Nos despertamos con un día clareado, aunque con algo de viento, no llovía y eso ya era una victoria. Bajamos al buffet del hotel, y aunque ya sabemos que los desayunos en Francia ( o al menos en la Bretaña), no eran como los que tenemos en España, pudimos llenar las reservas. Croissants, leche, zumo, mermelada, miel, cereales y poco más.
Hacemos el check out, y vamos hacia
Perros Guirec, a dar una pequeña vuelta y hacernos con algo de comida para tener comida tras nuestro pequeño trekking por la costa.
Boulangerie
*** Imagen borrada de Tinypic ***
P
erros Guirec es una localidad más, con sus establecimientos, calles con pequeñas edificaciones, y sobre todo sus
boulangeries, y sobre todo, siguiendo la tónica de toda la Bretaña, jardines públicos preciosos, coloridos y bien cuidados. No destacaría
Perros Guirec si no fuera por su playa, de amplia zona de arena y desde donde tiene inicio una excursión hacia
Ploumanach.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Desde allí discurre la conocida
Ruta de los Aduaneros,
Gr-34, con una duración de unas 4 horas ida y vuelta, casi 10 km (5km por trayecto). El tiempo indicado incluye alguna paradita para disfrutar del paraje, realizar fotografías y almorzar algo en uno de sus imponentes paradores. Es la Costa de Granito Rosa.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Una formación natural, un capricho de la naturaleza, con redondeadas rocas esculpidas por la erosión de los elementos atmosféricos. Es un sendero con un nivel de dificultad bajo, con unas vistas preciosas y donde se te pierde la vista a tan abrupta costa.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El paseo llega hasta
la playa de Ploumanach, llamada playa de Trestraou. Pero si no tienes tanto tiempo o no quieres caminar tanto, no es menos el tramo que discurre desde antes de llegar a Perros Guirec (viniendo de Ploumanach un desvío la izquierda a 2 minutos), donde se aprecia desde la carretera una gran explanada donde estacionan los vehículos, y desde donde tiene inicio o enlaza, mejor dicho, el sendero que comenzó en Perros Guirec. Como nota reseñable, aconsejamos realizar ese tramo, son unas 2 horas, te quitas la mitad, y comienzas en el grueso de formaciones rocosas, donde más prominentes y elevadas son, desde donde darás con una especie de capilla en mitad del camino. Desde este punto de partida, si giras la vista atrás, aprecias el sendero inicial junto a la costa, que se hubiera recorrido desde su inicio.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Al llegar a la playa de
Ploumanach, cuál fue nuestra sorpresa, que la costa había retrocedido respecto a la tarde-noche, unos 50 metros o más. Dejando huérfanos de su hábitat a berberechos, almejas y otros residentes de la rocosa costa de dicha playa. Dejando además al descubierto una escultura de granito, de índole religioso en la que algún culto se le debía rendir y gran significado tiene que tener.
Los habitantes de la zona, a la bajada de la marea ya estaban con sus cubos recogiendo el premio que la madre naturaleza descubría.
Es cierto que era impactante haber visto la playa a las 20-21h del día anterior “llena de agua”, y al día siguiente, encontrarte con semejante imagen.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Estuvimos observando y paseando por el centro de la playa, sobre las rocas que en horas quedaran cubiertas de agua, y pusimos rumbo al coche. El paraje a la vuelta es más tranquilo, menos estresante, las fotografías para el recuerdo ya las llevas contigo, tu retina está llena de bonitas imágenes, por lo que se hizo más rápido.
En el coche, tomamos un aperitivo que guardábamos tras nuestro paso por una boulangerie, y arrancamos rumbo a
Concarneau. Nos esperarían más de 100 kms de recorrido, en el que no teníamos paradas previstas, salvo las de descanso cada hora y media de conducción.
El trayecto era largo, pero las vistas que nos encontrábamos merecían la pena y amenizaban la conducción. Debían ser las 14:00h cuando salimos del aparcamiento del sendero de los aduaneros, y ya cerca de las 16h:30 nos entró el hambre. Paramos en una localidad donde un predominate lago atravesaba la calle principal. No lo dudamos, nos paramos a divisar esa maravilla natural, proporcionaba calma, paz y oxígeno.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Aunque el hambre nos podía y “atacamos” una pizzería que parecía estar abierta. Pero hasta las 17h ó 18h no tenían la cocina disponible!!!!!! Los estómagos rugían! Suerte que teníamos reservas en el coche y pudimos hacer frente a esa necesidad antes de llegar a
Concarneau. Antes de llegar llovía, pero cuando estuvimos allí, era un leve chispeo y tras localizar el
hotel IBIS BUDGET, hacer el check in, pudimos ir ha realizar una inspección previa a la ciudad, lo que sería el preludio del día siguiente.
En coche, cruzamos toda la localidad, hasta llegar al puerto, allí vimos restaurantes, boulangeries, y demás comercios. Pero el impacto era el castillo, la fortaleza flanqueada por agua (aunque había retrocedido algo el mar), donde un puente daba paso a su interior.
Era viernes, debían ser las 19h ó 20h y ya queríamos cenar. Merodeamos por su interior y era otra subciudad, con poca vida, pero podríamos cenar en uno de sus restaurantes. La especialidad de Concarneau, zona costera, las sardinas y vieiras ( como en gran parte de Bretaña).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Antes de cenar quisimos inspeccionar más el interior de las murallas, pero había un ambiente que no nos daba tranquilidad, había disgregados varios grupitos de jóvenes, que iban y venían de lo que parecía una pequeña discoteca, donde fuera consumían lo que parecía ser cannabis, alcohol y quizás alguna otra sustancia. Por ello y como no había mucha gente en la zona, quisimos evitar cualquier situación incómoda o peligrosa que estropeara nuestras vacaciones, y fuimos a cenar. Un restaurante entre los que había, era difícil elegir, porque la oferta es muy similar, y al entrar, nos gustó su interior y nos dieron una mesa. Todo muy bueno, prueba de ello esta foto.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Como ya estábamos cansados, fuimos a la habitación a relajarnos y descansar, que el día siguiente aguardaría más emociones.