Nos dejó tan buen sabor de boca Gerona en el 2016, que en poco más de un año, aquí estamos de nuevo, esta vez también se apuntó mi hermana. Después de dejar nuestras cosas en el alojamiento que lo tenemos cerca de la Plaza de los Países Catalanes, nos vamos a dar un breve paseo por el casco histórico, aunque ya son las 21:30h, pero así estiramos las piernas del viaje. Y como no, nos recibe una gran bandera independentista

Ya están casi todos los comercios cerrados y los pocos transeúntes que vemos, van ligeros para volver a casa.

Nos metimos por sus callejones más estrechos y solitarios, alumbrados con una luz muy tenue que da rienda suelta a la imaginación y las pelis de miedo



Llegamos a la Plaza de la Catedral y su imponente escalinata, esa que te corta la respiración antes de entrar a la iglesia a rezar


La catedral cuenta con la nave gótica más grande del mundo. Obviamente por las horas que son, no pudimos visitarla por dentro. Segunda vez que vengo a Gerona y segunda vez que me voy sin visitarla, a ver si a la tercera va la vencida. El edificio de la derecha, pertenece al Colegio de Arquitectos de Cataluña.

Pasamos por el Portal de Sobreportes, que fue una tres puertas que tenía la muralla de la ciudad de Gerona. Perteneció a varias familias nobles de la ciudad, entre otras, la familia Sobreportes, que es la que da su nombre a dicha entrada. En lo alto del arco se puede ver una preciosa imagen de la Virgen a la que rezaban los presos que iban a ser ejecutados en la época de la Edad Media.


Parte trasera de la Basílica de Sant Feliu, otra iglesia románica, gótica y barroca de la época.

En este bonito edificio está el Sport Congress Gerona, una entidad dedicada al mundo del deporte formativo, a la organización de congresos, eventos y master class de diversos temas, y por supuesto, al turismo deportivo.


Pequeño Jardín de San Feliu que está un poco escondido.

Salimos del casco histórico por uno de los puentes más famosos de Gerona, por no decir el que más, Puente de Gómez o de la Princesa que separa la ciudad por el río Onyar. La penumbra de la noche, le da misterio y encanto a la zona.


En la otra orilla del río se encuentra la preciosa Plaza de la Independencia y en el centro el Monumento a los Defensores de Gerona de 1808/1809.


Ya hemos estirado las piernas un rato y nos vamos al alojamiento a descansar