Volamos desde Palma de Mallorca con Air Berlín sin problemas en unas dos horas y medias, partiendo a las 7.45 y arribando a la capital Alemana a las 10.15.
En la zona de llegadas ya nos está esperando nuestro shuttle: www.blacklane.com/en Blacklane limousines. Habíamos contratado dos vehículos (de 6 plazas cada uno) pero solo aparece uno. Después de una larga espera aparece nuestra segunda chófer diciendo que hacía tiempo que nos estaba esperando. Después de mucho discutir, nos traslada a nuestro hostel, a 7km del aeropuerto. Por cierto, a la llegada a casa veremos que se nos ha hecho un cargo añadido del Shuttle de 4€ por hacer esperar a nuestro chófer. Manda webs…
Así que el shuttle en general y esta compañía en particular no os lo recomiendo ya que, el traslado en taxi para volver al aeropuerto nos salió por unos 25€ por taxi (grande, 8 plazas) y 14€ por uno de 5 plazas. A nosotros nos salió la ida 35,5€ por trayecto y coche de 6 plazas.
Nuestro Hostel es el A&O Berlin Hauptbahnhof. Está a 20 minutos andando al centro de Berlín, aunque nosotros siempre fuimos en Metro, que está a unos 7 minutos andando. Es un hotel muy grande con una zona de juegos para niños en la recepción que está bastante bien. El desayuno está incluido y es bastante copioso. Siendo semana santa no teníamos la posibilidad de cenar allí ya que la ocupación era alta y, muy importante, se tenía que reservar con antelación. Las habitaciones dobles estaban bien, algo pequeñas y con un armario minúsculo, con baño privado, TV sin canal en español. Las habitaciones triples y cuádruples son enormes, ya que son de 8 personas pero te las dejan a los tres o cuatro que lo hayan reservado. No hay demasiadas zonas comunes y no hay cocina comunitaria. La situación es buena, está cerca de la estación de Hauptbahnhof y en pocos minutos estás en el centro de Berlín. Los precios oscilan entre 49€ por habitación doble (si reservas dos meses antes, sólo se pueden reservar así las Early Bird benefit: Hotel twin room ensuite, con desayuno incluido (5,75€) y 75€ las triples y las cuádruples.
Así que en resumen aconsejo este hotel, quedamos contentos de su estancia y el buen hacer de sus trabajadores. Nos facilitaron cuna, toallas y todo aquello que necesitamos.
Al dejar las maletas, y sabiendo que se acercaba la hora de comer nos fuimos hacia la estación de metro a comprar una tarjeta de transporte llamada ABC que sirve para el centro y alrededores (Potsdam por ejemplo) y que cuesta unos 36€ por persona para los cinco días. Se pueden comprar en la oficina de turismo que hay en la estación y en las máquinas que hay repartidas en cada una de las paradas de metro (creemos que si lo compras en las máquinas te sale algo más barato). Con las tarjetas en la mano (hay que validarlas una sola vez) vamos al centro donde habíamos reservado mesa en un restaurante que lo aconsejaban en muchos foros de internet, Brauhaus Georgbraeu y del cual salimos muy satisfechos. Comimos codillo, patatas, chucrut y puré (plato típico alemán), además de cerveza y chupito por 10€ y nos gustó mucho, eso sí, hay que reservar con antelación www.georgbraeu.de/ ...ation.aspx
Acto seguido nos fuimos a la Torre de TV, una torre de 368 metros y que fue uno de los orgullos de la RDA (Alemania del este – URSS) en Alexander platz, una de las plazas más importantes de Berlín ya que teníamos pensado subir para ver las vistas. Al llegar para comprar las entradas nos dicen que solo dejan subir a un cupo de gente cada 15 minutos y a nosotros nos dan hora para dentro de dos horas y media (a las 19.30), nosotros aceptamos y vamos a visitar lugares cercanos que teníamos en mente.
Nuestra primera parada fue en Hackesche Höfe, una serie de patios llenos de tiendas y comercios. Estos conjuntos de patios son típicos alemanes y estos en particular son el grupo de patios más grande de Alemania (27.000 m2). Es un lugar bonito de ver y bastante original.
Seguimos hasta Neue Sinagoga, una sinagoga que estaba cerrada y que solamente la pudimos ver por fuera. Bastante normal.
Continuamos hacia el cementerio judío, en donde aparte de ver una estatua conmemorativa, poco pudimos ver ya que la capa de nieve tapaba la lápidas a ras de suelo. Nosotros no llegamos, pero muy cerca está Tacheles (casa okupa, ahora reconvertida en locales de arte alternativos).
Ya con el tiempo apremiando, volvimos a la Torre de Tv en donde pudimos subir a través de su ascensor a una velocidad de 6 m/s. Las vistas de arriba son muy buenas y tienes una visión de 360º aunque a decir verdad y a toro pasado, hay que decir que si se tiene la posibilidad de subir al Reichtag, es mucho mejor este último ya que las vistas son parecidas y es gratuito. Aunque nosotros pudimos ver la Torre de TV de noche (aunque Berlín no es una ciudad muy iluminada) y el Reichtag de día, teniendo así las dos perspectivas.
Arriba en la Torre de TV hay un restaurante que dicen que no es demasiado caro, pero hay que reservar con antelación. En la recepción, abajo, hay un guardarropa gratuito para dejar mochilas y chaquetas.
A la salida de la visita nos dirigimos a la parada de metro que hay justo delante (Alexander platz) y nos vamos hacía nuestro hotel.
Esa noche, como ya es clásico en nuestros desplazamientos, cenamos de empanadas mallorquinas en una de las habitaciones y nos fuimos a descansar que el primer día había sido muy intenso y las niñas estaban reventadas. Esa primera noche nieva sobre nevado y el frío nos sorprende a todos ya que no nos lo esperábamos tan fuerte. Estábamos a unos 4 grados pero la sensación térmica es bastante más alta (o al menos eso creemos nosotros, que no estamos demasiado acostumbrados al frío)