Compro por la mañana en la app de Trenitalia los billetes directos a Brescia para las 10:06. El siguiente directo es a las 12. Hay otros intermedios, pero con trasbordo que además tarda más y son más caros. El directo cuesta 5,20 cada uno. La estación central de Bergamo está al aldo del a oficina de turismo, pero el andén para Brescia está más alejado y se tarda unos 10 minutos desde la entrada. El trayecto tiene 10 paradas y tarda casi una hora.
Al llegar a Brescia, la oficina de turismo está al lado de la estación de tren, así nos pasamos para pedir un mapa. Empezamos la ruta en la estación de ferrocarril,
plaza de la república,
iglesia de santa maria dei miracoli,
plaza del mercado,
donde está la iglesia de Santa María del Lino
plaza Vittoria,
donde está el palacio de Correos,
el Torreone,
el pórtico con la torre de la revolución, el reloj
el arengario de piedra roja
y la escultura El peso del tiempo suspendido, que es un rinoceronte de tamaño real de fibra de vidrio
La plaza logia,
donde está el palacio logia, actual sede del ayuntamiento,
el reloj astronómico y los pórticos.
La plaza Paolo VI, donde está el palacio municipal del Broletto,
el duomo antiguo
y el duomo nuevo.
A estas 2 catedrales se puede entrar gratis. La antigua es muy curiosa, circular y con una cripta muy bonita
Después vamos a la biblioteca queriniana, que se puede visitar gratis, con muchos libros antiguos.
Seguimos hacia el teatro grande que se puede visitar peor no a diario. Justo hoy no se puede, así que nos vamos al castillo. No es mucha subida y no es el típico castillo, pero merece la pena. Se puede visitar gratis, hay que pagar si se quiere entrar a los museos
Vistas desde el castillo
Los nombres grabados en las placas de la subida al Castillo de Brescia pertenecen a las víctimas del terrorismo y de la violencia política en Italia y en el mundo.
Bajamos del castillo, y camino de la estación de tren, comemos un trozo de pizza al taglio en El Forner, muy rica. Compramos en la app los billetes de vuelta directos para las 15:57. Volviendo, empieza una tormenta y al llegar a Bergamo, llueve muchísimo. Nos vamos al hotel a descansar un rato y secarnos y bajamos a cenar a Mura, un restaurante en la misma calle del hotel. Esta calle es una de las principales de Bergamo y es bastante larga. Cenamos pasta y de postre, un tiramisú casero riquísimo


Foro de Roma