Primero de nada dar las gracias a toda la gente de losviajeros.com que han a portado mucha información a sus diarios y que nos han permitido preparar este viaje.
Era la segunda vez que estábamos en Roma, pero la primera vez había sido cerca de 20 años antes, con lo cual nos hacía mucha ilusión volver a revisitar la capital de Italia.
Salimos un miércoles por la tarde desde el aeropuerto de Santander ya que sólo nos queda a un par de horas de Asturies y tienen vuelos directos y baratos con Ryanair a Roma.
Ya en el aeropuerto cántabro, un chica nos ofreció coger billetes de Terravision para trasladarnos desde el aeropuerto al centro de Roma, concretamente a Termini, que es la estación central de trenes y donde además de estos, hay metro, taxis, buses y en definitiva, todo tipo de transportes para pode moverse por la ciudad. En el vídeo explico en que consiste esto de Terravision con más detenimiento.
Llegamos de noche a Roma y más de noche a Termini, concretamente casi a media noche. El hotel que escogimos, bueno, más que hotel, se podría decir que es un bed and breakfast, fue la Domus Roxy. Lo escogimos básicamente por dos cosas: una es la enorme puntuación que tiene en booking, por encima del nueve, y dos porque está al lado de Termini y eso nos permitiría movernos por toda la ciudad de forma eficiente.
Con respecto al hotel, decir que está ubicado en un edificio de pisos antiguo y que ellos ocupan como un par de pisos. Tras atravesar una primera puerta entras a una cocina y las habitaciones giran entorno a esta estancia principal que es donde haces los desayunos personalizados todas las mañanas. Digo personalizados, porque el bueno de Paolo te pregunta a que hora quieres desayunar y está ahí como un reloj haciéndote el café y trayéndote dulces de todo tipo recién comprados en el mercado :).
Por su parte decir que nunca hemos visto tanta limpieza en una habitación, eso incluye hoteles de 5 estrellas. La obsesión por la limpieza llega hasta tal punto que veis que todos los días te movían tus cosas, hasta en el baño, para limpiar debajo. Aquello olía a gloria todos los días, y también te cambiaban la pastilla de jabón a diario aunque estuviera casi nada de usada.
En definitiva, altamente recomendado y grandísimo Paolo que te amenizaba las mañanas con su charla amena :).
Es muy tarde y hay que acostarse, mañana nos espera un día intenso con un recorrido por la Roma Antigua.