El día amaneció lluvioso, tal vez eso fue lo que hizo que nuestro vuelo se retrasara, aunque no nos dieron ninguna explicación... Casi tres horas de retraso hicieron que nuestra visita a Hangzhou fuese mas corta de lo que queríamos.
Cuando quisimos llegar al hotel y hacer el checking, eran las 6 de la tarde, así que tuvimos que decidir qué lugares no podríamos visitar.
Fuimos a He Fang Lie, y dimos un paseo antes de cenar pronto, para luego ir a dar un paseo por el lago, en Nanshan Road. Merece la pena, está todo iluminado por luces, disfrutamos del paseo y tomamos un café y un helado en una terraza.



Consejo personal, si veis algo en algún mercadillo que os guste y al cambio el precio es razonable, compradlo, es probable que no volváis a ver el mismo objeto en otro puesto, ni tal vez el mismo puesto aunque volváis a buscarlo!
He de decir que en esta etapa, decidimos darnos un capricho y nos alojamos en el hotel Intercontinental. un edificio emblemático de esta ciudad y que forma parte del skyline. Eran sólo dos noches, y es el mejor hotel en el que hemos estado en nuestra vida, te deja sin palabras.
El día siguiente amaneció lloviendo, y no paró en todo el día, pero hacía calor, de modo que nos prestaron unos paraguas en el hotel y nos dirigimos al Templo del alma escondida, no compréis incienso antes de entrar, debe estar incluido en la entrada y te lo dan cuando entras. Nos dejó impresionados, es enorme, incluso pudimos ver a los monjes rezando. Comimos cerca de las tres de tarde, justo a la salida del templo, hay tiendas y restaurantes. Desde allí fuimos en taxi al hotel, teníamos las zapatillas y parte de la ropa empapada, y no paraba de llover, así que decidimos disfrutar de la piscina y el spa del hotel.


El edificio que está detrás del hotel es el gran teatro, así que salimos a dar un paseo, a pesar de la lluvia y que ya era de noche, y pudimos disfrutar de un espectáculo de agua, luces y música.
Nos dejamos cosas sin ver, pero al fin y al cabo tuvimos suerte, sólo nos llovió un día de los 16 que estuvimos en China.
Tocaba hacer las maletas de nuevo, al día siguiente salía nuestro tren a Suzhou.