Nuestra primera visita de esta mañana será el Palacio de Holyrood, que pasa por ser la residencia oficial de la reina Isabel II en Escocia, cuando tiene que tratar asuntos de estado. Balmoral es utilizado, por el contrario, como residencia veraniega.
Despues de nuestro desayuno en el hotel, nos ponemos en camino. No hace excesivo frío, pero el cielo está encapotado y amenaza con llover en cualquier momento. Para llegar hasta Holyrood, que se encuentra al final de la Royal Mile, decidimos callejear un poco. Es domingo por la mañana temprano y todavía se ven pocas personas por la calle.
A medida que vamos descendiendo por la Royal Mile - literalmente, ya que es todo cuesta abajo - nos vamos fijando en los diferentes edificios a un lado y otro de la calle.

En este que veis en la imagen de arriba vivió sus últimos años John Knox, líder de la Reforma Protestante en Escocia, y considerado el fundador de presbiterianismo. Según se cuenta, es esta casa la más antigua de Edinburgo, aprox. de 1450.

El Canongate Kirk, iglesia que guarda las tumbas de algunas personalidades escocesas

Otra imagen de la Royal Mile.

Este edificio de la derecha es el llamado Canongate Tolbooth, y desde 1954 hasta la actualidad, alberga el Museo de la Historia Social de Edinburgo. Llama poderosamente la atención su enorme reloj. El edificio data de 1591 y era antiguamente el centro vital del barrio, pues era tribunal de justicia y carcel. A finales del siglo XVII muchos salían penados durante siete años a las colonias del Caribe. Y no era la única pena que se les imponía, pues a los hombres se les cortaba una oreja y a las mujeres se les hacía una marca en la cara con un hierro al rojo vivo.

Finalmente llegamos a Holyrood, pero justo enfrente nos detenemos a contemplar la fachada del nuevo Parlamento escocés, obra del arquitecto catalán Enric Miralles. A mi, personalmente, me gusta el edificio; lo considero algo llamativo en su entorno. Rompe visualmente con todo lo que le rodea. Pero, claro, lo digo con la boca pequeña, pues una mayoría cree que es una m**** pinchada en un palo, ya que rompe completamente con la arquitectura del lugar.

Antes de ir a sacar la entrada para ver el Palacio, sacamos un par de fotos del exterior.



La entrada: dos adultos + niño 28 £, el payo del carrito no paga. Tienen la diferencia de no cobrarte la audioguía que, por cierto, se agradece una vez dentro por las explicaciones tan interesantes.

Fachada principal del Palacio.

Vista del patio interior del Palacio.
Desgraciadamente no dejan sacar fotos del interior.
El Palacio de Holyroodhouse fue fundado como monasterio por David I en 1128 y desde el siglo XV sirvió como residencia principal de los reyes y reinas de Escocia .
El Palacio fue construido alrededor de un patio. Contiene una capilla, una galería, los apartamentos reales, y un gran salón. La capilla ocupaba la actual ala norte del Gran Patio, con los apartamentos de la Reina ocupando parte del ala sur. El ala que está al oeste contiene los aposentos del Rey y la entrada al palacio.
Se puede ver también la sala en la torre norte, donde en 1565, se produjo el asesinato de David Rizzio, secretario personal de la reina, por una conspiración de nobles, que incluía al marido de la reina María Estuardo, Lord Darnley.
Se muestra también el cuartucho, donde Rizzio estaba en ese momento hablando con la reina; Llegando en ese momento Lord Darnley con un grupo de nobles. Le invitan a salir, pero como Rizzio se huele la tostada, se agarra a las faldas de la reina, pero logran arrastrarlo fuera y lo cosen a puñaladas - más de 50 - en presencia de la reina, que estaba embarazada de seis meses.
Dicen que algunos pueden ver todavía su sangre en el suelo; yo no fuí uno de ellos
Se puede ver también el salón, donde se reunieron Isabel II y el Papa Benedicto XVI, el Salón del Trono, etc.
Una vez visto el interior del Palacio, salímos a ver la Abadía Agustina en ruinas que está pegada. El techo de la abadía se cayó en el siglo XVIII, quedando en el estado actual de ruina. Es fácil imaginarsela como sede de muchas coronaciones reales y matrimonios.





En la foto de arriba podéis apreciar un escudo de armas de dos clanes que veréis en uno de los laterales de la abadía. Por un lado está el clan Sutherland representado por un gato montés, con su lema SANS PEUR ( sin temor ) y, por el otro, el clan Wemyss representado por un ganso con el lema JE PENSE ( pienso ). Lord Darnley pertenecía a este último clan.
Una vez que salímos de ver el Palacio de Holyrood, nuestro siguiente destino era Calton Hill. Se sube por una pequeña senda que nos lleva hasta Regent Road. Una vez que llegas arriba, te encuentras a tu derecha con el Burns Monument, eregido en honor de Robert Burns, el poeta escocés.

Subiendo Regent Rd, en el lado derecho, veo un edificio que recuerda bastante al Partenón de la Acrópolis griega, la Royal High School. La piedra es mucho más oscura que el Partenón ateniense y evidentemente está más oscurecida por el paso de los años.

Allí, en lo alto de la colina, las vistas, aunque no son todo lo espectaculares que deben ser con buen tiempo, nos brindan una magnifica imagen de la ciudad. Nos quedamos embobados durante un buen rato mirando.




Para subir a Calton Hill descartamos las escaleras, por el tema de no cargar con el cochecito del bebe y optamos por una cuestecita que rodea la colina y que no se hace muy pesada.
Una vez arriba, lo primero que nos encontramos fue el Dugald Stewart Monument, en honor al filósofo escocés.

Luego el Observatorio de la ciudad con su torre gótica, y el monumento en honor al primer vizconde Horatio Nelson, el Nelson Monument.
Y la guinda del pastel, el National Monument. Otra buena muestra de arquitectura griega en Edinburgo.
Bajamos otra vez hasta Regent Rd y nos encontramos con el imponente edificio del gobierno escocés. Aquí podeis ver el detalle de la puerta principal:

Y a mano izquierda vemos la entrada al cementerio de Old Calton Cemetery. Aquí nos toca cargar el carrito para subir, pues la única forma de llegar es subir unas escaleras empinadas.


En el cementerio pudimos ver también la tumba del filósofo David Hume:

O este monumento con la estatua de A. Lincoln dedicado a los soldados "escoceses" de USA. Como curiosidad deciros que es la única estatua de Lincoln en Escocia y el único monumento a la Guerra Civil Americana fuera de los Estados Unidos. Y también es la primera estatua a un presidente Americano en cualquier otro país fuera de los EEUU. William Duff, un escocés, está enterrado bajo el monumento, como agradecimiento por haber luchado por la Unión en la Guerra Civil americana. En la inscripción se puede leer: "Para preservar la joya de la libertad en el marco de la Libertad", cita de uno de los escritos de A. Lincoln.


Tras salir del cementerio bajamos ya por Waterloo Place y de ahí cruzamos el North Bridge, para dirigirnos de nuevo a la Royal Mile y comer en alguno de los bares que hay por la zona.
Después del almuerzo visitamos el Museum of Childhood, fundado en 1955 y, que pasa por ser el primer museo del mundo de la infancia. La entrada es gratuita.
Encontré su visita totalmente prescindible. Pobre en contenido y peor iluminado. Ya sé que las comparaciones son odiosas, pero el museo del juguete de Allariz ( Ourense ), por ejemplo, le da mil vueltas. Al niño mayor tampoco le entusiasmó mucho.
Tras la visita deshacemos el camino y nos dirigimos a pasar un rato a otro mercado de Navidad. Éste se encuentra en St. Andrew Square. Allí decidimos merendar todos un Hot Dog.
De allí recorremos una de las calles con más "glamour" de Edinburgo: George St. Esta calle tiene a ambos lados restaurantes, tiendas, bares y ... un local que no debes dejar de entrar. Desde luego llama poderosamente la atención por fuera. Se llama The Dome y en 1847 era la sede del Banco Nacional de Escocia. Actualmente funciona como bar, restaurante y nightclub.
Nosotros quisimos cenar allí, pero estaba full, pero nos quedamos ojipláticos con la decoración interior.



Un poco más adelante, y como el mayor quería cenar hamburguesa, paramos en el Hard Rock Cafe a cenar. Antes de irnos al hotel decidimos entrar en un supermecado a comprar un par de botellas de agua y mirad que albariño me encontré:

Finalmente vuelta al hotel, hacer maletas y acostar a los churumbeles, que mañana tenemos que levantarnos muy temprano.