Nos levantamos temprano y a las 6:30 como casi cada mañana ya estábamos desayunando. A las 7:15 cogimos rumbo hacia el rio celeste y a las 8 ya estábamos en la puerta, casi los primeros previo pago de 10 dólares. La caminata empieza tranquila pero a menudo que vas avanzando se hace más cansada entre las subiditas y la humedad. Después de 1 hora más o menos llegamos a los teñideros, donde se forma el color celeste, es espectacular como cambia de color. En la vuelta bajamos hasta la cascada también impresiona mucho, lo malo es que había mucha gente ya, quizás porque era sábado y además el puente de mayo.. de camino en la salida nos encontramos una serpiente venenosa en una rama pero tuvimos que ir corriendo porque nos cayo una tormenta.



A la noche fuimos a cenar a un lugar del pueblo donde te pescan el pescado que quieras y te lo hacen al momento, hay que decir estaba buenísimo!
