* Bliss (Idaho)
Una vez más, como no teníamos desayuno incluído, desayunamos en la habitación unos muffins bien ricos y "guarros" que sólo los americanos saben hacer y que habíamos comprado el día anterior en el supermercado. Hoy no tendríamos desayuno en diner.

Amber Inn Motel, con mejor aspecto a la luz del día
Hoy nos propusimos intentar, en nuestro camino hacia Craters of the Moon, encontrar una Post Office para poder enviar los regalos que teníamos pendientes y de los que os hablé en etapas anteriores. Como veréis enseguida, esta vez sí tuvimos suerte.
La carretera que lleva a Jackson Hole pasando por Craters of the Moon está plagada de pequeños pueblos que ofrecen un montón de oportunidades para comer o desayunar en un lugar en el que el turista es una especie en peligro de extinción, así que si hacéis este recorrido tenedlo muy en cuenta.
* Richfield
Richfield fue el pequeño pueblo donde por fin encontramos la tan buscada Oficina Postal.
Os pongo una foto del pueblo para que os hagáis una idea.

Richfield
Entramos a la Post Office con nuestra cara de pardillos y los paquetes a enviar. Allí nos encontramos con una señora mayor y una chica joven la mar de simpáticas. Le explicamos lo que queríamos envíar y dónde pero que era nuestro primer envío en los USA y no teníamos mucha idea de qué necesitábamos para hacerlo. La señora mayor nos respondió con una sonrisa que no había problema. Además nos dijo que para la chica que estaba junto a ella también era su primer día, así que aprenderíamos juntos.
Debido al buen rollo que nos despertaron, A decidió, tras pedir permiso, grabar en vídeo la transacción y así enviárselo a nuestro amigo para dar fe. Como os podéis imaginar la situación dió para unas cuántas risas entre los cuatro.
Nos dieron todo lo necesario para hacer el envío (una caja y papel para proteger los objetos que metimos), preparamos el paquete y lo dejamos en sus manos. Tras despedirnos de ellas deseándonos lo mejor, salimos fuera.
Evidentemente yo tenía que inmortalizar ese pueblo y esa oficina de correos (como prueba la foto anterior). En esto que una señora mayor que cruzaba la calle en ese momento me empieza a preguntar riéndose que qué estaba fotografiando en ese pueblo perdido. Esto hizo que las risas continuaran. Una vez más nos dió la impresión que íbamos a ser uno de los temas del día a tratar entre los vecinos del pueblo.
* Craters of the Moon National Monument
A medida que la carretera se va acercando a Craters of the Moon, el paisaje empieza a cambiar, empezando a ser dominado por la falta de vegetación y una arena rocosa de color negro. Y es que el color negro es el dominante en este parque de otro mundo. Este curioso lugar se formó hace decenas de miles de años cuando enormes lenguas de lava surgieron de grietas en la tierra que posteriormente se enfriaron formando este lunar paisaje.
Lo primero que hicimos nada más llegar al parque fue ir al centro de visitantes. Además del habitual mapa del parque, nos sacamos el permiso para visitar el interior de algunas de las cuevas del parque. Este permiso es obligatorio para acceder a ellas. El objetivo de este control es salvaguardar la población de murciélagos que viven en estas cuevas. Para que te den el permiso sólo tienes que contestar unas breves preguntas dirigidas a descartar a todas aquellas personas que han estado en alguna cueva en los últimos diez años y, si ese es el caso, si llevas encima algún objeto que llevaste en esa situación. Así evitan contaminaciones con un hongo que es el causante de la disminución alarmante de la población de murciélagos en USA y Canada.
Una vez confirmado que no eres un posible portador de dicho hongo, te dan un papel que tienes que dejar en el coche a la vista mientras visitas las cuevas. Así que tenlo en cuenta si quieres visitar las cuevas de este parque.
El parque no es excesivamente grande si tenemos en cuenta la carretera que lo recorre. Eso sí, una vez llegas a las diferentes zonas a visitar encontrarás montones de trails para descubrir aquél paisaje fascinante.
Antes de iniciar la ruta por el parque, elegimos centrar la visita en una par de zonas. Según como somos nosotros, si empezábamos visitando todos los puntos del recorrido, no acabaríamos nunca. Seleccionando unos puntos concretos a visitar podríamos cumplir con el horario previsto.
El primer punto que visitamos fue el Inferno Cone, un antiguo cono volcánico al que puedes subir y disfrutar de unas vistas generales del parque increíbles. El mejor punto para hacerte una idea general de este lugar.
Tras subir aquella montaña de arena negra por un corto recorrido pero con importante desnivel, llega el momento de disfrutar del paisaje.

Inferno Cone (perdón por la suciedad de la lente)

Vistas desde Inferno Cone

Vistas desde Inferno Cone

Primer plano de la arena volcánica
Sencillamente nos fascinó. Nos pareció tan diferente a cualquier cosa que habíamos visto nunca, que de repente sentimos la tentación de quedarnos todo el día. Pero no lo hicimos y nos mantuvimos con nuestro plan inicial.
El segundo punto que visitamos fue la zona de las cuevas. Tras dejar el coche en el párking, iniciamos un sendero disfrutando de cerca del paisaje que habíamos disfrutado desde lo alto del Inferno Cone.

Sendero hacia la zona de cuevas
Otra de las cosas atractivas de este parque es que encontrarás muy poca gente. Mientras que en el Inferno Cone sí que coincidimos con varias personas, en la zona de las cuevas apenas nos cruzamos con una familia, pero las cuevas por dentro las visitamos en absoluta soledad.
La primera a la que entramos fue el Indian Tunnel. Como su nombre indica es un tunel que inicias visitando por un lado hasta llegar al otro extremo por donde puedes salir. Para salir tienes que subirte por las piedras y agacharte en un par de ocasiones para pasar por un par de agujeros, con lo cual personas mayores o con dificultad de movimientos es mejor que salgan por el mismo lugar de entrada.
A y yo nos pusimos los frontales que habíamos traído y allá que nos metimos. Esta es una cueva bastante luminosa porque, debido a algunos derrumbamientos, cuenta con un par de grandes orificios en la parte superior, lo que hace que no necesites luz para explorarla.

Entrada a Indian Tunnel

Indian Tunnel

Salida de la Indian Tunnel (sí, es el agujero luminoso del fondo)
Cuando sales por el agujero, te encuentras en medio de un paisaje totalmente negro sin sendero alguno. Por un momento nos sentimos perdidos. Aunque parezca mentira, nos resultó imposible localizar el sendero que recorre la zona desde nuestra posición. Entonces vimos unas barras de hierro clavadas en el suelo que te indicaban por donde seguir. Así que saltando por encima de rocas, llegamos al sendero principal a continuar visitando más cuevas.
La siguiente que visitamos fue la Boy Scout Cave. A diferencia de la Indian Tunnel, está sí que precisa un frontal y un poco de habilidad, especialmente para entrar, ya que la entrada es un literalmente un agujero en el suelo.

Entrada a la Boy Scout Cave.
Yo no soy especialmente aficionado a los espacios cerrados, pero supongo que el espíritu aventurero de Los Goonies aún me duraba, así que no me lo pensé un momento. Tras meterte por el agujero aún tienes que avanzar unos metros acuclillado en dirección descendente, pero enseguida llegas al cuerpo de la cueva, un espacio relativamente grande donde cualquiera puede caminar de pie.

Aquí me tenéis haciendo de espeleologo (Captura de vídeo)
Sólo la luz del frontal rompía la absoluta oscuridad. Prueba a apagar la luz y quedarte a oscuras. Es una sensación inquietante.
No esperes una cueva llena de estalactitas y estalagmitas espectaculares. Para mí lo atractivo de la cueva era la aventura de entrar y deambular sintiéndote un personaje de Julio Verne en busca del centro de la tierra.
Las fotos del interior no quedaron nada bien, así que adjunto una foto del cartel informativo de la cueva. Al parecer estas cuevas eran un lugar frecuente de visita de los chavales de los pueblos de alrededor.

Cartel informativo de la Boy Scout Cave
La última cueva que visitamos fue la Beauty Cave.
Entrada a la Beauty Cave
Esta cueva es bastante más grande que la Boy Scout Cave, pero como ésta, entras y sales por el mismo lugar. El espacio interior te permite adentrarte bastante, unos 50m quizás, recorriendo un suelo plano. Una vez más el atractivo es la aventura de meterte en una cueva totalmente a oscuras sin más luz que la de tu frontal.
Lamentablemente, en ninguna de las tres vimos ningún murciélago. Espero que esto no quiera decir que llegan tarde con las medidas para su protección.
De vuelta al coche, seguimos disfrutando del paisaje que recorría el sendero. A cada giro del camino las formas de las rocas cambiaban totalmente. Podías incluso jugar a descubrir formas de animales u objetos en aquellas rocas volcánicas.

Trail de la zona de las cuevas

Trail de la zona de las cuevas
Así acabamos la visita a este sorprendente parque. Así que si dispones de un par de horas en tu camino hacia Jackson, la visita merece mucho la pena.
* Jackson Hole (Wyoming)
Seguimos ruta hasta Jackson Hole. La carretera iba atravesando montones de granjas con grandes extensiones de terreno y edificios de madera.
Ya había pasado mediodía, así que aprovechamos una parada para repostar gasolina para comer. Esta vez tocó de nuevo comida frugal en forma de sandwiches y la fruta que nos quedaba de la compra del día anterior camino de Mount Hood.
Tras la comida iniciamos el tramo final. Aún faltaba aproximadamente unos 100 Km para destino cuando empezamos a ver unas gigantescas columnas de humo. A más nos acercábamos, más denso se hacía el humo y más invadía la carretera. Llegó un punto que circulábamos atravesando la densa humareda.
Unos kilómetros más adelante, cuando parecía que ya habíamos dejado atrás el incendio, vimos un nuevo foco a nuestra izquierda. La cosa no pintaba bien. Aquél estaba demasiado cerca de Jackson Hole como para no verse afectado.
Nuestros temores se confirmaron al llegar a Jackson. Con la esperanza de que Grand Teton no estuviera afectado, nos dirigimos en busca del hotel, el Motel Alpine (70 South Jean Street), reservado a través de Booking por 148$.
Una vez más se trataba de un motel de carretera, pero con una habitación especialmente espaciosa y con todas las comunidades. A pesar de eso, consideramos el precio elevado, pero en Jackson es lo que hay. El desayuno no estaba incluido.
Tras dejar maletas y demás en el hotel, llegó el momento de hacer nuestra primera visita a Grand Teton.
* Grand Teton National Park
Si nos quedaba alguna duda de que el incendio estuviera afectando a Grand Teton, desapareció al ver la humareda por la que atravesaba la carretera. No se veía prácticamente nada. De camino al visitor center nuestras miradas se iban dirigiendo a nuestra izquierda en busca de la cadena montañosa que forma Grand Teton. Ni rastro.
En el Visitor Center había información detallada del incendio. Era un incendio causado por un rayo que llevaba quemando desde el 25 de Julio (estábamos a 24 de Agosto) pero que las autoridades, en vez de tratar de sofocarlo, se habían dedicado a simplemente controlar. El problema es que en los últimos días se les había ido de las manos y de ahí la gigantesca masa de humo que ocupaba toda la zona. Y por si esto no fuera suficiente, otra de las consecuencias del incendio era que la carretera que conecta Grand Teton con Yellowstone estaba cortada y probablemente lo seguiría estando unos días más, así que para llegar a Yellowstone tendríamos que ir por una carretera que entraba al parque por West Yellowstone.
Pero es que la cosa no acababa ahí, justo en la carretera que une West Yellowstone con el Yellowstone NP había otro incendio!!!!!!!!!
Al parecer estaba controlado y no estaba siendo necesario cortar la circulación pero... ¿cómo estaría mañana? Si también cortaban esa carretera, ¿hasta donde tendríamos que ir para entrar al parque?
Como os podéis imaginar, teníamos los ánimos por los suelos.
Aún así los Rangers nos animaron a visitar Grand Teton, ya que no estaba cerrado a los visitantes, aunque no se podía ir más allá de la zona de Colter Bay.
Como era eso o volver a Jackson Hole, decidimos seguir con la ruta prevista de vista al parque tal y cómo teníamos previsto.
Así que nos dirigimos hacia Mormon Row.
La idea inicial era disfrutar del atardecer aquí. Y hombre, disfrutar, disfrutar...

Antiguas granjas de Mormon Row

Antiguas granjas de Mormon Row

Antiguas granjas de Mormon Row
Esto fue lo que nos encontramos. Sí, detrás de la pared de humo que se ve tras los edificios, está Grand Teton. De hecho, en la tercera fotografía se puede entrever un poco la silueta... Quién no se conforma es porque no quiere.
Mormon Row es una carretera sin asfaltar, con bastantes piedras y, aunque se puede circular más o menos bien, tienes que ir más despacio de lo habitual.
Debo reconocer que Mormon Row nos gustó. Sólo de pensar cómo hubiera sido haber podido disfrutar de aquél atardecer con los cielos claros... En fin.
Decidimos probar más suerte buscando animales, ya que el atardecer es uno de los mejores momento para ello. De hecho desde la misma carretera de Mormon Row vimos las primeras manadas de pronghorn, una especie de antílope. Serían nuestros primeros avistamientos de animales importantes en el viaje.

Antílopes americanos

Antílopes americanos

Antílope americano
En vista que con los ánimales estábamos teniendo más suerte, llegamos hasta el final de Mormon Row y seguimos en dirección a Kelly, un pueblo mínusculo alrededor del cual vimos nuevas manadas de antílopes.
Tras haber explorado esta zona, nos dirigimos a otra zona donde se supone que también es frecuente el avistamiento de fauna salvaje al atardecer, la Moose Wilson Road.

El Snake River, cerca de Moose Junction
Al dirigirnos a ella, nos íbamos acercando más a las montañas de Grand Teton, lo que aumentó algo la visibilidad. No era ninguna maravilla, pero al menos las podíamos ver.

Por fin, las montañas de Grand Teton

Atardecer desde Moose Wilson Road
En el camino, paramos en un par de miradores, pero no tuvimos suerte avistando fauna.
Llegamos hasta el Laurence S. Rockefeller Preserve, un centro de estudio de la naturaleza de la zona que en aquellos momentos estaba cerrado. En el párking había un par de coches sólo. Seguimos un sendero durante una media hora hasta llegar a un pequeño salto de agua, pero no vimos ningún animal. Eso sí, nos encontramos con varios carteles de advertencia de la presencia de osos.
Como ya estaba oscurenciendo, volvimos marcha atrás a por el coche y de vuelta a Jackson.
* Jackson
Jackson es una ciudad volcada completamente al turista que visita Grand Teton, con lo cual está llena de hoteles, restaurantes y tiendas de souvenirs. Esto le quita encanto pero, no nos engañemos, como turistas tienes todo lo que puedas necesitar.

Jackson de noche
Fuimos a cenar a una hamburguesería que nos recomendaron en la recepción del motel, la Liberty Burguer (160 N Cache St.). Las hamburguesas estaban muy ricas, especialmente la de búfalo. Totalmente recomendable (39$)

Liberty Burguer

A la rica hamburguesa
Tras la cena, dimos una vuelta por Jackson, pero no tardamos en irnos al hotel, soñando con que ocurriera un milagro y al día siguiente todo el humo hubiera desaparecido.
