Otra vez de vuelta a Alemania. Creo que de todos los días, este fue el que más disfruté de la Selva Negra. Quizás sea porque al fin había sol y el paisaje y los pueblos lucían más, pero en cualquier caso fue el día que más disfrutamos.
Hoy sin embargo cambiamos la ruta para ir del camping a la frontera: en vez de cruzar por Breisach-am-Rhein fuimos por Marckolsheim, que está un poquito más al norte. El camino resultó ser mucho más bonito, pasando por pueblos alsacianos preciosos.
Un dato curioso: en la Selva Negra, aunque también en Alsacia, encontraréis muchísimos campos de flores donde dejando una pequeña cantidad de dinero (1 euro o 2) podéis bajaros del coche y hacer un ramo de flores con distintas variedades. Estos lugares vienen anunciados como "Blumen", literalmente flores en alemán.
Triberg es la cuna de los famosos relojes de cuco y también es el pueblo donde está el Café Schaefer, donde según ellos se guarda la receta original de la tarta Selva Negra. Un dato curioso: Triberg, igual que Freiburg o el lago Titisee es uno de los sitios más turísticos de la zona, pero no de los más bonitos a mi parecer. Nos dimos cuenta que si nos salíamos un poco del itinerario más "común", dejábamos de ver coches de cualquier otro país que no fuera Alemania y Holanda. Desde mi humilde opinión os digo que no dejéis de ir a Schiltach, aunque también es bonito ver Triberg y si os gusta el agua podéis ir a ver las cataratas, que son una serie de cascadas pequeñas que van cayendo desde arriba de la montaña donde se sitúa el pueblo.
Algunas fotos del paisaje hasta llegar a Triberg:
Esto es Triberg.
Y un pedazo de la tarta Selva Negra del Café Schaefer.

El camino de Triberg a Schiltach también es igual de bonito que el resto de la zona. Un dato que me gustaría destacar, es que las carreteras a pesar de algunas ser algo estrechas, como la que rodea la montaña más alta de la región (Belchen), suelen estar muy bien asfaltadas y señalizadas.
Aquí os dejo algunos paisajes hasta llegar a Schiltach y fotos del mismo pueblo: