Como habíamos planeado, madrugamos un poco y salimos dirección Alba Lulia.
Tardamos algo menos de 2h, pero luego para aparcar, relativamente cerca de la ciudad fortificada, fue realmente complicado, nos tocó dar bastantes vueltas hasta que conseguimos dejar el coche en un sitio un poco alejado.
Nos encaminamos por la puerta principal, subiendo la rampa hasta el obelisco, justamente detrás, está el pequeño puentecito por el que accedes ya si, a lo que es la ciudad amurallada.



Dentro, hay bastantes edificios en obras, pero bien merece dedicar media mañana a pasear por el interior, ver la iglesia, la plaza, etc.



Como tampoco lleva mucho tiempo, decidimos hacer tiempo hasta la hora de comer tomando una cerveza en un pequeño bar cerca de la universidad o la residencia universitaria, no sé muy bien que es lo que era…
Para comer, elegimos el restaurante medieval que estaba fuera, junto a la entrada del puentecito de madera, es fácil de ver.
Accedes por otro puente igual, bajas una escalera y llegas a los sótanos de la muralla que rodea la ciudad. El sitio está muy bien, la comida, pues bastante normal, aunque no es caro.
Después de comer, cogimos el coche y seguimos hasta Sibiu, puesto que nos quedaba todavía 1h de viaje, que se pasó bastante rápido.
Dejamos el coche muy cerca de la plaza mayor o Piata Mare. Aunque había que sacar ticket de la hora, creo que fue como 5lei 1 día completo.
Una vez dejamos el coche correctamente aparcado, fuimos hasta el apartamento, que estaba al lado de la plaza, en la calle donde más movimiento hay.
La chica nos estaba esperando, así que después de dejar las maletas y pagar, nos fuimos a pasear y ver un poco lo que nos diera tiempo antes de anochecer.
El centro histórico, se recorre bien en una tarde. Vimos las 3 plazas que hay juntas (piata Albert huet, piata mica y Piata mare)


Seguimos caminando hasta el puente de las mentiras

Después de tomar unas cervezas, dimos un paseo por la calle donde teníamos el apartamento, la calle Nicolae Balcescu, que parecía que era la que más movimiento tenía
Para cenar, esta vez nos fuimos al Benjamin Steackhouse, que como su propio nombre indica, es un restaurante donde la especialidad es la carne.
Yo no tenía mucha hambre, así que me decidí a probar el steak tartar. Estaba muy bueno.

Mis amigos pidieron hamburguesa y también estaba muy rica.
De precio normal, ni barato ni caro
Cuando terminamos, estuvimos buscando un sitio donde ir a tomar algo, pero estaba todo muy parado, no había bares de fiesta como tal, hasta que dimos con un irlandés, “Oldies pub”
Era el único que tenía algo de jaleo, así que allí nos quedamos tomando unas cervezas…
5*****