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POR ZIMBABWE Y BOTSWANA, DE NOVATOS EN EL AFRICA AUSTRAL -Diarios de Viajes de Africa Sur- Alejandria
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Diario: POR ZIMBABWE Y BOTSWANA, DE NOVATOS EN EL AFRICA AUSTRAL  -  Localización:  Africa Sur  Africa Sur
Descripción: Viaje distinto a todos los demás que hasta ahora habíamos realizado. Un viaje sobre el que teníamos ciertos temores pero que nos fue enamorando día por día, asombrándonos a cada poco. Un viaje dinámico y cambiante pese a lo repetitivo de algunas actividades. Lleno de vivencias y sensaciones no experimentadas anteriormente. Nos ha creado otros puntos de vista de viaje y expectativas de viajes futuros.
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Etapas 1 a 3,  total 16
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Etapa: INTRODUCCION  -  Localización:  Africa Sur Africa Sur
Descripción: El porqué del viaje, itinerario y cosillas varias
Fecha creación: 02/01/2019 23:05  
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El realizar este viaje no fue una decisión tomada al azar. Su origen tiene su pequeña historia.

Hace bastantes años, cuando aún no había tanta información de viajes por internet, aún no se habían inventado los blogs de viajes y los foros creo que tampoco. Mi alma viajera buscaba información en las revistas de viajes que vendían en los kioscos. Me topé con una revista que antes no conocía, “Paraísos Lejanos”, y que tampoco la vi en otras ocasiones. Actualmente no creo ni que exista. Mira si es antigua que los precios los ponía en pesetas.
Entre sus reportajes el que más me impactó fue el que trataba el Delta del Okavango. Ni idea de que existía el delta de un río que no desembocaba en el mar sino que se perdía en mitad de un desierto. Me dije que eso quería yo verlo. Y se me quedó en el subconsciente, a la espera de ser rescatado, como un sueño lejano.

A principios de 2015 me encontré por casualidad con un hilo en el foro,

5 lugares a los que ir antes de morir
.

Se asemejaba a un pensamiento que últimamente tenía sobre los 5 destinos lejanos que me gustaría hacer. Y su título me hizo pensar sobre ellos.
No solo eran lugares a los que quería ir antes de morir, sino que al ser lugares lejanos y querer visitarlos de una determinada manera (algunos con rutas de senderismo incluidas), requería, además, estar en buena forma y no tener muchos años. Así que me dio por pensar que tampoco podía alargarlo en el tiempo ya que partimos de una cierta edad y los años pasan volando. Lo que quería decir que tenía que ponerme ya a ello.

Mis cinco destinos top eran: Chile, incluyendo Torres del Paine e Isla de Pascua, Las Rocosas de Canadá, Parques de la Costa Oeste de EEUU, Nueva Zelanda y Delta del Okavango. Como cuando me topé con el mencionado hilo ya había realizado el viaje a Chile se ve que añadí el destino de Kenia y Tanzania. De este último destino no era consciente de querer realizarlo, no lo había tenido en cuenta. Para mí que este viaje al Delta del Okavango finalizaba mi lista de 5 viajes “top” que un día me había marcado. Pero bueno, ahora me compondré una nueva lista con otros 5 destinos preferentes en el que incluiré Kenia y Tanzania.

Una vez visitados cuatro destinos de esta lista tan solo me quedaba visitar el Delta del Okavango el cual iba acompañado con la visita a las Cataratas Victoria pues en algún momento este destino se agarró como una lapa al inicial del delta. Por lo que el destino del viaje estaba más que meridiano.

La idea inicial era hacerlo por libre, como el resto de los otros cuatro viajes. Y con tiempo me puse a buscar información, leyendo los distintos hilos del foro y los diarios.
Me encuentro que la mayoría de los que viajan a Botswana suelen alquilar un 4x4 especial con la tienda de campaña en el techo. Es lógico, para andar por caminos complicados y tener alojamiento dentro de los parques y reservas.
Nosotros no hemos hecho acampada en toda nuestra vida, ni hemos conducido un 4x4... Bueno..., es cuestión de mentalizarse y practicar un poco antes del viaje. Ya intentaría convencer a mi marido de alguna forma. El no quiere ni acampadas, ni refugios, ni albergues, ni nada que se le parezca. Pero dormimos dos noches en algo parecido a una tienda de lona en Yosemite, en contra de su voluntad y maldiciendo en arameo por la noche, todo hay que decirlo.

Sigo buscando información. Leo la cantidad de dificultades a las que se enfrentan algunos viajeros para encontrar plaza en los campings dentro de las reservas. Que si el 3rdbridge, que si el 2ndbridge, que si busca cerca de las puertas, que si es mejor hacerlo con una empresa sudafricana…..
Vale, me digo, es cuestión de paciencia y de comenzar con mucho tiempo....

Leo en algún que otro diario que es normal que una rueda del vehículo se quede hundida en las arenas de algunos caminos, “las temidas arenas de Savuti”, y sus peripecias para salir del atolladero. Y así es que me imagino, a mi marido y a mí, el par de inexpertos, en uno de esos caminos y con una rueda hundida en la arena. Y con el temor de que pase por allí alguno de los “bichos”.
Por ahí sí que no paso..... No somos para nada valientes, ni siquiera resolutivos. Viajar por Botswana por libre no está hecho para nosotros. Si para gente joven, valiente y echada para adelante. Nosotros no lo somos. Y, además, que sabemos nosotros de animales…., si los únicos que hemos visto es en documentales.

No me desanimo. Para nada se me va de la mente hacer ese viaje. Sigo queriendo viajar a ese destino….. Así que toca buscar un viaje organizado.

De los primeros viajes que veo, casi todos, incluyen Namibia y por tanto son de más días de los que queremos y no le prestan especial atención al Delta del Okavango, principal objetivo del viaje. Los safaris, para nosotros, son secundarios, el viaje va acompañado de ellos, lógicamente, en un viaje a este destino.

En un viaje de senderismo por los Dolomitas le cuento a un amigo, que tiene una agencia de viajes, el destino del año próximo y como lo quiero realizar. Se entusiasma con la idea y propone hacer el viaje juntos, un viaje de prospección para luego el ofrecerlo en su agencia. Cuando pasó Fitur y contactó con una agencia local, el programa que me pasó no nos gustó porque se pasaban casi todas las noches en campamentos y mi marido no entraba por el aro. Yo tampoco.
Finalmente él mismo me encargó el viaje con una empresa conocida, especialista en estos destinos, la que yo misma le propuse.

El viaje tiene la duración que buscábamos, 16 días, una amplia cobertura del Delta del Okavango, por tierra, en embarcación, por aire, e incluye las Cataratas Victoria, objetivos principales de nuestro viaje.

El resto, una vez buscada alguna información, también me resultó atractivo, dos parques en Zimbabwe, una incursión en los Makgadikgadi Pans, de los que no tenía ni idea de que existieran. Amén de la Reserva de Moremi y el PN Chobe, con Savuti incluido, de las que tenía más referencias por los diarios que había leído cuando buscaba como organizar el viaje.

Tiene el alojamiento de bastantes noches en lodges y hoteles, una noche al raso bajo las estrellas en mitad de un salar (que me hizo especial ilusión pese a que me imaginaba lo precario del “campamento”), dos noches en tiendas de campaña con baño (de alguna manera habrá que llamarlo) y dos noches de acampada salvaje. Estas dos noches eran el principal escollo del viaje. Pero había que aceptarlo si queríamos hacer el viaje.

Parecía un viaje dinámico, con variedad de entornos y paisajes, con un punto intermedio entre cierta comodidad y buenos alojamientos frente a las molestias inherentes a un viaje de este tipo y bastantes dosis de aventura “controlada”.

Y así resultó ser el viaje, cada día era distinto del anterior, en casi todos nos encontrábamos con algo que nos extasiara, casi todos los días tenían sus “momentos” y “momentazos”

Otra pega de los viajes organizados, salvo que sea privado, es viajar en grupo con gente desconocida. El grupo para este viaje no era muy numeroso, 18 personas más el guía. Nosotros éramos 20 pues iba añadido un nuevo guía de la agencia que reemplazaría a la actual guía en futuros viajes y necesitaba conocer la ruta. Un tipo muy majo. En este viaje el grupo no resultó ser un inconveniente, sino todo lo contrario, fue un aliciente más. Un grupo de personas geniales y de buen talante, con actitud positiva, mucha tolerancia y un gran sentido del humor. Lo que contribuyó sobremanera en el éxito del viaje. A las experiencias vividas en el devenir del viaje y sus actividades tengo que añadir la experiencia de una convivencia humana cargada de humor y situaciones intimistas.

Nuestro viaje se iniciaba el 27 de julio y finalizaba el 12 de agosto.

El itinerario previsto era el siguiente:

Vuelo Nocturno desde Madrid a Cataratas Victoria con escala y cambio de avión en el aeropuerto de Addis Abeba en Etiopía.

Dos noches en el Parque Nacional de Hwange, en Zimbabwe, con safaris nocturno y diurno.

Dos noches en el Parque Nacional Matobos, en Zimbabwe. Patrimonio de la humanidad.

Tres noches en Makgadikgadi Pans: Santuario de aves de Nata, Makgadikgadi y Nxai National Park. Una de las noches acampada al raso en uno de los salares. Inicialmente en uno de estos días se hacía una incursión en Kalahari Central Reserva de Caza pero en destino fue sustituida para visitar Makgadikgadi NP.

Dos noches de Tented Camp en el corazón del Delta del Okavango, que luego no eran Tented sino tiendas de campaña normales, quizá un poco más grandes.

Dos noches de acampada salvaje en la Reserva de Moremi y en la Reserva de Savuti

Noche en Kasane, Parque Nacional de Chobe

Dos noches en CATARATAS VICTORIA




Los alojamientos los iré indicando en cada una de las etapas. Adelantar que tuvimos una mezcla de Lodges bastante afortunada, tiendas de acampada y un remate final en el hotel de 5*, VIC FALLS.

Todo era organizado por la agencia. Así que nosotros solamente tuvimos que dedicarnos a pagar los plazos convenidos, buscar alguna información para mejor comprender el itinerario y prepararnos para el viaje.
Dicha preparación requería, por nuestra parte, ampliar el seguro que te ofrecían y pedir cita para las vacunas en el departamento correspondiente según la comunidad autónoma en que se viva.
Nosotros nos vacunamos, por prescripción del departamento de medicina preventiva de la Junta de Andalucía, de Tétanos, Fiebre Amarilla (por hacer escala en Etiopía, país en la que es obligatoria), Tifus, Còlera y la prevención contra la malaria. Es necesaria también la vacuna de la Hepatitis, si bien nosotros, de forma particular, no la necesitábamos por tener una edad y haber vivido en nuestra ciudad desde pequeños.

Y preparar algunas cosillas que te aconsejaban, el repelente con 30% DEEP, los anteojos, baterías de las cámaras de fotos, power bank suficiente para aguantar varios días sin tomas de electricidad… Adaptador de enchufes universal ya teníamos. En algunas zonas de Botswana había enchufes de tres patas gruesas redondas, que no vienen incluidas en el adaptador universal, pero en los Lodge que nos hospedamos tenían dos tipos de enchufes y nos apañamos bien.

Y pensar la ropa a llevar pues allí, en el Africa Austral, era invierno, y como acoplarla en la limitada bolsa flexible que era necesario llevar por condicionantes del transporte a utilizar. Si bien en horario diurno la temperatura podía ser suave o alta, con ropa de verano, era necesaria ropa de invierno también pues en las noches y madrugadas sería muy necesaria.

No era necesario llevar saco de dormir. Pero como soy algo escrupulosa y por prevención, nos llevamos un saco sábana que usamos las noches de acampada y así evitábamos cualquier sospecha de si las sábanas podían estar más o menos limpias.

Las fotos incorporadas son, en su mayoría, de mi marido o mías. No somos buenos fotógrafos ni tenemos buena cámara de fotos. Una compacta normalita y los móviles.
Algunas fotos destacarán por su buena calidad. Serán fotos de alguno de los compañeros que me han proporcionado aquellas fotos que no tenía y no habían salido bien. Encima nuestra cámara se rompió bien comenzado el viaje.
Entre todos me han ayudado a confeccionar el diario, bien con sus fotos, con algunas notas y recuerdos..... Se podría considerar una labor en equipo.

Gracias chicos¡¡¡¡¡¡ Amistad Amistad Amistad Amistad Amistad


Comenzamos con nuestro viaje[i].
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Ver Etapa: INTRODUCCION




Etapa: Viaje y llegada al PN de Hwange  -  Localización:  Zimbabwe Zimbabwe
Descripción: Desarrollo del viaje y primeras impresiones en nuestro alojamiento en PN de Hwange
Fecha creación: 02/01/2019 23:37  
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Nuestro vuelo salía desde Madrid a las 22:40, pero nuestro viaje realmente comenzó en la mañana, ya que teníamos que trasladarnos desde Granada. Con cinco horas de autobús hasta Madrid.

El día 27 de julio fue el día del gran eclipse lunar, la gran luna roja. Intentamos verla desde algún ala de la zona de puertas de nuestro vuelo, pero no fue posible. Nos la perdimos.

Volábamos con Ethiopian Airlines. Los vuelos fueron comprados por la agencia y no teníamos posibilidad de hacer el check-in on line. En los mostradores de facturación pedimos un asiento de ventanilla e ir juntos. Nos dijeron que era imposible cambiarlos, que ya estaban todos los asientos asignados. Que en el segundo tramo del vuelo tendríamos los asientos juntos y que teníamos ventanilla, circunstancia que no era cierta como bien pudimos luego comprobar. Al menos no estábamos muy lejos uno del otro, solamente separados por pasillo. Yo necesito asiento de ventanilla porque me mareo en los vuelos, sobre todo al despegar y aterrizar. Me tuve que tomar pastillas y apañármelas de la mejor manera posible. Me busqué un punto fijo en la ventanilla más cercana y tampoco fue tan traumático.

El vuelo sale con dos horas de retraso. Siete horas volando y una escala en el aeropuerto de Addis Abeba. Algo del retraso se recuperó en vuelo pero tan solo teníamos una hora para coger el otro vuelo que nos llevaría a Victoria Falls.
Había que cambiar de terminal y al inicio del pasillo que lleva a la terminal 2 había agentes que preguntaban el destino. Nos dijeron que nos apartáramos a un lado y esperáramos. Yo no estaba muy tranquila pues todos los que nos rodeaban iban a Nairobi. Pero finalmente llegó otro empleado del aeropuerto que indicó que le siguiéramos.

A toda la gente retenida, que era bastante, nos subieron en dos lanzaderas, sin pasar ninguna clase de control ni puerta de embarque. Directamente al avión. Cuando llegaban a un avión, a voz en grito indicaban Nairobi, la gente se bajaba y cada vez quedábamos menos. El último avión era el que iba a Victoria Falls y Gabarone. Ni que decir tiene que este vuelo también salió con retraso.

El avión de este segundo vuelo era más pequeño y mucho más antiguo, sin pantallas individuales en los asientos y bastante avejentado. Pudimos comprobar que lo que nos habían dicho en Madrid de los asientos era una milonga, estábamos separados y por varias filas. A unos chicos asiáticos les pasaba lo mismo y en varios cambios ellos consiguieron estar juntos y nosotros también. Pero sin ventanilla.

Como salimos con retraso pues aterrizamos con retraso. Pero ya estamos en Zimbabwe. Ahora toca hacer los trámites de entrada al país y el visado.

Al final de un pasillo se encuentran los formularios a rellenar y bajando una rampa se encuentran los puestos de inmigración y las grandes colas en cada uno de ellos.

Para obtener el visado de entrada a Zimbabue hay que tener claro cuál quieres pues hay tres clases de visados:
- Visado normal o de una entrada, si solo se visita este país. Tiene un coste de 30$.
- Visado de doble entrada, si se tiene la intención de visitar algún país colindante y el vuelo de llegada y salida es desde Zimbabwe. Tiene un coste de 45$. Este era nuestro caso.
- Visado de múltiples entradas que creo que no se puede pedir en la frontera, habrá que hacerlo vía embajada. Pero no investigué sobre el mismo ya que no nos afectaba. Cuesta 55$

Nos ponemos en la cola que parece tener menos gente y resultó ser la que iba más lenta. Pasado bastante rato nos pasamos a la cola de al lado porque visiblemente la gente pasaba más rápido. El trámite es super lento ya que todo lo hacen manualmente. Y lo primero que te dicen es, money, money. Hasta que no ven el dinero no comienzan a rellenar el visado.

Estaríamos en la cola bastante más de una hora, nuestro temor era el tema maletas. Estaban a continuación de los puestos fronterizos, desperdigadas por el suelo. Las localizamos y suspiro de alivio. Una de las indicaciones que nos habían dado era la de llevar una muda en el equipaje de mano pues la pérdida de equipajes suele ser normal.

Casi todos los del grupo finalizamos más o menos al mismo tiempo y a todos nos llegaron las maletas.

Nos recibe la que será nuestra guía en todo el viaje. Una gran guía, bastante profesional y bastante dura con las normas de seguridad, circunstancia esta muy loable teniendo en cuenta el destino de nuestro viaje. Nos presenta a otro guía que nos acompañará para hacerse con la ruta ya que en próximos viajes la sustituye.
También nos presenta a otros tres componentes de la expedición, nativos, con los que conviviremos hasta que nos embarquemos hacia el Delta. El chofer del camión, el cocinero y el ayudante, chico para todo.

Y nos subimos en el que llaman camión chill out. Es un camión 4x4 especialmente diseñado. Tiene una gran altura y al mismo se sube por una escalerilla metálica que luego se pliega. En la parte de la carga se encuentran los asientos corridos y ocupando el perímetro del receptáculo. Los asientos son realmente compartimentos de madera que albergan los equipajes y sobre los mismos se pliegan los asientos corridos. Detrás de los asientos otros compartimentos de madera en los que se instalan las mochilas y pertenencias de mano. En estos compartimentos, enchufes para poder cargar algún móvil o cámara cuando se está de traslado.

Sobre la cabina del avión una zona de chill out que comunica con los asientos corridos que también puede levantarse, debajo otros compartimentos para instalar bebidas, nevera… La parte superior se puede deslizar quedando como un techo descapotable y tener gran visibilidad.

Las ventanas del camión no son de cristal, son lonas con zonas transparentes que se pueden plegar a comodidad.

Al tener gran altura, los espacios hasta las ruedas son aprovechados para llevar provisiones, el equipo de cocina, sillas y mesas plegables, tanques de agua, gasolina… Como una casa andante.

Nos vamos acomodando dentro del camión, unos frente a otros. La verdad es que es mucho más divertido, todos podemos hablar sin volver la cabeza hacia atrás y hay más comunicación entre los componentes del grupo.




Nos ponemos en marcha, sobre las 3 de la tarde salimos del aeropuerto de Victoria Falls rumbo al Parque Nacional de Hwange

La guía nos invita a que nos vayamos presentando, nombre, de donde somos, nuestras expectativas del viaje, experiencias de viajes en Africa…
La verdad es que somos un grupo variopinto y majo. De todas las edades y de distintas partes de España. Tres familias con sus hijos, jóvenes, no niños, parejas como nosotros… Varios de ellos ya tienen experiencia anterior de viajes a Africa.

Por primera vez comienzo a ver los paisajes africanos. Aunque realmente no le prestamos mucha atención pues todo el trayecto lo pasamos charlando y oyendo a la guía explicarnos muchos pormenores del viaje, lo que tenemos que esperar del mismo, ciertas normas que hay que seguir, consejos, detalles varios necesarios para el buen desarrollo del mismo… El detalle de la ruta de cada día lo explicaría en la cena del día anterior.

Sobre las 5 de la tarde llegamos al que sería nuestro alojamiento durante las dos noches siguientes: Ivory Lodge.

El Ivory Lodge (perteneciente al conjunto Colección Amalinda) se encuentra ubicado dentro de un área forestal protegida, la Reserva Forestal de Sikumi, en las afueras del Parque Nacional Hwange. Una concesión forestal de unos 6000 acres que son administrados por el lodge y compartidos con un campamento vecino y otros dos más lejanos. Los caminos en esta propiedad son caminos de tierra y arena, como el que hemos recorrido para acceder al lodge y como los que recorreremos al día siguiente.

Esta situación privilegiada dentro de la foresta rural se complementa con tener frente al complejo un abrevadero natural que suele ser visitado por animales varios en busca de agua.

El nombre de Ivory significa tierra de elefantes. Y este fue el primer animal que vimos en tierras africanas. Al llegar al lodge fue lo primero que divisamos, un elefante alejándose de la charca y adentrándose en el bosque.

El lodge se compone de un módulo central, abierto, sin paredes, con el techo de paja tan característico de la zona. El mismo comprende una zona de bar, la recepción y la zona de comedor.
En los alrededores, entre los árboles, cabañas de madera, también con el techo de paja, que se elevan sobre una plataforma de madera que las hace estar colocadas en posición alta, ofreciendo buenas vistas del cercano abrevadero y todo el bosque tras la charca. Las cabañas no son todas iguales y algunas se encuentran más retiradas del abrevadero, así como alguna que otra tiene las paredes de lona.







Nuestra cabaña estaba bastante alta, en primera línea frente a la charca y el bosque. Un pequeño porche con dos butacas y con vistas a este entorno que hizo las delicias de los pocos momentos que tuvimos de asueto.
Su interior estaba bien decorado, una gran cama con mosquitera, con las toallas artísticamente dobladas formando la figura de un elefante, y en la parte interior, pero sin apenas paredes de separación, un gran baño con ducha y enorme bañera.



Frente al edificio central se abre una amplia zona de césped, ya seco, que incorpora una hoguera rodeada de hamacas de campamento, con vistas también a la charca de agua. En un lateral una piscina con pinta de tener el agua bastante fría. En otro lateral de la zona de hoguera, un camino entre los árboles llega hasta un mirador muy cercano al abrevadero que tendríamos ocasión de utilizar luego en la noche.






El complejo se encuentra vallado para evitar que los animales salvajes se cuelen dentro del mismo.

Nos asignan las cabañas y nos acompañan a las mismas el personal del lodge transportando el equipaje. Tiempo libre hasta la cena para disfrutar de la habitación y su porche con vistas, investigar los distintos puntos del complejo, tomar una ducha..
Para esa tarde había programado un safari nocturno pero fue postergado para el día siguiente, habida cuenta de nuestra hora de llegada. Los safaris nocturnos comienzan a la 3:30. Puede parecer que de nocturno no tenga mucho, pero hay que tener en cuenta que el sol se ponía poco antes de las 6 de la tarde.

Desde nuestro porche veíamos la charca sin animales visitándola, pero con los anteojos apreciamos gran cantidad de avifauna en la llanura aluvial que la rodea. El sol se va retirando dejando un brillo especial en la arboleda.




El fuego de campamento se enciende en cuanto el sol se pone. La noche no se presenta especialmente fría, por ahora, pero resulta muy agradable sentarse en las hamacas alrededor de este fuego, degustando una copa de vino mientras el cielo se cubre de estrellas.




Un compañero avisa que tenemos visitante en el abrevadero. Nos vamos hacia el mirador a contemplar a un solitario elefante que hasta allí se ha trasladado para degustar algo que hay entre la arena y que no alcanzamos a precisar. Lo tenemos muy cerca, casi al lado del mirador. El nos mira de vez en cuando, consciente en todo momento de nuestra presencia pese a que estamos todos en silencio, pero sigue a lo suyo. Pasa la trompa rastreando la arena y se la lleva a la boca. Parece como si comiera arena, pero algo tiene que haber en ella que le ha hecho desplazarse desde el bosque cercano, y no precisamente a beber agua, (será sal?). A veces se movía hacia nosotros, en algún momento pareció que se iba directo a la abertura del mirador, pero siguió con su tarea de rebuscar en la arena. Y allí lo dejamos, para que siguiera con su quehacer sin miradas fisgonas.






Era nuestro primer elefante africano. Ya conocemos los asiáticos, pero estos son más grandes e impresionan mucho más.
En el transcurso de nuestro viaje casi no hubo safari en el que no viéramos elefantes, y a veces en gran cantidad, a excepción de los primeros días en Hwange. Todos comentábamos que el nombre de la ruta, “Tras la senda de los elefantes”, estaba muy bien escogido. Tal podría parecer, que nuestro viaje se desarrollaba siguiendo la estela de estos fantásticos animales.

A las 7 se sirve la cena en el comedor del módulo central. Avisan que la cena comienza, a golpe de tambor, un redoble manual que a todos nos encantó. Una gran mesa corrida primorosamente decorada. Las copas tienen las servilletas plegadas en forma de cuerno de antílope.




Nos van sirviendo una cena sencilla pero muy sabrosa y como detalle de bienvenida nos invitan a la primera bebida. El cocinero del Ivory Lodge se llevó muchas felicitaciones de nuestra parte, no solo por esta cena sino también por las comidas del día siguiente.
La cena se componía de sopa de verduras, pollo con arroz y una salsa gustosa, un pastel de chocolate y vainilla. Como ya dije, simple pero muy sustanciosa.

La tertulia post-cena en el círculo del fuego no se prolongó mucho tiempo. Todos estábamos cansados y hacía muchas horas que no dormíamos en una cama.
Mientras cenábamos el servicio del hotel se había encargado de preparar la mosquitera y bajar las ventanas.

Las ventanas de la cabaña no se ajustan herméticamente y en el transcurso de la noche pasamos frío pese al edredón que la cama tenía. Panolis de nosotros que no nos habíamos enterado de que bajo la sábana había una manta eléctrica que solo había que encender. A la noche siguiente, la pusimos en marcha al acostarnos y pasamos una noche tan calentitos.


MOMENTOS Y MOMENTAZOS

Las jornadas de traslado en un viaje no suelen ofrecer muchos momentos destacables. Algunos días estuvieron cargados de momentazos, otros se quedaron solo en momentos, pero a mí me gusta hacer balance en la noche de las mejores situaciones vividas.
De esta jornada me quedo con el alivio de encontrar nuestro equipaje, de conocer a los compañeros de viaje y ser consciente de que nuestro viaje realmente comienza. La agradable sorpresa de nuestro primer alojamiento y la visión nocturna de nuestro amigo el elefante.

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Ver Etapa: Viaje y llegada al PN de Hwange




Etapa: Safari diurno y nocturno en Parque Nacional de Hwange  -  Localización:  Zimbabwe Zimbabwe
Descripción: Día 29 de Julio. Dedicaremos el día completo a explorar el poco conocido Parque Nacional de Hwange.
Fecha creación: 03/01/2019 00:57  
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Nos levantamos a las 5 de la mañana. Cuando vienen a llamarnos personal del lodge, ya estamos preparados.
A las 5.45 en recepción tomándonos un café ligero con alguna cookie. Hay que ponerse en marcha enseguida.
Dos 4x4 especiales para safari, de nueve plazas (más los asientos del conductor y delantero), que son propiedad del Lodge ya que ellos son los encargados de llevarnos de safari.
Una madrugada especialmente fría. Todo el abrigo que llevamos (camiseta, polar, anorak) no parece ser suficiente. Si esto es así parados, cuando el 4x4, descubierto, se ponga en marcha, ¿Qué va a ser de nosotros?.
Por arte de magia, (más bien de la previsión de nuestra guía) aparecen unos amplios ponchos de doble cara, por fuera impermeables y cortavientos y por dentro revestidos de paño calentito. Nos salvaron la vida. Cuando el coche se puso en marcha el viento era helador.

La primera parte del recorrido transcurre por carriles de tierra que atraviesan la concesión privada del lodge. Casi pegado al mismo se encuentra el campamento Turkest en dónde se encuentra nuestro camión y los tres componentes de la expedición.

Una floresta abundante y variada se va apreciando en los márgenes de la pista. La concesión forestal del lodge cuenta con casi las mismas especies de vegetación que dentro del parque de Hwange, dada su cercanía al mismo.

Hemos salido con noche cerrada pero pronto el día comienza a clarear. La vegetación ya no la vemos tan oscura, se van distinguiendo distintos colores de verde mezclados con algunos tonos rojizos, amarillos y ocres. Conforme avanzamos la composición de colores se hace más patente. Me recuerdan a nuestros bosques en otoño. Los paisajes son preciosos. Lo que ocurre es que la estación seca ya comenzó y algunas especies de árboles van amarilleando para finalizar secándose cuando la estación seca llegue a su punto álgido.







Los primeros animales que vemos, con la primera claridad de la mañana antes de la salida del sol, es un grupo de papiones (también llamados babuinos) que corretean entre la maleza. Algunos subidos a un árbol.





Pronto, se dejan entrever, no muy claramente, un grupo de impalas.

Más claramente se muestran, a ambos lados del carril, varios ejemplares de búfalo que nos miran fijamente.







Todo esto en los terrenos de la propiedad del lodge.


Cuando la foresta privada finaliza desembocamos en una carretera asfaltada que nos llevará directamente hacia la entrada al PN de Hwange.

Comienza a amanecer y las copas de los árboles amarillean especialmente. Desde hace rato voy observando a nuestro alrededor altos y frondosos ejemplares de árboles de hojas verdes pequeñas. Le pregunto al conductor y guía del safari y me dice que son Teaks, tecas, y se explayó en contarnos las bondades de esta madera y su utilización de antaño, ahora es una especie protegida. Más adelante cruzaríamos una vía férrea cuyos travesaños se construyeron con esta madera y aún se conservan.
Precisamente así representan al Ivory Lodge, “Lands of teaks & tusks”, tierra de tecas y colmillos.




Pasamos por la entrada del Painted Dog Conservation Center, fácilmente distinguible por la estatua en bronce de un perro salvaje africano, los licaones. Es una organización que tiene su sede en Zimbabwe, en este centro, y se dedica a la conservación y protección de esta amenazada especie, con programas de reintroducción y varios proyectos para salvaguardar la especie.
Los licaones son originarios de Africa y no se pueden encontrar en ningún otro lugar. Está en serio peligro de extinción. Se piensa que solo hay unos 7000 ejemplares en todo Africa y unos 700 en Hwange. (Estas cifras varían según distintas fuentes, la anterior es la más optimista)
Lógicamente no nos detuvimos, pero ya habíamos comentado el tema el día anterior. Así como lo difícil de su avistamiento.

Pues no habíamos recorrido mucho trecho en la carretera, entre este centro y la desviación que hay para el aeropuerto de Hwange, cuando vemos que el otro 4x4 que va delante se detiene y vemos venir al filo de la carretera unas cuantas figuras borrosas que me recuerdan a los perros. Perros???, Serán Licaones ¿??, No puede ser…...

Pues sí que puede ser. Una jauría de siete u ocho de estos perros pintados o moteados que van tranquilamente husmeando en la maleza del margen de la carretera. Que se acercan hacia el coche mientras contenemos la respiración, que nos rodean y cruzan la carretera para seguir con su marcha en la margen contraria y después adentrarse en el bosque.








¡Que subidón¡¡. Una de las especies más difíciles de avistar es una de las primeras que nos topamos. Es cuestión de suerte. Así que nos lo dijeron los miembros del centro de conservación cuando los guías dieron aviso del avistamiento. A esta jauría precisamente ellos ni la tenían controlada.

Nos dio tiempo más que suficiente para examinarlos y comprobar que, efectivamente, sus manchas marrones, blancas o negras son únicas en cada ejemplar, no se repiten patrones en los distintos individuos, y que la mitad de su cola es de color blanco. Suelen vivir en manadas, de diferente tamaño, sobre todo para cazar. Es el animal que más porcentaje de éxito tiene cazando.






Entre los árboles de teca aparecieron varios monos vervet o totas. Son monos pequeños que saltaban continuamente entre las ramas y no se dejaron fotografiar. Con el subidón que llevábamos tampoco nos importó en demasía. Más impalas.

Llegamos a la entrada principal del Parque Nacional de Hwange. El coche se detiene y tiene que rellenar en un libro registro el número de personas que vamos en el mismo, antes de levantarse la barrera.

Los coches se dirigieron hacia Main Camp donde nos bajamos para hacer una parada técnica. Tiene muy buena pinta. Se observan que hay varias opciones de alojamiento, en cabañas, camping…y zona de servicios con bar, gasolinera, tienda…Todo al amparo de varios árboles de gran porte.
El parque cuenta con otros dos campamentos importantes, el Robins y el Sinamatella, pero este es, como su nombre indica, el más grande y principal. Amén de otros campamentos y campings.






Desde Main Camp sale una ruta que se encuentra cerrada y custodiada por un guarda. Toma nota de los que pasamos y abre la barrera. Allí había un letrero que indicaba “The Route: Caterpillar, Dopi, Dom” y los horarios de circulación eran de 6 de la mañana a seis de la tarde.

Pero además de este circuito desde esta salida de Main Camp se puede acceder también al circuito conocido con el nombre de Ngwethla Loop, que enlaza y comparte parte del trazado del circuito por los abrevaderos de Caterpillar, Dopi y Dom Pans. El circuito de Ngwethla es más largo y pasa por los Kennedy Pans y el mismo Ngwetha Pan de dónde recibe su nombre. Además de los abrevaderos hay zonas de picnic cercanos a ellos.
Así que por los alrededores de Main Camp es por donde nos movimos. Por falta de tiempo no completamos el circuito Ngwethla ya que este requiere de un día completo. También nos acercamos a la plataforma de Nyamandhlovu

Desde que dejamos Main Camp el asfalto se acaba y los caminos ya son de tierra y de huella.

Las vistas desde la pista de tierra van alternando algunos bosques con amplios pastizales de gramíneas en los que destacan más los árboles desperdigados por los mismos. En estos claros es frecuente ver hondonadas del terreno con charcas de agua. Es lo que denominan “pans”. Algunas son estacionales y por ello suelen estar secas fuera de la temporada de lluvias. En su fondo de color gris se ven las huellas dejadas por las enormes patas de los elefantes en sus baños de barro, así como de las excavaciones de los facóceros o jabalíes verrugosos. Otras charcas tienen agua bombeada artificialmente y alrededor de ellas se concentra la vida animal.





Pasamos un par de charcas con agua pero sin ningún animal cercano. En otra charca con restos solo de barro un facócero parece pasárselo bomba revolcándose en dicho barro. Muy cerca unos cuantos congéneres lo contemplan a la par que se nos quedan mirando a nosotros. Es gracioso verlos trotar con la cola toda tiesa hacia arriba. En su gran cabeza con verrugas destacan los colmillos curvos que dicen son de marfil.








Al paso, entre la maleza, alcanzamos a ver un kudu y un raficero común o steenbok, un antílope africano de pequeño tamaño.



Oigo que alguien del coche exclama, ¡una leona!!!.

Y era cierto. Una leona que no está sola, cachorros de distinta edad, leones machos jóvenes, mas leonas… Hasta un total de 14 felinos.










Son una familia de 16 miembros. Faltan los dos machos dominantes que andan sueltos por algún otro sitio. Los guías conocen a la familia felina por haberla visto deambulando por el parque y hoy se encuentran junto a esta laguna camino del Kennedy Pan. La mayoría se hallan descansando, a la sombra, junto a un termitero.., tranquilos e impasibles ante la expectación que están creando.





Unos cuantos jóvenes son los que menos descansan, jugando entre ellos, caminando alrededor de la charca, acercándose a la madre…. Ajenos a todo ello un par de patos nada tranquilamente en la laguna.




El coche que nos precedía y otro de distinta expedición se han acercado casi al borde de la laguna. Nuestro chofer y guía hace amago de acercarse pero enseguida vuelve a la pista de tierra. Al parecer tienen prohibido salirse de los caminos y tiene miedo a perder su licencia. Tuvimos que conformarnos con verlos a distancia.






Ya puestos a pedir nos hubiera gustado también ver a los dos machos, jefes del clan. Será alguno de ellos el sucesor de los tristemente afamados Cecil y Xanda?

(Un querido león llamado Cecil se hizo tristemente famoso por ser asesinado por un dentista norteamericano y su muerte lenta tuvo gran repercusión mediática en 2015. Su sucesor, Xanda, tuvo un final parecido en 2017.
Noticia: verne.elpais.com/verne... 33124.html)


En Hwange se estima una población bastante importante de estos felinos, sobre unos 500.

Qué bárbaro… Apenas hemos comenzado el safari y nos topamos con leones, y nada menos que 14. Estábamos eufóricos.

Reanudamos el camino hasta otra charca bastante bonita con alguna acacia en sus cercanías. Parecía solitaria y sin animales en sus orillas, pero mirando con más detenimiento se podían ver un par de cocodrilos dormitando cerca del agua.






Allí paramos para tomar el desayuno. Nos habían preparado en el lodge unos sándwiches de huevo con bacón que estaban sabrosos. Además había café, infusiones, algunas magdalenas…

Ya pudimos desprendernos de los calentitos ponchos aunque las temperaturas aún no eran aptas para mangas cortas. Fue el día, con diferencia, que pasamos más frío en todo el viaje. Aunque cuando el día avanzaba las temperaturas eran bastante agradables. El entorno era hermoso y echamos un rato muy agradable.

De nuevo en camino vamos disfrutando de lo que Hwange NP nos quiere ofrecer. Preciosos paisajes.



Un grupo de papiones se nos cruza en el camino arenoso.





Una hembra kudu nos mira con ojos tranquilos, el macho, más adelante, se quiere ocultar entre la maleza. De nuevo un grupo de facóceros.




Mencionamos que aún no hemos visto jirafas. A veces funciona eso de pedir. Una amigable jirafa está comiendo cerca de la pista y ni se inmuta de nuestro paso.



El coche se detiene porque han visto algo. Fue una visión preciosa pero efímera. Un par de guepardos caminando rápido entre la espesa maleza. Ni nos dio tiempo a reaccionar, ninguno le pudimos hacer una foto. Todo fue tan rápido y con tanto arbusto de por medio.
Pero lo más importante es que los vimos. Yo al menos tengo la imagen en mi cabeza, con su caminar elegante y esbelto.

En Hwange hay una buena colonia de estos animales pero no se dejan ver frecuentemente.

En el Facebook de “friendsofhwange” hay una buena selección de fotos de guepardos vistos en el parque.

En otro abrevadero, que parece de los grandes e importantes, se concentra bastante vida animal en su entorno y dentro de la charca. Por un lado un grupillo de facóceros, dentro de la charca se vislumbra el lomo de tres hipopótamos, cerca y al filo de la orilla dos cocodrilos. Por el otro extremo, aún conserva algo de verdor cercano a sus orillas y es aprovechado por un par de waterbuck, antílopes de agua. En la pradera cercana una pequeña manada de cebras pastan sin ni siquiera mirarnos.






Por aquí, o algo más adelante, nuestro primer avistamiento claro de una bonita carraca de pecho lila.


He de decir que todos los animales que estábamos avistando era la primera vez que los veíamos en nuestro viaje. Y en mi caso particular, y de mi marido, era la primera vez que contemplábamos estos animales salvajes en libertad. Ni que decir tiene que estábamos emocionados. Y eso que nosotros nos hemos proclamado siempre como poco amantes de ver “bichos”.

Había otra circunstancia añadida para aumentar nuestro placentero safari, aunque entonces no éramos muy conscientes de ello. La ausencia de otros safaris ajenos a nuestros dos coches. Salvo en las zonas de picnic que visitamos, en la charca de los leones y en nuestro próximo destino, no nos íbamos cruzando con casi nadie. Y en estos sitios mencionados habría un par de coches o tres además de nosotros. Esto lo echaríamos de menos en los últimos días de safari en Moremi, Savuti y Chobe.

Nuestra próxima parada, dónde nos bajamos de los coches, fue en la plataforma de observación de nombre bastante raro, Nyamandhlovu. Una estructura de madera elevada con techos de entramado de paja en la que hay algunos bancos de madera para observar más cómodamente una gran charca bombeada artificialmente que tiene el mismo nombre, Nyamandhlovu Pan. Una plataforma diseñada especialmente para no perturbar a los animales.
Es uno de los sitios más populares y visitados de Hwange.

Se supone que a la misma se asoman muchos componentes de la fauna de Hwange, sobre todo elefantes, normalmente en las horas tempranas del día y al atardecer. Pero, quizá por la hora tardía que era, nosotros no vimos mucha variedad. Y fue curioso que teniendo Hwange una población tan importante de elefantes (concentra la mitad de los elefantes de Zimbabwe) no viéramos ni uno. Sin tener en cuenta a nuestro amigo nocturno del Ivory Lodge. Tampoco hacía calor y no tendrían necesidad de acercarse a la charca a refrescarse.



En una pequeña península de tierra que se adentra en la laguna descansaban dos cocodrilos, un tercero se metió en el agua nada más llegar.






Si que había variedad en aves. En nuestro grupo había unos cuantos amantes de las aves que comenzaron a deleitarse con ellas.
Que yo recuerde:
De nuevo otra bonita carraca de pecho lila. Tuvimos ocasión, a lo largo de todo el viaje, de verlas en varias ocasiones. La nombramos el pájaro oficial de nuestro viaje. Es fascinante ver las tonalidades de las plumas de su cuerpo y alas extendidas, tonos de azules, lilas, rosas, malvas, canela. También es el ave nacional de Botswana (creo que también de Kenia).
Un tuco o calao de pico amarillo. Con cierto parecido al tucán.
Pájaros tornasolados que volaban rápido y no se dejaban fotografiar.
Gallinas de guinea o pintadas.
Francolines, aves gallináceas que recuerdan a las perdices.




Hago un inciso para mostrar la importancia que estos abrevaderos bombeados artificialmente tienen en Hwange.
Cuando fue nombrado parque nacional en 1949 el principal problema de Hwange era la falta de agua durante buena parte del año. Hay que tener en cuenta que Hwange se encuentra al borde del desierto del Kalahari, con mayoría de suelo arenoso. Las charcas que se van formando en época de lluvia van disminuyendo y se quedan vacías en la época seca. Además de que no hay ningún río de corriente estable que lo atraviese. Los animales tenían que emigrar en busca de agua.

Se perforaron pozos para extraer agua del subsuelo y se comenzaron a bombear en algunas charcas mediante molinos de viento. Los animales comenzaron a volver, o simplemente no se iban cuando finalizaban las lluvias. Estos pozos pueden garantizar la supervivencia de las tres cuartas partes de la fauna del parque.
Los molinos fueron dando paso a las bombas alimentadas por diésel. Desde hace poco tiempo se van añadiendo bombas alimentadas por placas solares. El diésel es caro y poco ecológico. Pero las bombas solares no pueden funcionar más de 10 horas diarias.

Actualmente Hwange es el parque natural más importante del país, con gran variedad de hábitat, fauna y flora.
Y esto se ha conseguido gracias a muchas personas voluntarias, conservacionistas, organizaciones como Friends of Hwange y Save Hwange que se financian solamente con donativos y campañas. Donaciones que revierten al parque en forma de combustible para las bombas, equipos para mantener los pozos en funcionamiento, nuevas bombas solares…..
Los Parques Nacionales no proporcionan mucho combustible diésel y la gran mayoría es suministrado por estas organizaciones.

En la plataforma tuvimos un pequeño rato de asueto y luego comenzamos la vuelta repitiendo el paso junto a la charca que vimos a la ida, la charca que tenía los tres hipopótamos. Prácticamente seguían allí los mismos animales, los hipopótamos y cocodrilos parecía que ni se habían movido. Los antílopes de agua estaban sentados en los pastizales. Por el camino de vuelta comentábamos que no habíamos visto aún ñus. Pues ahora las cebras tenían como compañeros de pradera una pequeña manada de ñus. Si es que hay que pedir. Aunque no siempre se cumple. Pedimos ver un leopardo y nada de nada.








Volvimos al lodge para el almuerzo y descansar un poquito hasta que comenzáramos el safari nocturno.

Y tan poquito. A las 3:30 comenzaba el safari nocturno. Ya comenté las razones de comenzarlo a este horario. El safari nocturno no entra en las propiedades del parque. Transcurre en la concesión privada del lodge y creo que en parte de las concesiones de algunos vecinos. Al menos yo vi pistas de tierra en cuya entrada se indicaba que eran privadas y el nombre de la propiedad y nosotros entramos, al igual que algún que otro coche que vimos. Lo mismo tienen un acuerdo y se permiten los pasos entre dichas propiedades.

Saliendo del lodge recorrimos el mismo camino transitado en la mañana. No tuvimos mucha suerte con el avistamiento de fauna en el recorrido vespertino. Algún kudu, varias especies de aves y lo que casi nunca falta, los impalas.
Ciertamente los impalas son unos animales que me encanta ver. Es un antílope africano mediano, que yo comparo con las gacelas, cuyo nombre proviene del lenguaje zulú. Me parece un animal muy simpático, esbelto y siempre saltando y revoloteando. Salvo cuando nos acercamos que se pone al acecho y en tensión. Los machos se distinguen por sus cuernos. En sus cuartos traseros tienen unas líneas oscuras que parecen una M. De forma jocosa les llaman los Mc’Donal de la jungla. Por la M en su trasero, porque se encuentran en cada esquina y porque son el fast food de los leones. (Que mal chiste)




Desembocamos en la carretera asfaltada que lleva al PN Hwange pero estuvimos poco rato en ella ya que nos desviamos a otra concesión privada.
Seguimos con la misma suerte. Las pocas charcas que vimos estaban secas o les quedaba poca agua. Y por tanto sin vida animal en su entorno.



Aunque yo disfruté un montón con los paisajes que íbamos viendo. Preciosa vegetación alumbrada por los rayos vespertinos del sol que hacía resaltar el cromatismo de la misma. Distintos tonos de verdes salpicados de tonalidades amarillentas y ocres.

Cuando la tarde va finalizando y el sol estaba muy cercano al horizonte desembocamos en un largo y profundo valle en cuyas laderas se extendían bosques de acacias. En la vaguada se extendía un gran pastizal de hierba alta y amarillenta. En una parte de esta vaguada los coches de detuvieron y nos bajamos justo en el momento que el sol se ocultaba tras la copa de una acacia. Casi que no nos dio tiempo a verlo como se escondía. Si bien nos quedó todo el firmamento anaranjado y rojizo tras las acacias. La “esencia” africana comienza a penetrar en mi alma.




Y la sorpresa nos la llevamos porque bajaron de los coches una pequeña mesa en la que pusieron unos cuantos snacks y varias bebidas. Realmente fueron unos momentos muy agradables, parados en mitad de la maleza amarilla con una bebida en la mano, contemplando la puesta de sol, charlando … y algo mas….



Aislados en el centro de la vaguada, de pronto éramos nosotros los observados. Entre los troncos oscuros de las acacias van apareciendo figuras negras que cada vez son más numerosas. Las figuras tienen grandes cuernos y no dejan de mirarnos fijamente. Un gran manada de búfalos (llamados cafre o del Cabo) se está congregando bajo este bosque de acacias.




Cuando se reúnen y deciden que no parecemos peligrosos se animan a avanzar, en dirección contraria a la que estamos, de forma lenta, levantando una gran polvareda. Los vemos perderse a lo lejos, detrás han dejado una gran estela de polvo que se va acumulando por encima del suelo amarillento formando como nubes bajas, delante de las trazas de los árboles. El paisaje, ya casi en penumbra, tiene un encanto especial. Un toque final casi mágico. Que nos compensa con creces por la falta de avistamientos en la tarde.




Nos disponemos a volver al Lodge, ya casi noche cerrada. Seguimos con nuestro safari nocturno con una enorme linterna que va alumbrando los arbustos. Los rayos de la potente luz van ondulando a merced de los saltos del coche e ilumina bastante la foresta. Pero seguimos sin tener suerte. Tan sólo una visión fugaz de un pequeño antílope.

Como la noche anterior, cena a las siete, anunciada a golpe de tambor y con una mesa perfectamente engalanada. Hoy tenemos las servilletas dobladas en forma de pavo de gran cola.
La cena de nuevo es sabrosa, parrillada mixta de carne, ensaladas y un plato típico y básico en la alimentación de Zimbabwe, el sadza en lenguaje shona o isitshwala en ndebele. Es una masa de maíz que recuerda a la polenta y que se come con la mano. Al menos ellos lo hacen así.

Rato de tertulia en el círculo de hamacas alrededor del fuego. Cielo completamente cuajado de estrellas. Cuando nos retirábamos a nuestra cabaña parece ser que volvía a la charca el elefante de la noche anterior.

Esta noche, como ya estábamos avisados de la manta eléctrica, dormimos ricamente, tan calentitos. Mañana nos vamos de esta cabaña tan chula.


MOMENTOS Y MOMENTAZOS

El día de hoy ha sido muy emocionante, ha estado lleno de momentos y de varios momentazos.

Qué duda cabe que toparse en la mañana temprano con una jauría de licaones fue un gran momentazo. Al igual que la familia de leones. Y otro momento sublime fue la puesta de sol con la manada de búfalos desplazándose.
Pero hay otros muchos momentos buenos entre los que es difícil escoger. El desayuno en un paraje tan bonito, la plataforma Nyamandhlovu, avistar tantos animales anteriormente no vistos por nosotros...
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  Últimos comentarios al diario  POR ZIMBABWE Y BOTSWANA, DE NOVATOS EN EL AFRICA AUSTRAL
Total comentarios 28  Visualizar todos los comentarios

Alejandria  alejandria  10/01/2019 14:49   
Gracias peloto 5 por pasarte por aquí.

ALFMA  ALFMA  10/01/2019 19:02   
Estupendo diario alejandria, como todos los tuyos. Es un placer leerte. Es un destino que de momento no me atrae, pero veo que tu lo has disfrutado mucho a excepción del pequeño percance del final, que finalmente quedará como una anécdota para contar. Me han gustado mucho los alojamientos, muy originales. Todas mis estrellas para ti. Un saludo!!

Alejandria  alejandria  10/01/2019 23:48   
Gracias ALFMA. Muchas gracias por dedicarle tiempo y tus halagadoras palabras. No es un destino muy recurrente, la verdad, tiene que haber algo allí que te atraiga sobremanera, como a mi el delta del Okavango. Cada uno tiene sus manías ....

Meha  meha  13/01/2019 22:33   
Hola Alejandría,
¡Qué viaje tan emocionante! Me alegra que te haya dado tantas satisfacciones y tantos buenos momentos. El último momentorro hay que olvidarlo y quedarte con los momentazos y los buenos recuerdos.

Alejandria  alejandria  14/01/2019 21:11   
Si meha, fue un viaje emocionante. Al menos, distinto de todos los demás que hasta ahora había hecho. Y lleno de muchos buenos momentos, así que el último día lo borraré de mi memoria. Salvo para recordarme no volar con esa compañía..
Gracias por pasarte por el diario, tu opinión siempre es bienvenida.

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globaltrote
Globaltrote
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Sep 29, 2013
Mensajes: 265

Fecha: Mie May 03, 2017 10:54 pm    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

-Borrado-
globaltrote
Globaltrote
Super Expert
Super Expert
Sep 29, 2013
Mensajes: 265

Fecha: Mie May 03, 2017 10:54 pm    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

globaltrote Escribio:
Palermillo Escribio:
Hola!!

Estoy pensando en viajar a Zimbabwe este verano pero me surgen varias dudas. La primera y más importante:

¿Es necesario llevar un 4x4 para visitar el país y sus principales parques?

La verdad es que este tema es importante porqué en función de si es indispensable o se pueden visitar con coche normal, el precio cambia muchísimo y me haría replantearme todo.

El mejor PN de Zimbabue es Mana Pools. Plantéate visitar esta zona del Zambezi desde el lado zambiano. El PN de South Luangwa también merece mucho la pena.
Camper
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Jun 01, 2015
Mensajes: 6

Fecha: Jue Ago 10, 2017 10:45 am    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

Hola,

Estamos planeando un viaje para visitar Vic falls 10 días en Noviembre.

Como los vuelos son hacia/desde allí, la idea sería hacer algo sencillo en los alrededores:
- 2/3 Noches en Vic falls
- 2/3 Noches en Hwange
- 2/3 Noches rio Zambezi ?

¿Conocéis algún guía/web/agencia local que haga tours por allí? No encuentro demasiado info actualizada al respecto.

Hemos contactado con victoriafalls-guide y el precio no está mal, pero por barajar otras opciones.

Gracias
Un saludo
mkheyi66
Mkheyi66
Experto
Experto
Mar 21, 2017
Mensajes: 135

Fecha: Jue Ago 10, 2017 11:20 am    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

Conosco un muchcho de confianza zimbabwens de nombre Mortimer quien dirige wildtrack adventures en las cataratas Victoria.Muy professional y experimentado.
globaltrote
Globaltrote
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Sep 29, 2013
Mensajes: 265

Fecha: Vie Ago 11, 2017 05:28 am    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

Por los días y el plan de viaje, volar a Vic Falls es muy práctico. Sin embargo, moveros por Zimbabue os será un poco complicado más allá de VF. 1. En noviembre las cataratas no llevan su máximo caudal, por lo que solo prevería un día para visitarlas desde el lado zimbabués. Dedicaría un día extra si queréis hacer rafting, algo que os recomiendo. Vic Falls: 2D 2. No he visitado Hwange, pero en su lugar creo muy interesante visitar el PN Chobe (Botsuana, no necesitáis visado) que está incluso más cerca. En Kasane tenéis mucha oferta, aparte de la que podáis encontrar por internet. Otra...  Leer más ...
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