Bueno, primero de todo tengo que decir que este es mi primer diario de viaje, por lo que espero hacerlo lo mejor posible. Al menos es lo que voy a intentar, lo hago con mucha ilusión! Ahí vamos:
Llegamos al aeropuerto Ciampino sobre las 12 del mediodía. Estaba lloviendo, no mucho, pero lo suficiente para molestar un poquito. Salimos del aeropuerto para subir al autobús de Terravisión, el cual reservamos en el aeropuerto de Girona antes de embarcar. El autobús te lleva hasta la estación Termini. Nuestro hotel era el Hotel Zara, situado en la Via Quattro Fontane, perpendicular a la Via Nazionale, bastante cerca de Termini, así que decidimos ir andando hasta él. Por el camino aprovechamos para comprar unos paraguas y unos guantes en una parada ambulante, ya que hacía un frío helador!!!
Llegamos al hotel, la habitación estaba bastante bien, no muy grande y con baño. Limpia y acogedora, y en una muy buena ubicación; el personal muy amable, nada más llegar nos dieron un mapa de la ciudad y nos indicaron los sitios más emblemáticos.
Nada más dejar las maletas, decidimos ir a comer algo y empezar con nuestra visita. Empezamos a andar, bajando la Via Nazionale. Bajamos unas escaleras por una callejuela estrecha y al final de ellas, se mostró ante nosotros, imponente, el monumento a Victor Manuel II.

La verdad es que impacta la primera vez que lo ves, yo me quedé, literalmente, con la boca abierta. Decidimos ir para allá, para verlo de cerca.


Hicimos unas cuantas fotos y luego nos fuimos dirección el Panteón y la Fontana di Trevi.
Panteón, no se ve muy bien, por ser oscuro y estar lloviendo un poco.
Cúpula del Panteón.
Tomamos un capuccino en la piazza Navona.

Algo muy curioso de los bares en Roma: la mayoría son exteriores. Era pleno diciembre, con un frío que te calaba los huesos, había dejado ya de llover, pero había muchísima humedad y se estaba de miedo sentado en aquella terraza!!! Y eso?? Pues porqué todos tienen unas estufas que calientan que da gusto!! Dimos una vuelta más por las calles de Roma y decidimos ir a cenar a una pizzeria de las muchas que hay para elegir.
Después de cenar y antes de ir al hotel, volvimos a bajar por la callejuela que nos había llevado hasta el monumento a Victor Manuel II, que comunica con la vía del Foro Imperial, por la cual llegas directamente al Coliseo. Qué decir de ÉL que no se sepa..... ESPECTACULAR, IMPACTANTE, BELLÍSIMO!!! Ya de lejos se divisa, todo iluminado, y a medida que te acercas te va sorprendiendo más y más. Estuvimos un rato contemplando su belleza y también la del Arco de Constantino, al lado. Hicimos unas fotos, y a dormir, que mañana ya lo visitaríamos por dentro.


Foro de Roma