Relajado. Ya no queríamos seguir el ritmo de días antes y optamos por comprar un billete que permite viajar todo el día en los buses, metro y demás.
Visita a San Juan de Letrán que no estaba entre los sitios imprescindibles pero mereció la pena, sorprendentemente bonita; Villa Borguesse , que ofrece unas vistas de Roma impresionantes; ambiente romántico y romántico paseo. Queríamos ver el mercado de Campo di Fiori de día (muy típico) y tras comer esta vez de menú, paseo, helado y a ver el Vaticano de noche, muy bonita la plaza de S Pedro, mucha vigilancia.
Metro y....Coliseo de noche! Fotos y a descansar que la vuelta deparaba un duro día.
Hay que patear Roma, se me quedan cosas para atrás porque al caminar te sorprenden iglesias y monumentos que no esperas, la gente por lo general muy amable, bonito viaje.
Agradecimientos :
A mis hermanas Julia y Belén y sus respectivos por cuidar de nuestros hijos mientras celebrábamos nuestro 15 aniversario de boda.