Nuestro idea de hoy, empieza con la visita al Castillo de Praga, una de las ciudadelas más grandes del mundo. Para ello cogemos la línea roja C del metro hasta Muzeum, transbordo a la línea verde A hasta Malostranska y desde aquí unos diez minutos andando.
Atravesamos el control de seguridad, compramos las entradas que te permiten el acceso al Palacio Real, Catedral de San Vito, Callejón del oro y Basílica de San George.

Queremos ver la catedral, pero hay un concierto y hasta las 15:00 no está permitido el acceso a los visitantes, así que lo dejaremos para más tarde. Rodeamos la catedral gótica y seguimos el itinerario.


La fachada sur y la puerta dorada decorada con un mosaico del juicio final


La basílica de San George, ubicada en la plaza del mismo nombre, es la iglesia más antigua dentro del castillo. Tiene unos murales muy bonitos.

Vemos el antiguo palacio real y nos dirigimos al Callejón del oro, es una callejuela corta y estrecha en la que en la parte izquierda se encuentran casitas de colores que inicialmente fueron construidas para alojar a los guardianes del castillo y sus familias. Posteriormente fueron ocupadas por los orfebres de la ciudad. Aquí en el número 22, también vivió Franz Kafka. Hoy en día hay tiendas de marionetas, de souvenirs y un pequeño museo dedicado a las armas medievales.


Aún es pronto para entrar en la Catedral, así que vamos parando en los diferentes miradores desde los que tenemos fabulosas vistas de la ciudad.



Tirando un poco de zoom, podemos ver el puente de Carlos y una de sus torres

También acertamos a ver la iglesia de Nuestra Señora de Tyn

Y la Torres del Reloj y de la Pólvora


Todavía falta un rato para poder acceder a la Catedral de San Vito, así que vemos el cambio de guardia y nos bajamos andando hacia [b]la Ciudad Pequeña o Mala Strana. Vamos sin un rumbo claro porque mañana haremos otro free tour para conocer esta parte de la ciudad.

El muro de John Lennon.

Y después de tomarnos tranquilamente unas cervezas y comer, volvemos a subir al Castillo de Praga, para ver por fin el interior de la Catedral de San Vito.
Es uno de los monumentos más significativos de Praga, que no se encuentra en la ciudad, sino que se encuentra dentro del recinto del castillo. Su construcción se inició en el siglo XIII y alberga la tumba de Wenceslao.


Yo que no soy muy de Catedrales, reconozco que es muy bonita, cuenta con unas vidrieras espectaculares y sin duda vale la pena visitarla. Me ha parecido muy del estilo de las catedrales góticas de la Bretaña francesa.
El resto de la tarde la dedicamos a perdernos por sitios menos turísticos, tomar cervezas y cenar, hasta que se hizo de noche.
La casa de la campana de piedra, es el edificio gótico mejor conservado de la ciudad y uno de los monumentos más antiguos de Praga. Se encuentra en la plaza de la Ciudad Vieja, junto al palacio de Kinsky.

Hay mucha gente en la plaza, así que vamos moviéndonos por donde se ve más despejado, y así llegamos una vez más a la Torre de la Pólvora

Regresamos a la plaza de la Ciudad Vieja, se ve muy bonita la ciudad de noche.


Prácticamente todos los días hemos recorrido Praga sin agobios de gente, a excepción del domingo, que la ciudad estaba a rebosar en las horas centrales del día.
El puente de Carlos a través de la Torre de la Ciudad Vieja, impresionan sus 43 metros de altura.

Paseamos por la orilla del Moldava, echando la vista atrás, vemos el rio y la catedral de San Vito, en lo alto.

Miramos hacia delante y al poco nos volvemos para ver el puente de Carlos y omnipresente el castillo de Praga.


Es el turno de la casa danzante, mucho más visual que de día.

Y al hotel, mañana se acaba esta escapada.