Después de desayunar en nuestra maravillosa pensión para ciclistas, emprendemos el camino. Al cabo de 20 kms., llegamos al punto donde el Neisse desemboca en el Oder. Proseguimos el viaje, desviándonos de la orilla del río, para visitar Neuzelle y su abadía del siglo XIII (km.30). A continuación, llegamos a Eisenhüttenstadt (km. 40) o Ciudad del Acero, localidad de marcado aspecto industrial con escaso atractivo turístico y que se encuentra enclavada entre el río Oder y el canal que une los ríos Oder y Spree, en esta ciudad, aprovechamos para comprar comida en un supermercado con la idea de montar un picnic en las orilla del río. El resto del día transcurre paralelo al cauce del Oder entre zonas boscosas hasta nuestra llegada en Frankfurt an der Oder.
Frankfurt an der Oder (58mil habitantes) es una ciudad de carácter estudiantil, siendo la sede de la Viadrina European Universit. En su centro histórico, aparte de los edificios del campus, destaca la Marienkirche con unas bellas vistas desde el puente que lleva al lado polaco. En la otra orilla del Oder se asienta la ciudad de Slubice, que, a pesar de los omipresentes estancos, licorerías y gasolineras, posee un aspecto más cuidado que otras localidades fronterizas polacas.
En esta ocasión nos alojamos en el lado polaco, en Slubice, en el hotel Villa Casino (48eur, habitación doble con baño). Buen hotel, con habitación grande y limpia. Cenamos en el restaurante aledaño, que ofrece platos de calidad a buen precio. Como curiosidad, en el desayuno coincidimos con los miembros de un grupo de rock japonés participantes de un festival que se celebraba en los alrededores y con sus gruppies.

