A. EL MOTIVO
Lo oriental nos sigue atrayendo enormemente y, después de visitar el exótico y hermético Myanmar, 2012 ha sido el año de China, un país-continente al que teníamos ganas de ir, pero que habíamos dejado de lado hasta ahora. Dos han sido los motivos que nos decidieron a viajar a este gigante asiático, por un lado, una buena oferta para volar hasta allí (500 € I/V) con British Airways, y por otro, el conocimiento del sostenido crecimiento económico que ha tenido durante los últimos años, que aconsejaba no demorarse mucho en visitarlo, para evitar encontrarnos con algo diferente a la China ancestral y tradicional, con la que siempre hemos soñado.
B. FICHA TÉCNICA
1. Fecha del Viaje
Del 3 al 28 de Octubre de 2012
Esta fecha la elegimos, porque climáticamente es un mes bastante bueno para viajar a China (con todas las reservas de un país tan grande como Europa) y, aunque llegábamos en uno de los tres grandes periodos vacacionales del país, suponíamos que tras el mismo, no habría demasiado turismo local en los lugares que íbamos a visitar. Percepción errónea, a la vista de lo que encontramos a lo largo del viaje y que nos hace suponer que en China, dado el exagerado número de habitantes, no existe la temporada baja como conocemos en Europa.
2. El Plan
Menos de un mes para visitar un país tan extenso, hizo necesario elaborar un plan cerrado en cuanto a lugares a visitar, reservándonos la posibilidad de variar (cosa que hicimos en algún caso) el número de días en cada uno de ellos. Entramos por Shanghai y volvimos por Beijing, y, a priori, a pesar de hacer escalas en Madrid y Londres tanto a la ida como a la vuelta, los tiempos de espera para coger los enlaces no eran muy grandes y, si todo iba correcto, en 16 horas haríamos cada trayecto (el problema fue que el vuelo de vuelta Beijing-Londres se retrasó y ya no pudimos volver a Alicante el día previsto, teniendo que hacer noche en Madrid).
Una vez en China, optamos por combinar grandes ciudades (Shanghai, Beijing, Xian) con zonas rurales menos pobladas, aunque igualmente turísticas, como los alrededores de Guiling o Fenghuang, utilizando para desplazarnos el avión (dos vuelos internos), los trenes (alguno de ellos nocturno, viajando en litera) y autobuses.
3. Itinerario
DIA 1-2: Alicante-Madrid-Londres-Shanghai
DÍA 3-4-: Shanghai
DÍA 5: Shanghai-Zhanjianje-Wulliyuang
DÍA 6: Wulliyuang-Zhanjianje-Fenghuang
DÍA 7: Fenghuang
DÍA 8: Fenghuang-Jishou-Dehang
DÍA 9: Dehang-Jishou-Chengyang
DÍA 10: Chengyang
DÍA 11: Chengyang-Longsheng-Ping’an
DÍA 12: Ping’an
DÍA 13: Ping’an-Guiling-Yangshuo
DÍA 14-15: Yangshuo
DÍA 16: Yangshuo-Guiling-Xian
DÍA 17: Xian-
DÍA 18: Xian-Luoyang (noche en tren a Pingyao)
DÍA 19: Pingyao
DÍA 20: Pingyao-Beijing
DÍA 21-24: Beijing
DÍA 25: Beijing-Lóndres-Madrid
DÍA 26: Madrid-Alicante
4. Gastos del Viaje (dos personas)
Vuelos Alicante-Shanghai y Beijing-Alicante: 1030 €
Vuelos internos Shanghai-Zhanjiangje y Guiling-Xian: 380 €
Visado: 130 €
Medicinas y compras previas: 60 €
Hoteles, comidas, transportes, compras...: 2.000 €
Total: 3.600 €. 1800 € por persona.
C. EL PAIS
1. La Población
Con 1.350 millones de habitantes (una quinta parte de la población mundial), China es el país más poblado de la tierra y, con 10 millones de km², el cuarto más extenso.
En la actualidad, el crecimiento de la población es escaso, siendo el índice de fecundidad de 1,5 hijos por mujer. La reducción del número de nacimientos se debe al control de la natalidad en las últimas décadas. En 1979, cuando el país alcanzó los 1.000 millones de habitantes, las autoridades decidieron poner en práctica una dura política antinatalista, con el fin de impulsar el desarrollo económico, optimizar los recursos y elevar el bienestar de la población. Se inició entonces una campaña bajo el eslogan «una pareja, un hijo» y aquellas familias que tenían más de un hijo (con la excepción de los residentes en áreas rurales, y ciertas minorías étnicas) eran castigadas con el pago de multas y, en algunos casos, incluso se sancionaba con el despido laboral. Además, se han llevado a cabo millones de esterilizaciones y abortos forzosos y se ha producido abandono de bebés y tráfico de niños.
El sostenido crecimiento económico a lo largo de los últimos 25 años, ha traído no solo la reducción de la pobreza, sino también un brutal aumento de la desigualdad entre las zonas rurales y urbanas, lo que ha originado un importante trasvase de población hasta las grandes ciudades, algunas de las cuales como Beijing o Shanghai, rondan los veinte millones de habitantes.
2. Historia reciente
- De la proclamación de la República a la muerte de Mao:
El 1 de octubre de 1949, desde la Puerta de Tiananmen, en Beijing, Mao Zedong proclamaba la fundación de la República Popular China. Se confiscaron las tierras de los terratenientes distribuyéndolas entre los campesinos, se promovió la creación de una industria, y durante los 10 años siguientes la situación fue mejorando bajo la dirección del Partido Comunista, que mantenía un férreo control sobre los recursos del estado.
Los sueños de Mao, por alcanzar la producción industrial de los países desarrollados en unos años, llevaron a la locura del Gran Salto Adelante, cuando el abandono de la producción agrícola mató de hambre a millones de personas. Unas políticas más realistas permitieron la mejora de la economía durante los años siguientes. A pesar de ello, Mao parecía haber perdido protagonismo dentro del partido y en el propio gobierno por lo que, en un intento de recuperar el poder, lanzó en 1966 la denominada Revolución Cultural: había que devolver al país la pureza del comunismo, y los propios cuadros del Partido fueron purgados, sufriendo cárcel muchos de ellos como Deng Xiao Ping. La misma suerte siguieron los profesores, directores de empresas, médicos, ingenieros, y cuantos tuvieran una posición destacada. Toda China se sumió en el caos durante unos años, hasta que la pesadilla solo acabó con la muerte de Mao en 1976.
- De la muerte de Mao a la actualidad:
A mediados de 1977, Deng Xiao Ping volvió al poder. Un líder que ya había demostrado su pragmatismo en la década de los 60 impulsó que en 1978, se dieran los pasos para iniciar la política de reforma y apertura al exterior. Las reformas empezaron por los campesinos aboliéndose las comunas populares instauradas durante la Revolución Cultural, se promovió la iniciativa privada y el uso particular de la tierra. A la reforma agrícola siguió la industrial y financiera, transformando por completo la vida de los chinos en unos años. Según Eugenio Bregolat, ex embajador de España en China, nadie podía sospechar que el programa de “reforma económica y apertura al exterior” lanzado, en diciembre de 1978, por Deng Xiao Ping, iba a desencadenar el proceso de desarrollo económico más espectacular de la historia universal, por su velocidad, por afectar a un quinto de la humanidad y por haber combinado tres procesos de cambio: de una economía planificada a otra de mercado, de una rural a otra urbana y de una cerrada a otra globalizada. La interacción de estos tres procesos y sus consecuencias sociales, proyectadas sobre la inmensa población de China, dibujan un fresco de una gran complejidad, ya que esta reforma económica contrasta con el inmovilismo político.
El país sigue siendo gobernado por el
todopoderoso Partido Comunista, aunque del «socialismo con características chinas» de Deng Xiao Ping hemos pasado en la actualidad a la «Sociedad de la Armonía» de Hu Jintao, en un intento de alcanzar una sociedad armoniosa, vital y más justa. El intento está fracasando porque, aunque China ya es la segunda economía del mundo, superando al conjunto de toda la Unión Europea (en breve alcanzará a la todopoderosa U.S.A), y la riqueza ha filtrado a todas las capas sociales mejorando el nivel de vida en general, la parte más grande de la tarta ha quedado en manos de unos pocos, hasta el punto que las desigualdades han aumentado en un 70 por ciento entre 1985 y 2010, periodo en el que un puñado de chinos, muchos de ellos ligados a familias bien posicionadas en el Partido, consiguieron entrar en el club de los hombres más ricos del mundo, (el último escándalo de posible corrupción, ha salpicado incluso al primer ministro Wen Jiabao).