Este día lo íbamos a dedicar a explorar playas de Hvar con el coche y a estar relajados y tranquilos. Nuestro primer destino fue Milna, a 4 kms de Hvar Town. Tiene una pequeña cala nada más llegar, que al final nos resultó de las más cómodas del viaje, por lo que luego os contaré. En esta cala las piedras son grandotas, por lo que te dejas la espalda en el suelo... Hay también la opción de alquilar unas tumbonas (opción que os recomiendo) y olvidarte de las fastidiosas piedras. La playa como os dije es pequeña pero muy azul y el agua está templada así que es una gozada bañarse. A la izquierda de la playa hay varios sitios para comer. El verdadero tesoro de Milna es llegar a una cala que está más escondida. Mirando de frente a la playa tienes que ir andando a la derecha, tras pasar un campinf llegarás a una segunda cala que también está bien y se parece mucho a la primera, pues hay que seguir, andar un poco por un monte y entonces llegas a una tercera cala, escondida, donde apenas hay gente y que está muy muy bien.
Luego intentamos ir a la playa de Zarace, pero nos fue imposible encontrar aparcamiento, y además el acceso en coche a través de una cuesta con un solo carril para ambas direcciones es muy complicado.
Entonces fuimos a Dubovica, donde tienes que dejar el coche arriba y bajar andando una cuesta bastante pronunciada y larga... No es precisamente cómodo, la verdad.
Finalmente fuimos a una playa de arena (