A la mañana siguiente no madrugamos tanto y nos despertamos a la 8 , desayunamos y nos fuimos a Montsanto que es un pueblo muy bonito en la montaña pero tiene mucha pendiente.

El pueblo está en una ladera llena de bolones enormes de granito y construyen las casas debajo, encima, al lado… allí hicimos un recorrido en el cual escalé todas las rocas que pude y alguna más y también estuvimos jugando con cabras.


Al llegar al castillo nos subimos a las murallas y luego volvimos por el camino más largo. Nos lo pasamos muy bien. Esta parte de Portugal es muy bonita y sobre todo muy tranquila, nunca hay nadie, casi nunca vemos gente y no hay muchos turistas ni tiendas vendiendo recuerdos ni nada de eso.

Desde allí fuimos hacia Sortella, pero antes paramos a comer, porque en esta parte de Portugal tampoco abundan los restaurantes y los pocos que encontramos estaban cerrados, pero mira por dónde al salir de Monsanto en Medelin vimos un cartel que ponía : restaurante (Prato pleito, algo asi como plato lleno), así que lo seguimos y fue un puntazo porque entramos y era como un comedor pequeñito en el que se compartían mesas y en todas las mesas estaban comiendo lo mismo: unas bandejas enormes con carne, patatas y arroz. La dueña muy simpática se acercó y nos enseñó una libreta en la que tenía cuatro cosas escritas, nosotros señalamos la fuente que tenían los de al lado y ella nos dijo: se bono! Y eso comimos y de verdad que estaba bueno, era un estofado de ternera, más o menos. Al terminar de comer seguimos hacia Sortella y paramos en un supermercado, el único que encontramos porque queríamos que mi madre nos hiciese un bizcocho para desayunar, porque en la casa había hasta una máquina de esas que cocinan solas, estaba buenísimo no ha durado mucho….

Sortella es otro pueblo pequeñito y muy bonito y como todos casi sin gente, unos pocos turistas y dos o tres personas del pueblo. Vimos el castillo que era muy bonito, las tumbas, las puertas de acceso a la villa y le dimos la vuelta por la muralla que está en alto.

En un momento mi perra dijo que no, que tenía miedo se echó a llorar y se iba a ir abajo así que mi padre la tuvo que atar y en algunos momento llevarla en brazos porque hacia la táctica camaleón es decir arrástrame que yo no me muevo que tengo vértigo, eso sí al tejado de mi casa bien que se sube.


De camino a casa paramos en una mina de estaño (Segura). Estaba muy bien señalizada y fuimos hasta la entrada pero yo no quise entrar, la verdad me da miedo y olía fatal. Conforme nos asomamos a la boca de la mina mi madre dijo: aquí hay un montón de murciélagos porque huele fatal, así que las dos nos quedamos fuera y dejamos que los valientes entrasen y al rato salieron diciendo que olía fatal y había un montón de murciélagos. De estaño ni una gota, si es que coger estaña se le resiste a mi padre…Después fuimos a una mina de chumbo (plomo), eso de ir con un martillo a coger “chumbo” nos hacia partirnos de risa…aquí tuvimos más suerte.
Ya cansados de todo el día fuimos casa, mi madre hizo el bizcocho, cenamos hicimos las maletas y a dormir. A la mañana siguiente madrugamos y volvimos a España. No sé si fue el cambio horario de una hora más o el madrugar pero solo yo y mi padre que conducía íbamos despiertos.
Me ha gustado mucho este mini viaje a Portugal ha sido muy tranquilo y relajante ir viendo cosas tan bonitas sin casi gente. Portugal mola.
