y, tras mucho contenernos, terminamos picando y haciendo unas compritas!!

Fachadas:

A eso de las 18.00 comenzaron a retirar algunos puestos, pero nosotro seguimos paseando. Cuando consideramos que continuar por allí, completamente de noche, sólo podría poner en riesgo nuestro bolsillo y la capacidad de nuetsras maletas, cogimos el bus de vuelta al Soho. Dimos otra vueltilla por allí, hasta Piccadilly Circus.

Era ya la hora de cenar y la verdad es que entre el desayuno y la comida no teníamos nada de hambre, pero después de tantas horas en la calle teníamos frío, así que volvimos al Soho entramos en una cafetería (Costa) y nos tomamos un chocolate caliente un latte de praliné (especialidad de Navidad, me hacía ilusión,
Al salir del sitio decidimos que era hora de irnos para el hotel a descansar, así que cogimos el metro y de nuevo a Paddington!!