Último día. Desayuno, paseo por un sendero natural cercano que sale desde el embalse de Eriste y vuelta a casa.

Se acaba está pequeña escapada que nos sirve para desconectar del bullicio, el ajetreo diario, el tráfico constante, los altos edificios y la polución, lo artificial....en fin pasamos de la Naturaleza plena a la ciudad.
En mente regresar para conocer la zona de Ordesa y Monte perdido.