Amaneció nublado y frío. Seguimos navegando por el Cabo de Gata y la Nao, enfrentando ya el último tramo de estas 4500 millas náuticas (unos 8mil km).
La última trivia, despedidas, recoger vinos requisados y hacer maletas.
En la tarde vimos el – bueno pero corto - espectáculo de los tripulantes.

Al final nuestro buen capitán noruego volvió a bromear comentando que durante el temporal se había sentido magníficamente bien, recordando viejos tiempos a bordo de buques pesqueros cerca del Ártico. Había disfrutado la tempestad como niño, pleno de adrenalina.
Nos aprestamos para levantarnos temprano, pues llegamos a BCN a las 5 de la mañana del 1° de Mayo.
Después de desayunar desembarcamos, pasando rápidamente por control de pasaportes y aduana.
Durante este viaje hemos conocido viajeros de los 5 continentes, conversado con gente interesante y simpática en varios idiomas; la mayoría felices y satisfechos con la travesía.
ESTE HA SIDO UN MARAVILLOSO CRUCERO, QUE RECOMIENDO Y POR CIERTO ¡REPETIREMOS!