Hoy día sin coche. Bajamos al saloncito de cuento y que mejor que empezar el día con un buen desayuno. Viene el Sr. del hotel con dos salchichas blancas y una bandeja con diferentes tipos de embutidos, quesos, frutas… exagerado, había comida para 4 o 5 personas, y encima nos pregunta en ingles/alemán si queremos tortilla… eso sin contar que había una mesa con zumos, cereales, algún bollo, mermeladas y mantequilla… vamos, para echar a correr.
Después del “pequeño” desayuno iniciamos el tour a patita y lo primero vamos al museo de criminología, también conocido por el de la tortura. Pagamos 5€ por persona y la verdad, nos ha decepcionado un poco.
Seguimos callejeando y decidimos hacer todo el recorrido por la muralla, tiene poco más de 1,5 km y va desde la torre del Bastión Klingen hasta el Bastión del Hospital.
Al margen de la plaza principal, donde está el Rathaus (Ayuntamiento) y las calles principales con sus casas de cuento, nos han gustado mucho las vistas que hay desde el parque Burggarten sobre el valle del Tauber. Como referencia seguir la calle Herrngasse hasta el final y pasar al otro lado de la torre.
El día anterior estuvimos tomando unas cervezas en la pizzería Roma, calle Galgengasse y hemos decidido comer allí, ha estado bien y el precio razonable.
Por la tarde, después de haber descansado un poco en el hotel, seguimos paseando por esta hermosa ciudad. A última hora entramos en la tienda de Kathe Wohlfahrt, apenas somos 4 gatos y podemos verlo todo con tranquilidad, está muy bien. No quiero ni pensar cómo se tiene que poner de gente en pleno apogeo.
Nos compramos un poco de fruta para cenar y como ya estamos cansados nos vamos al hotel a dormir.
Rothenburg ob der Tauber nos ha gustado mucho y bien merece disfrutarla un día completo.

