Hoy tenemos varias cosas preparadas para hacer en los alrededores de Murcia capital, comenzamos por visitar el Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta, Patrona de la ciudad. Son pasadas las 9:15h de la mañana cuando nos dirigimos a visitarlo. En la carretera de subida, paro para hacer alguna panorámica. Está enclavado en un lugar excepcional, a los pies de la Sierra del Valle, un lugar lleno de pinos y senderos para perderse por la naturaleza.

En su interior se encuentra el retablo mayor, sustituyendo al primitivo retablo barroco destruido en 1936. En su camarín se encuentra la imagen de la Virgen de la Fuensanta, de la que no se conoce el autor, aunque en 1802 Roque López realizó una restauración. El niño que lleva en brazos se atribuye a Francisco Salzillo. Encima de la Virgen hay dos Ángeles sujetando una corona.




El Santuario es uno de los lugares de culto mas visitados y bellos de la Región de Murcia. Se encuentra en la pedanía de Algezares a las afueras de la capital. Además de ser un templo de gran belleza por dentro y por fuera. Es de estilo barroco y dispone de una nave central que tiene una serie de capillas en sus laterales y una cúpula sobre el crucero.



En la cúpula y en el coro se observan pinturas y murales del pintor Pedro Flores García que tratan sobre las romerías y la coronación de la Virgen de la Fuensanta.

La imagen de la virgen de la Fuensanta era una más de las diversas imágenes existentes y se tenía conocimiento de la misma desde el siglo XV, celebrándose su culto durante la Encarnación y la Natividad. A finales del siglo XVII se produjo una importante sequía y fueron muchos los fieles que fueron a rezar a la Fuensanta, finalizando dicha sequía. Su nombre “Fuente Santa” le viene de la fuente que manaba a sus pies y a cuyas aguas el pueblo atribuyó propiedades curativas. El Santuario está cuidado por las Monjas Benedictinas.



Durante la Edad Media se construyó una ermita en una cueva existente que estaba cuidada por monjes, existiendo información sobre la misma desde 1429. En 1694 comenzaron las obras de la nueva iglesia que se prolongaron hasta el primer tercio del siglo XVIII. Este arco da salida al mirador de Murcia y todo el Valle del Segura.

A la derecha se encuentra la Casa del Cabildo o Casa del Sacristán. Tiene aspecto basilical pero no es un edificio religioso, lo que si parece es estar abandonada, una pena porque es preciosa. La fachada de estilo neoárabe se encuentra policromada en tonos claros y rojizos, y está realizada en mampostería. Fue construida entre los siglos XVII y XIX.

Durante la Guerra Civil el templo sufrió la destrucción de su interior, que tuvo que ser reformado completamente. A mitad del siglo XX finalizó su restauración. La titularidad del santuario corresponde a la Diócesis de Cartagena, fue declarado Bien de interés Cultural. La portada está construida en piedra, sobre la que hay dos ángeles sosteniendo el escudo del cabildo catedralicio de Murcia y en el centro la figura de la Virgen de la Fuensanta, y a los lados se encuentran San Fulgencio y San Patricio.

La iglesia se encuentra ubicada en el Parque Regional de Carrascoy y El Valle, considerados estos el principal pulmón verde de la capital y toda su área metropolitana.


Al lado se encuentra el Monasterio Benedictinas Nuestra Señora de la Fuensanta que son las encargadas de cuidar el santuario como os dije antes. Posee una portada en piedra de color blanco que enmarca la puerta y la ventana del piso noble, con la técnica del almohadillado típico romano.

Parte trasera del Santuario con una imagen de la Virgen en azulejos.

Damos un breve paseo por los alrededores donde se puede ver una gran cruz de piedra y una réplica del Santuario en una arboleda con bancos.


Por cierto, hay un gran parking gratuito en la zona. Cogemos el coche y a la bajada nos paramos para ver la Fuente Santa, de la que se tienen noticias desde 1356 y es conocida porque se le atribuye curaciones milagrosas a sus aguas y fue la que dió nombre al Santuario y a la advocación mariana. Es de estilo renacentista y con una hornacina con la imagen de la Virgen en cuyo frente había un zócalo con cabezas de león esculpidas y de una de ellas brotaba el agua. Los romeros recogían el agua de esta fuente para llevársela a casa donde hubiera enfermos para sanarlos.




Ahora nos vamos hacer una rutita por la zona muy curiosa