Nos levantamos prontito como tenemos costumbre en estos viajes y así aprovechar el día entero. Cogimos el metro con destino a la Torre de Londres. La entrada cuesta 21.45 libras por persona pero con los 2X1 no resulta tan exageradamente caro. Una vez dentro cogemos la audioguía en castellano y empezamos una de las 5 rutas que tienen programadas. En conjunto, la Torre es un complejo de varios edificios situado dentro de dos anillos concéntricos de muros defensivos y un foso; el castillo se amplió en varias fases. Realmente merece la pena la visita.

Por desgracia no vi ningún fantasma de eso que dicen que habitan en el castillo, ni el de Ana Bolena decapitada, ni ningún otro. Bueno vimos la armadura de Enrique VIII que a juzgar por la armadura si que tenia que ser un poco fantasma.

Casi tres horas después habíamos acabado nuestra visita a la torre con muchas fotos en nuestra cámara. Seguimos hacia el puente de la torre al que tuvimos que hacerle unas cuantas fotos mas.

Hoy en día casi no se levanta el puente ya que se ha desplazado el puerto aguas abajo, mas cerca del mar. Así que me quede con las ganas de verle en funcionamiento. Desde el puente se puede ver el nuevo ayuntamiento y el buque Belfast. Aquí empezó a llover por lo que decidimos buscar un sitio para comer y resguardarnos un poco de la lluvia. Encontramos uno de los muchos locales que venden bocadillos y sopas calientes.
Una vez que escampo seguimos el camino hacia la catedral de San Pablo. No sin antes pasar por el Bank y The monument.
La catedral destaca por su cúpula, la segunda mayor del mundo después de la de la Basílica de San Pedro. La entrada cuesta 16 libras con audioguia incluida y valían los 2X1, que gran invento los 2X1. Merece la pena subir el montón de escaleras que hay hasta la cúpula. Desde la primera galeria, la de los susurros se tienen unas vistas del interior de la iglesia increibles y desde las otras dos una de las mejores vistas de Londres.

Acabada la visita a la catedral seguimos hacia el puente del milenio. Justo al otro lado del puente esta el TATE (museo de arte moderno de Londres) que no entramos porque no nos gusta mucho este tipo de arte, pero disfrutamos de las vistas de la catedral desde aquí.
Continuamos hacia la iglesia del Temple pero no pudimos entrar porque estaban rodando algo. Mi suerte continua para estas cosas.
Para no deprimirnos seguimos hacia el palacio de justicia que me pareció muy bonito.

Como ya estábamos muy cansados cogimos el metro otra vez de vuelta a la estación victoria y cenamos en un pub cercano al nuestro hotel. Se llama st. george en la calle belgrave donde cemanos un fish and chip bastante bueno y abundante por 11 libras. y de ahí a dormir.