Este pueblo, a unos 12 kilómetros de Colmar, fue elegido en 2017 el «Pueblo favorito de los franceses». Y es que sin duda está en la lista de los pueblos más bonitos de Alsacia.

La primera vez que se menciona a Kaysersberg fue en 1227, cuando Enrique VII, hijo de Federico de Hohenstaufen, compró el castillo porque era un punto estratégico para controlar el valle. En 1293, gracias al rey Adolfo de Nassau, Kaysersberg se transforma en una Ciudad Imperial.
Ubicada a la entrada del valle de Weiss que une el norte de Alsacia con Lorena a través del paso de Bonhomme, la ciudad contaba con muchos privilegios. Además del comercio y la industria, Kaysersberg exportaba sus vinos a través del Rin. Sin embargo, la Guerra de los Treinta Años (1618 – 1648) detendría su crecimiento económico.
Sufrió muchos daños durante su liberación del dominio nazi en Diciembre de 1944.
En la ciudad nació el Dr. Albert Schweitzer, médico, filósofo, teólogo y músico alemán nacionalizado francés que ganó el Premio Nobel de la Paz en 1952.
Llegamos a las 12.35 y nos quedamos tres horas. El autobús no entra en el casco antiguo pero se queda muy cerca, apenas a unos pasos.
Comemos en Kaiser's biere. Javi pide filete de buey con patatas y ensalada y yo como pechuga de pavo a la crema con patatas y ensalada. 40 euros. Parece caro pero en esta región todo lo es. Era el local que vimos con más gente y que más nos convenció. Realmente la comida era buena y abundante. No pedimos postre porque por la mañana nos habíamos comido los coquitos.
Habíamos intentado entrar en la oficina de turismo antes de comer pero estaba cerrada hasta la una. Después de la comida volvimos pero seguía cerrada... a pesar de ser la una y media. Así que vamos a ver el pueblo.
La oficina de turismo se ubica en un lateral del Ayuntamiento, edificio renacentista de 1604. Destaca su ventana en voladizo esculpida. En origen se usaba este edificio para administrar justicia. En un patio interior hay un bonito pozo.
Subimos al castillo por un camino que encontramos detrás del ayuntamiento. El trayecto es corto pero se hace por escaleras y hay cierto desnivel. La subida es bonita porque se ven los viñedos y rosales. Ya desde el camino hay buenas vistas del pueblo. Destaca por encima de todo la torre del ayuntamiento.
El castillo se construyó en el siglo XIII por los señores de Ribeaupierre. Se encuentra a 295 metros de altura, por lo que desde el patio que hay frente a la torre hay ya unas vistas excelentes. Dicha torre tiene muros muy gruesos, como corresponden a la época en la que fue construida. Tienen un espesor de 4,42 metros. La torre, de 11 metros de diámetro, es la única cilíndrica de Alsacia. Se puede entrar gratis en el recinto del castillo y en la torre (así como subir hasta lo alto).

En 1227 el bailío imperial Albin Woelfin lo compró por orden del emperador Federico II Hohenstaufen por su importancia estratégica.
Bajamos del castillo por el otro lado. Empezamos a ver antiguas casas datadas de entre los siglos XV a XVII y el llamado puente fortificado de 1514. No es el primer puente que hubo en este lugar. Anteriormente hubo uno de madera para poder atravesar el río Weiss. Su función también es la de unir la ciudad vieja con la ciudad alta. En el medio hay una especie de casita; es un oratorio. Está rematado con el escudo del Sacro Imperio romano Germánico (el águila bicéfala) y el escudo de la ciudad (el zurrón de los mercaderes). En la "narrehäuslein" se encerraba a los vecinos que cometían delitos menores.

En sus inmediaciones están la hostería du Pont de 1600, la antigua carnicería de 1616 y la casa renacentista de 1592.
La hostería del puente se construyó para servir de posada y despacho del gourmet (en la etapa de Riquewirh ya conté lo que era esa profesión). En 1872 se construyó una sala de fiestas en el primer piso así como unos baños municipales y lavadero en la planta baja.

La calle Rue du General de Gaulle es la calle principal de la ciudad y la que tiene los edificios más destacados además de tiendas, restaurantes y cafeterías. Atraviesa todo el pueblo.

El otro de los edificios destacados de la ciudad, pegado al Ayuntamiento, es la la Iglesia de Ste Croix. El templo se construyó entre 1230 y el siglo XVI. El tímpano, de estilo románico, se inspira en el pórtico sur de la catedral de Estrasburgo. Representa la coronación de la Virgen ya que en origen la iglesia estaba dedicada a ella. Fue en 1402 cuando se cambió la advocación. El campanario en origen tenía un capitel. Alberga cinco campanas.
La nave principal es de estilo románico tardío con algo de gótico primitivo. Las naves laterales, en cambio, son de estilo gótico tardío. El mobiliario data de los siglos XV, XVI y XVII.
En el interior primero nos llama la atención un enorme Cristo en la nave principal. Mide 4,25 metros y está acompañado por las esculturas de la Virgen María y San Juan, que miden 2,60 metros. Pero lo más importante se encuentra en el altar. Se trata de un maravilloso retablo de madera del siglo XVI.
En 1518 el magistrado de Kaysersberg encargó al Maestro Hans Bongart, escultor de Colmar, un retablo para el altar mayor. Debía incluir un Cristo crucificado y cuatro escenas de la Pasión así como dos alas en las que habría otras cuatro escenas en cada una. Una predela debía mostrar bustos del Salvador y de los apóstoles. En lo alto del retablo tenían que estar las santas Helena y Margarita y san Cristóbal. Todo ello debía estar adornado con motivos vegetales. Por su trabajo el artista cobraría 180 florines.
El escultor cumplió a rajatabla con el encargo. No sería la primera ni única obra que Bongart hizo para la ciudad. La estatua de Constantino de la fuente de la que luego hablaré también es suya. En 1511 ya había hecho una cruz de la peste en piedra que se encuentra en la parte trasera del museo lapidario, detrás de la iglesia parroquial.
El retablo está realizado en madera de tilo y mide más o menos 6,5 metros de alto por 6 metros de ancho. Tiene una predela con tres nichos. En el centro del retablo se muestra a Cristo crucificado. Para el resto de imágenes, el artista de basó en muchos de los grabados de Martin Schongauer (que se conservan en el Museo Unterlinden de Colmar).
Justo por encima del Cristo encontramos la imagen de Santa Helena llevando la cruz. A su izquierda está san Cristóbal y a su derecha Santa Margarita. Debajo, como comentaba, Cristo y los apóstoles.
A la derecha del Cristo en la cruz encontramos representadas el rencuentro de Cristo resucitado y María Magdalena (nivel superior), La entrada de Cristo en Jerusalén, la Santa Cena y el Monte de los olivos (en el segundo nivel) y la Corona de espinas, Cristo ante Pilatos y la carga de la cruz (en el nivel inferior). Al otro lado vemos a Tomás el incrédulo (nivel superior), el arresto de Cristo, Cristo ante Caifás y la Flagelación (segundo nivel) y la Deploración, la Misa en la tumba y la Resurrección en el tercer nivel.
Como comentaba, en el exterior de la iglesia encontramos una bonita fuente de 1521 de Hans Bongart que representa al emperador Constantino.

Destacadas son también la casa Loewert (con entramados de madera y una ventana en voladizo) de los siglos XVI a XVIII, y la casa Bohn, con entramado de madera (1601), que fue la primera escuela de la ciudad.
Detrás de la iglesia está la capilla de San Micael de 1463. Justo debajo del edificio hay una cripta con un osario donde se guardan los huesos de los viejos habitantes de Kaysersberg.