Volvemos hacia Huelgoat y con un pequeño desvío llegamos a Guimiliau y a Saint-Thegonnec Loc-Eguiner, ambos pueblos separados unos 8 km. y cada uno de ellos con un recinto parroquial. Dadas las horas sólo podemos ver el exterior, estando ya cerradas las iglesias.






Desde allí volvemos a Huelgoat llegando sobre las 8 de la tarde, nos espera la pareja que conocimos el primer día y que viaja en autocaravana. A esas horas ya no pudimos entrar a cenar en ninguno de los restaurantes del pueblo teníamos en torno a 5 para elegir. Tan solo pudimos comprar unas pizzas en uno, en el que curiosamente podías tomar algo y encargar las pizzas, pero no te las podías comer allí pese a estar lleno de mesas… vacías. Como en cualquier momento podía llover no era cuestión de ponerse a comer las pizzas en la calle, por suerte los compañeros nos invitaron a su autocaravana donde cenamos estupendamente.
Al día siguiente domingo tocaba la carrera, de 47 km. con salida en Commana y final en Huelgoat, pero aparte de no tener la preparación necesaria, con la climatología de posible lluvia, el posible barro en los caminos (era un trail) me hacían dudar. Y el hacerla me hubiera impedido visitar la zona de la península de Crozon, que yo quería ver. Por tanto carrera que decidí no hacer.
Al día siguiente domingo tocaba la carrera, de 47 km. con salida en Commana y final en Huelgoat, pero aparte de no tener la preparación necesaria, con la climatología de posible lluvia, el posible barro en los caminos (era un trail) me hacían dudar. Y el hacerla me hubiera impedido visitar la zona de la península de Crozon, que yo quería ver. Por tanto carrera que decidí no hacer.

