El año anterior habíamos estado en la vertiente española del macizo de Ordesa y Monte Perdido. Ahora queríamos conocer el otro lado, la cara norte en los Pirineos franceses. Solo disponíamos de cuatro noches que íbamos a distribuir en una primera noche en Saint Jean de Pied de Port, en el país vasco francés, y las tres restantes en Argeles Gazost como base para visitar tres de los ”sitios grandiosos’ de los pirineos franceses: El Circo de Gavarnie, Cauterets con el lago de Gaube y el Pico de Midi de Bigorre.
En nuestros viajes, buscamos pueblos y ciudades pequeñas pintorescas, enclavados en lugares con atractivos paisajísticos y naturales, a ser posible poco expoliados, pero sin despreciar los sitios turísticos tradicionales y accesibles en coche o en pequeñas y sencillas caminatas que permitan disfrutar de la naturaleza sin ninguna preparación ni una condición física especial.
Llegamos al aeropuerto de Pamplona alrededor del mediodía. Hemos elegido este aeropuerto varias veces para visitar la zona de los Pirineos, porque es pequeño y cómodo para salidas y llegadas. Tiene justo al lado Noain, muy práctico si hay que esperar unas horas para el vuelo de salida. Además, Pamplona es una ciudad muy agradable para pasar un primer o ultimo día de viaje.
Después de los breves tramites de rigor, recogida de equipaje y del coche de alquiler, partimos hacia Roncesvalles. Íbamos a hacer parte del clásico camino francés de Santiago, en su primera etapa en España y en las últimas en territorio francés, aunque en sentido inverso. Habíamos estado en esta zona unos 15 años atrás y aunque seguía siendo muy atractiva, la recordábamos quizás, más rural e idílica. El inevitable paso del tiempo con nuevas construcciones y diferentes forma de vida que va cambiando poco a poco el paisaje. Pasamos por Burguete, que sin embargo, sigue siendo un precioso pueblo con casas de arquitectura típica navarra muy conservadas. www.burguete.es/
Roncesvalles esta muy cerca del alto del puerto de Ibañeta a 1.057 m. que se utiliza por el Camino de Santiago, como paso fronterizo entre Francia y España. Es un conjunto de edificios formado por la colegiata, un hospital de peregrinos y otros edificios religiosos, de hosteleria y servicios turísticos. Dentro de una capilla se encuentra el sepulcro del rey Sancho VII, que nos pareció la parte más impresionante e interesante del conjunto. También hay excavaciones arqueológicas de importancia. Muchos caminantes ataviados con los harapos tradicionales. Folclore vistoso y llamativo de esta antigua forma de hacer turismo mezclado con sentimientos religiosos. www.roncesvalles.es/
En nuestros viajes, buscamos pueblos y ciudades pequeñas pintorescas, enclavados en lugares con atractivos paisajísticos y naturales, a ser posible poco expoliados, pero sin despreciar los sitios turísticos tradicionales y accesibles en coche o en pequeñas y sencillas caminatas que permitan disfrutar de la naturaleza sin ninguna preparación ni una condición física especial.
Llegamos al aeropuerto de Pamplona alrededor del mediodía. Hemos elegido este aeropuerto varias veces para visitar la zona de los Pirineos, porque es pequeño y cómodo para salidas y llegadas. Tiene justo al lado Noain, muy práctico si hay que esperar unas horas para el vuelo de salida. Además, Pamplona es una ciudad muy agradable para pasar un primer o ultimo día de viaje.
Después de los breves tramites de rigor, recogida de equipaje y del coche de alquiler, partimos hacia Roncesvalles. Íbamos a hacer parte del clásico camino francés de Santiago, en su primera etapa en España y en las últimas en territorio francés, aunque en sentido inverso. Habíamos estado en esta zona unos 15 años atrás y aunque seguía siendo muy atractiva, la recordábamos quizás, más rural e idílica. El inevitable paso del tiempo con nuevas construcciones y diferentes forma de vida que va cambiando poco a poco el paisaje. Pasamos por Burguete, que sin embargo, sigue siendo un precioso pueblo con casas de arquitectura típica navarra muy conservadas. www.burguete.es/
Roncesvalles esta muy cerca del alto del puerto de Ibañeta a 1.057 m. que se utiliza por el Camino de Santiago, como paso fronterizo entre Francia y España. Es un conjunto de edificios formado por la colegiata, un hospital de peregrinos y otros edificios religiosos, de hosteleria y servicios turísticos. Dentro de una capilla se encuentra el sepulcro del rey Sancho VII, que nos pareció la parte más impresionante e interesante del conjunto. También hay excavaciones arqueológicas de importancia. Muchos caminantes ataviados con los harapos tradicionales. Folclore vistoso y llamativo de esta antigua forma de hacer turismo mezclado con sentimientos religiosos. www.roncesvalles.es/
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Después de tomar unos refrescos continuamos hasta coronar el puerto y luego descendiendo hacia la población de Valcarlos. Curiosamente aun seguíamos en tierra española, pues la línea fronteriza hace una lengüeta de varios kilómetros que se adentra en territorio francés. Es un valle abrupto muy bonito con bosques de hayas y castaños en las laderas. www.luzaide-valcarlos.net/
Saint Jean Pied de Port, como indica su nombre esta al pie de la montaña navarra. Históricamente era la capital de la llamada Baja Navarra. Actualmente es un pueblo de unos 1.500 habitantes que se dedica a la agricultura y al turismo. Además de su vinculación con el camino de Santiago fue una plaza fortificada y cuenta con algunos edificios de interés como la Prisión de los Obispos y su Ciudadela fortificada. www.terre-basque.com/
En el pueblo y alrededores hay un par de hoteles de dos y tres estrellas, casas de huéspedes, varias pensiones y albergues para caminantes. Sin embargo, algunos que intentamos reservar estaban aun cerrados por fuera de temporada y otros nos parecieron un poco caros o estaban demasiado alejados. Así que habíamos optado por una especie de pequeño hotel-restaurante, que resultó ser un local donde se servían desayunos y meriendas muy del tipo francés, que estaba situado en la plaza principal frente a las murallas. Las habitaciones estaban en el piso superior. Eran interiores y solo daban a un pasillo común que, en cambio, tenía ventanas al exterior. Por lo demás, la decoración y equipamiento estaba muy cuidado y confortable. Suponemos que en verano debían resultar sofocantes a menos que durmieras con la puerta abierta, pero en Mayo aun hacia bastante fresquito por las noches, así que dormimos muy bien.
Después de alojarnos salimos para recorrer la bellísima parte antigua. Aun conserva parte de la muralla que la rodeaba y las puertas de entrada. La población se concentra en las márgenes del río Nive comunicadas por un par de puentes medievales.
Saint Jean Pied de Port, como indica su nombre esta al pie de la montaña navarra. Históricamente era la capital de la llamada Baja Navarra. Actualmente es un pueblo de unos 1.500 habitantes que se dedica a la agricultura y al turismo. Además de su vinculación con el camino de Santiago fue una plaza fortificada y cuenta con algunos edificios de interés como la Prisión de los Obispos y su Ciudadela fortificada. www.terre-basque.com/
En el pueblo y alrededores hay un par de hoteles de dos y tres estrellas, casas de huéspedes, varias pensiones y albergues para caminantes. Sin embargo, algunos que intentamos reservar estaban aun cerrados por fuera de temporada y otros nos parecieron un poco caros o estaban demasiado alejados. Así que habíamos optado por una especie de pequeño hotel-restaurante, que resultó ser un local donde se servían desayunos y meriendas muy del tipo francés, que estaba situado en la plaza principal frente a las murallas. Las habitaciones estaban en el piso superior. Eran interiores y solo daban a un pasillo común que, en cambio, tenía ventanas al exterior. Por lo demás, la decoración y equipamiento estaba muy cuidado y confortable. Suponemos que en verano debían resultar sofocantes a menos que durmieras con la puerta abierta, pero en Mayo aun hacia bastante fresquito por las noches, así que dormimos muy bien.
Después de alojarnos salimos para recorrer la bellísima parte antigua. Aun conserva parte de la muralla que la rodeaba y las puertas de entrada. La población se concentra en las márgenes del río Nive comunicadas por un par de puentes medievales.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Por la derecha la rue de la Citadelle sube empinada hasta la puerta de San Jacques, adscrita al patrimonio de la Humanidad. Por aquí llegaban los peregrinos procedentes de las rutas europeas.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cruzando el puente sobre el Nive se asciende hacia la otra ladera por la rue D’Espagne que sigue el camino de Santiago hacia Roncesvalles. Arriba en lo alto, aun se conserva la ciudadela fortificada que le dio importancia estratégica militar a este lugar en el pasado.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Había bastante animación en las calles con muchos visitantes, turistas, paseantes y peregrinos. Desde la puerta de St Jacques bajamos hacia la rue D’Espagne que es un barrio de comercios y artesanía, pero ya eran las cinco y media de la tarde y los comercios estaban cerrando y poco a poco la gente se iba retirando de las calles.
Acabamos el día cenando muy temprano en la pequeña plaza de entrada, junto al río. Hay varios restaurantes con terrazas y menús con mezcla de platos típicos vascos y franceses.
Acabamos el día cenando muy temprano en la pequeña plaza de entrada, junto al río. Hay varios restaurantes con terrazas y menús con mezcla de platos típicos vascos y franceses.