Sáhara
Escribió Robert L. Stevenson que lo mejor que te puede deparar un viaje es un amigo honrado y nosotros los estamos encontrando hasta en este pedazo de desierto entre dos países que lo desean, Marruecos y Mauritania, por su enorme riqueza mineral y donde la vida es sin duda un auténtico milagro de tenacidad y capacidad de sufrimiento. Gente como Bumba, a quien estamos ayudando a llegar a la capital de Mauritania después de quedarse tirado en la frontera entre Marruecos y el Sáhara Occidental. O un viejo legionario que se apresura a enseñarnos fotos vestido de militar de cuando sirvió en este cuerpo del ejército español y los documentos que lo atestiguan, mientras se queja de que no le llega la pensión a la que tiene derecho. Aprovechamos las pocas oportunidades que da este tramo del viaje para para hacer una parada y compartir un té con esta gente tan singular mientras David demuestra una vez más que el idioma no es imprescindible para mantener una cordial conversación.
