Aterrizamos a las 11:30h en el aeropuerto de Ciudad del Cabo. El vuelo (incluyendo escala) de hace bastante largo pero por lo menos hemos dormido bien en el avión. Llegas cansado pero al estar en el mismo huso horario que España, no tienes sensación de jet lag.
El viaje acaba de empezar y las pilas están cargadas a tope!
Tras recoger las maletas (sin problemas), nos dirigimos a la oficina de Avis, en la que tenemos reservado un coche de alquiler para movernos libremente los dos días que vamos a estar en Ciudad del Cabo. Alquilar un coche en Ciudad del Cabo es muy barato; si quieres aprovechar para visitar los alrededores de la ciudad, es muy recomendable, ya que te sale al mismo precio que coger los taxis de ida y vuelta al aeropuerto. El inconveniente es el cambio de conducir por la izquierda en ciudad, pero sirve de entrenamiento forzoso para el resto del viaje.....
Nosotros tuvimos una pequeña polémica en la oficina de Avis, pues nos querían cobrar algo más de lo que ponía en la tarifa que habíamos contratado por internet. Tras hablar con el encargado, accedieron a cobrar sólo lo que ponía en nuestra reserva. En fin, como con todas las empresas de alquiler de coche, hay que tener mucho ojo, y sobre todo asegurarse de que cualquier desperfecto que tenga el coche, por pequeño que sea el arañazo, quede reflejado en el papel que se firma, que luego hay sorpresas desagradables cuando lo vas a devolver....
Salimos del aeropuerto de Ciudad del Cabo con nuestro coche de categoría mini (suficiente) y nos dirigimos al apartamento que tenemos reservado (The Crystal) en la zona de Camps Bay. Estos apartamentos son un auténtico lujo (lástima que fuera invierno.....); a nosotros nos los habían recomendado y los elegimos por estar en una zona tranquila de la ciudad (fuera del centro), con buenas vistas y plaza de parking para nuestro pequeño bólido
Llegamos a la recepción de los apartamentos y allí nos estaba esperando el teléfono satélite que habíamos alquilado con Sat4Rent. Ya que íbamos a viajar los dos solos por zonas de África con mala o nula cobertura de telefonía móvil, nos pareció imprescindible alquilar un teléfono satélite, algo tan importante como un seguro de viajes.... Recomiendo la empresa Sat4Rent, muy profesionales y que nos facilitaron el enviarnos el teléfono (sin coste adicional) a Ciudad del Cabo e ir a recogerlo al aeropuerto de Johannesburg el último día de nuestro viaje.
Desde la recepción de los apartamentos llamamos a la empresa Shark Cage Diving con los que habíamos contratado la experiencia de sumergirnos dentro de una jaula y poder ver de cerca los tiburones blancos. La idea era, como habíamos quedado por e-mail, confirmar la hora a la que empezaría la actividad al dia siguiente ya que nosotros nos desplazaríamos por nuestra cuenta hasta Gansbaai, el puerto de partida próximo a Isla Dyer. Sin embargo, nos llevamos la desagradable sorpresa de que la actividad se había suspendido, las condiciones del mar no permitían hacerlo de forma segura, nos habían enviado un e-mail y un sms para comunicárnoslo y tratar de buscar fecha alternativa, lo cual no encajaba en nuestro plan de viaje.... La verdad es que para nosotros fue un verdadero jarro de agua fría, ya que era el principal atractivo de nuestra estancia en Ciudad del Cabo y uno de los platos fuertes del viaje
Tuvimos qué sobreponernos al palo de saber que al día siguiente no podríamos hacer la actividad de los tiburones, y sacar ánimos para seguir con lo que habíamos planeado para ese día. Justo en esos días de Agosto (pleno invierno allí) el teleférico que permite subir a Table Mountain estaba cerrado (para hacer el mantenimiento), por lo que no pudimos subir a este punto, que es una de las principales atracciones de Ciudad del Cabo por sus vistas. Ésta hubiera sido una buena actividad para el primer día en Ciudad del Cabo pero sabiendo que no iba a ser posible, nosotros habíamos planificado ir al Cabo de Buena Esperanza.
Nos dirigimos al Cabo de Buena Esperanza conduciendo por la carretera de Chapman's Peak, muy chulo! (merece la pena aunque se paga peaje). Se pasa por Simon's Town, donde se pueden ver pingüinos (Boulders Beach). El Cabo de Buena Esperanza es un paraje muy bonito; hay un funicular que te sube hasta el faro, las vistas son muy chulas y es el punto más al suroeste de continente africano.
De regreso a Camps Bay, y tras un dia muy largo, vamos a cenar a uno de los restaurantes que están en el paseo, pegado a la playa. Cenamos un sushi excelente con una magnífica relación calidad/precio.