Nuestro primer día de viaje empieza gris pero nosotros no vamos a perdernos el obligado paseo matutino con Sandeman's New Amsterdam tours. Son estos tours en español en los que pagas la voluntad al finalizar. Este dura dos horas y media largas en las que el guía nos hace un recorrido por el centro de la ciudad.
Empezamos en la plaza Dam, el centro de la ciudad, justo enfrente del Palacio Real. Aquí nos habla del Monumento Nacional en homenaje a los caídos en la II Guerra Mundial y de cómo el Palacio Real fue construido como ayuntamiento, pero cuando llegó Napoleón metió en el trono a su hermano y este lo reformó para vivir ahí.
Luego nos habla de la iglesia nueva Nieuwe Kerk, dónde ya no se hace culto, sino que se realizan exposiciones pero ahora no se puede visitar porque están cambiando la exposición.
Caminamos a través de los canales y cruzamos unas calles del Barrio Rojo. Pasamos por delante de los escaparates de las prostitutas. En varios escaparates no vemos más que las habituales cortinas rojas cerradas.
Seguimos hasta la plaza del Mercado Nuevo Nieuwmarkt, donde en la era medieval tenía lugar el mercado de ganado y productos agrícolas y dónde también se realizaban las ejecuciones públicas.
Aquí se sitúa el edificio de la aduana De Waag. Es por dónde antiguamente pasaban los barcos y se pesaba la mercancía. Ahora es una cafetería.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
En un extremo de la plaza inicia lo que en su día fue el barrio judío. Algunas de estas calles fueron totalmente destruidas durante la guerra así que en los sesenta se pusieron a construir nuevos edificios con un gusto bastante peculiar.
Nosotros seguimos hacia el llamado Barrio Verde. No por los jardines (que no los hay), sino por la marihuana.
Después de una pausa para un café seguimos hacia el Convento de Begijnhof, un claustro dónde las monjas vivían en su propio remanso de paz. Dentro hay una iglesia y la casa más antigua de la ciudad, una casita de madera de paredes negras, del siglo XVI, que ha sobrevivido varios incendios de la ciudad.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El tour finaliza en el barrio de Jordaan, muy cerca de la Casa-Museo de Anna Frank.
Encontramos aquí una cafetería para comer algo rápido.
Este barrio, Jordaan, es uno de los más caros de la ciudad porque a pesar de ser muy céntrico, tiene mucha calma. Paseando por las calles (volveremos al barrio por la tarde) encontramos cafeterías y boutiques muy monas.
Después de comer empieza a llover y aprovechamos para visitar el Palacio Real.
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La entrada vale 10€ e incluye un audioguía.
Se pueden visitar todas las estancias de la planta baja. Empezamos por el gran hall, con sus estatuas de mármol de héroes mitológicos, el audioguía nos explica el significado de cada una de ellas.
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Luego entramos en las estancias, que conservan los muebles y decoración de sus antiguos inquilinos, entre ellos Luís Bonaparte (hermano de Napoleón) y su mujer, pero también mantienen la distribución y los cuadros de cuando fue ayuntamiento, así que en cada sala recibimos dos explicaciones, la función que cumplía cuando fue ayuntamiento y la que cumplió al ser palacio real.
Actualmente sólo se utiliza el balcón para saludos reales, algunos salones para recepciones solemnes y algunas estancias para alojar presidentes y reyes.
En unas dos horas damos por finalizada la visita y sigue lloviendo. Decidimos hacer un crucero por los canales.
Elegimos el que nos ha recomendado el guía de Sandeman, de la compañía Gray Line, pero da la impresión que el precio y la duración de las empresas de la competencia son similares.
El barco es cubierto y ofrece un tour de una hora con audioguía con auriculares en muchos idiomas (los auriculares van incluídos con el precio del billete, 16€).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Pasamos por el canal Singel, la Westerkerk (iglesia del oeste), el Magere Brug (puente delgado), el Blauwbrug (puente azul), vemos las casas-barco y los tres canales principales: Prinsengraht, Keisergraht y Herengraht.
Afortunadamente ha dejado de llover
y después del crucero damos una vuelta por el barrio de Jordaan y por las populares 9 calles (De 9 Straatjes) No hemos averiguado si hemos conseguido dar con todas ellas pero la zona en general es muy bonita, las casas están bien conservadas y hay tiendecitas de ropa y complementos muy de diseño (y caras).*** Imagen borrada de Tinypic ***
Barrio Jordaan con la iglesia del oeste Westerkerk al fondo
Cuando llegamos a Spui, la bonita placita dónde está el Convento Begijnhof, ha anochecido y todos los restaurantes y bares de la zona estan llenísimos. Cenamos en un bar alternativo cercano a la zona de coffeeshops y volvemos al hotel a dormir y descansar , que el viaje no ha hecho más que empezar.