Empezaba un nuevo día en Londres, y este era realmente nuestro primer día completo visitando ya el centro de la ciudad. Así que nos levantamos temprano, no necesitábamos despertador con el pequeñín, y nos pusimos en marcha ¡que ganas!
Cogimos el metro hasta Westminster, y la idea era hacer a pie todo lo que pudiésemos ese día.
Lo primero, nada más salir de la estación vimos el Big Ben (que antes yo le llamaba a todo Big Ben, y es solo la torre, el resto del edificio es el Parlamento). Y he de decir que me emocioné un montón, pues es, yo creo, el principal icono de la ciudad de Londres. ¡Y es realmente bonito! Dimos un paseo por el puente de Westminster, vimos el Parlamente y el Big Ben de nuevo, el London Eye... un completo, jajaja.
Fotos del Big Ben y el Parlamento


London Eye y el edificio que está justo al lado no se como se llama, pero dentro hay un hotel, centro comercial, restaurantes... y de noche es muy bonito porque va cambiando de color a la par que el London Eye

Y la Abadía de Westminster, que esta al lado, se hace todo andando perfectamente y es muy agradable de pasear. Queríamos entrar, pero había una cola tremenda, nos dijeron que unas 2 horas, y la verdad es que eso nos echó para atrás, pues era casi toda la mañana esperando. Me dio mucha pena no entrar, pues allí están enterrados Reyes y Reinas, es donde se han casado. Pero suponía sacrificar ver otras cosas, y lo dejamos para una próxima visita futura. Os dejo foto de fuera.

Tras ver toda esta zona tan bonita, fuimos andando y bordeamos el parque de St. Jame´s Park, es un paseito, pero se puede hacer perfectamente y es muy agradable. El parque además no habíamos pensado verlo, y así con este paseo lo pudimos ver. Tiene un lago, hamacas para tomar el sol... Desde allí hice esta foto que me encantó. La hicimos desde Downing Street.

Comimos en el parque, y después llegamos al Palacio Real. Muy bonito, aunque es donde más aglomeración de gente ví hasta ese momento. No vimos el cambio de la guardia Real, tampoco era nuestra intención. Pero sí vimos a los guardias reales.


Tras pasear un rato por la zona del Palacio Real y saborear ese aire imperial, nos adentramos en el parque de Green Park. Este tampoco teníamos pensado verlo, pero sin quererlo, eso que nos llevamos!

Como llevábamos la guía de el País Aguilar, estuvimos viendo y haciendo un recorrido por esta zona. Vimos una iglesia anglicana por dentro, el centro de subastas Christie´s... Y andando, andando llegamos hasta la Plaza de Trafalgar Square.
Es una plaza enorme y preciosa. Merece la pena pasear un rato en la plaza, entre las fuentes. Y allí está el Museo Nacional. Lo dejamos para el último día, por si nos daba tiempo (y sí que nos dio), pero eso fue el último día.


Como aún nos sobraba tarde, de allí fuimos andando hasta la zona de China Town. La zona de el Soho y de China Town se ven bastante bien esas dos zonas, pues no son muy grandes. China Town se divide en 2 grandes calles y algunas otras más pequeñas alrededor. Tiene mucho encanto, pues hay varias puertas de entrada (ahora pongo foto de una de ellas), todos los restaurantes y tiendas son chinos, las calles están llenas de farolillos...

Ya yendo hacia el metro, caminamos por Charing Cross Street y vimos el teatro donde están haciendo la actual obra de Harry Potter.

Y ya habíamos pateado bastante ese día. Así que nos fuimos a la zona de nuestro hotel. Pero aún era las 18:00 de la tarde o un poco mas si acaso. Y como nos daba pena meternos al hotel con horas de luz aún por delante, a pesar del cansancio, pues miramos en un mapa que nos dieron en el hotel a ver si había algo alrededor de nuestra zona para ver. Y nos llamó la atención un muelle que había justo al lado. Gabriel´s Wharf. Y como nuestro hijo mas pequeño (el que nos acompañaba) se llama Gabriel, hicimos la gracia de ir a visitar su muelle. Y la verdad, ¡descubrimos una zona que nos encantó! Gracias a ir allí descubrimos que el Támesis tiene unas zonas peatonales por toda la orilla. Tanto la orilla de un lado, como la del otro. Y ese paseo (tipo paseo marítimo) tiene tiendas, parques, bancos, restaurantes... daos una vuelta por allí, porque vale la pena mucho. (En la etapa del día 4 hicimos un buen trecho, ya os lo cuento en esa etapa). Y otra cosa que me sorprendió es que hay zonas en el Támesis en las que se puede bajar a la orilla y dar un pequeño paseo por la zona de arena/piedras.
Desde Gabriel´s Wharf vimos la zona moderna al fondo, la Catedral de San Pablo al atardecer y nos encantó. Además vimos por allí varios restaurantes, pizzerías, tiendas de muebles que nos gustó bastante.
Os dejo alguna foto que hicimos desde allí.


Y ahora sí, y con mucho cansancio, nos fuimos al hotel a descansar para el día siguiente.