Como siempre nos levantamos pronto y nos fuimos a la vuelta de la esquina para tomarnos un café caliente y ver como se había levantado el día, volvimos al hotel para terminar las maletas y recogerlo todo, ya que lo que queríamos hacer era dejar las maletas en la Recepción y no volver hasta que no tuviéramos que irnos al metro para volver al aeropuerto.
Hicimos el check out rápidamente e incluso nos guardaron gratuitamente las maletas (en algunos hoteles te cobran pero en este no) punto positivo para el hotel. y nos lanzamos a la calle, nuestra intención era buscar algunos puntos de interés de Jack el Destripador, los cuales encontramos e ir a los famosos mercadillos de la zona, primero encontramos la iglesia donde las prostitutas se refugiaban y buscaban clientes, la verdad es que no había gran cosa, tampoco alguna placa conmemorativa, eso nos extrañó un poco, todo el mundo conoce al destripador y no había nada que indicara algo sobre él, supongo que los habitantes de Londres no están orgullosos de esa parte de la história de la ciudad, después de pasar por al lado del edificio de Norman Foster, nos adentramos en el mercadillo de Peticoat Lane, un mercado al aire libre, sinceramente no le vimos la gracia, telas muy antiguas y con colores imposibles, zapatos viejos, trajes con lentejuelas pasados de moda, no me gustó demasiado, pero había que verlo.
Seguimos por Commercial St y nos adentramos en Old Spitafields Market (abierto los domingos de 10 a 5pm). Este mercado si que está cubierto aunque algunos puestos están al aire libre pero tienen un techo y ahí si que había alguna cosa interesante, artesanía, bolsos, ropa de segunda mano también, discos, joyería y bisutería, también alguna tienda de tocados, con unos precios bastante asequibles.
No solamente son puestos ropa y accesorios, también hay alguno de comida y ademas alrededor de los puestos hay tiendas físicas que siendo domingo están cerradas pero hay alguna abierta a parte de los restaurantes para comer.
Nosotros queríamos un poco mas y seguimos hacia Brick Lane, en Brick Lane reinan las tiendas de segunda mano, ropa, objetos, vajillas, artistas callejeros, pintores y sobre todo la comida, un mercado cubierto con todo tipo de comida para probar y para deslumbrarnos con los olores y con la vista. Desde la comida mas identificable como la china o la japonesa, pasando por la cubana, por la mejicana y también la paella española, te dejan probarla y lo que mas te guste o quieras probar te lo dan en una bandeja que te la ponen hasta los topes de lo que quieras degustar ese día, te puedes sentar o en la calle o en unos bancos que hay en los alrededores de los puestos, también hay que hacer mención a unas salchichas gigantescas que decían comemé. Como no llovía la gente estaba en la calle, las riadas de gente iban hacia la parte superior de la calle, nosotros no llevábamos ningún plano, simplemente fuimos callejeando, fuimos dejándonos arrastrar por las sensaciones y por los sitios curiosos, haciendo fotos, mirando los puestos, vimos el delirio creativo de un peluquero de un pequeño puesto callejero con unas curiosas gafas, Londres es el sitio donde yo he visto la gente mas curiosa y diferente.
También quería mencionar dos sitios para salir de copas de los cuales llevábamos referencias, a los cuales no nos llegamos a acercar por cansancio y porque preferimos disfrutar del día completo en las calles, pero los voy a mencionar por si a alguien le interesa, los dos sitios tienen página web y creo que página de Facebook por si quereis echar un vistazo uno es el The Old Blue Last (www.theoldbluelast.com) un sitio de cervezas que tiene una sala de conciertos gratuita en la sala de arriba, musica indie y alternativa y el otro lugar es We are Big Chill (www.wearebigchill) también conciertos y copas.
Después de este breve paréntesis, continuamos caminando y decidimos volver al hotel, porque el camino de vuelta al aeropuerto no es corto y tampoco no nos queríamos arriesgar, los horarios de trenes podían variar en domingo y no nos fiabamos, por lo que nos dirigimos al hotel de nuevo, cogimos maletas y nos encaminamos al metro, el ultimo viaje con la Oyster hasta Blackfriars y alli el señor de la taquilla, nos hizo la devolución de las 5 libras de deposito y lo que nos quedaba en la tarjeta, luego nos adentramos en la estación del tren y comprobamos que en 20 minutos llegaría a la estación, desde esta se veía el Puente de Londres y no tardamos en hacerle una foto. La verdad es que los trenes son muy puntuales y no tuvimos problema, hay que tener en cuenta que son paradas cortas y que hay que subir rápidamente al tren, por lo que también te indican la cantidad de vagones que tiene y donde te tienes que poner. Después de un agradable viaje de 35 minutos llegamos al aeropuerto, como dije en la primera etapa, hay que ir desde la terminal sur, donde te deja el tren hasta la norte en monorrail, también hay que recordar que en los trenes no hay revisores, es como el metro, hay que introducir el billete en las maquinas a la entrada para validarlo y en la salida que se quedan con el, por lo que no interesa perder el ticket, como he dicho llegamos a la estación y empezamos a caminar para coger el otro transporte hasta la terminal de salida, todo está muy bien indicado, incluso te indican las puertas de la compañía de la aerolinea, eso si hay que andar un poco pero como en todos los aeropuertos un poco grandes.
Llegamos a la zona de mostradores e hicimos el check-in con toda normalidad, eso si pagando la novatada de la maleta (otra experiencia negativa aeroportuaria mas) y finalmente pasamos a la zona de espera, donde hay un montón de tiendas interesantes, para gastar las últimas libras
Nosotros habíamos sacado las tarjetas de embarque por internet, ya que Easyjet ofrece esa posibilidad de hacerlo con bastante antelación, cuando nos llamaron a la puerta de embarque (recordad que solo podeis llevar un bulto cada uno) y entramos en el avión, para mi sorpresa el asiento que me había tocado era uno sin asiento, me explico, el asiento que me había tocado era un puro hierro ya que el almohadón del sillón había desaparecido, imaginad mi cara, dos horas sentada en unos hierros!!!! no me lo podía creer. Se lo dijimos al auxiliar, que amablemente se ofreció a cambiarnos de sitio, porque había plazas vacías, pero sino, que hubiera pasado?? hubiera tenido que sentarme en eso??? no se pero este viaje Easyjet se ha llevado el punto negativo con toda la razón.
Puntos positivos: Londres, que después de haber viajado en mas de siete ocasiones a la capital británica, nunca me deja de sorprender y de descubrir cosas extraordinarias.
Puntos negativos: Easyjet y la dichosa lluvia.
Gracias a todo el que lea mi diario, como siempre digo este foro me ha ayudado en multitud de ocasiones por lo que yo quiero devolver el favor escribiendo mis experiencias y si a alguien puedo ayudar ya me doy por satisfecha