Traslado y siesta matutina
Al llegar al aeropuerto, recogemos las maletas y salimos en busca de nuestro transfer, que teníamos contratado por Booking. En 25 minutos de trayecto llegamos al hotel sobre las 8:00. Preguntamos si podemos hacer el check in y nos dicen que lo pueden adelantar a las 12:00. Así que aunque estamos cansados y nos gustaría acostarnos un rato en una cama, nos cambiamos de ropa en el baño de la recepción para ponernos algo más adecuado a la temperatura que hace (unos 28 grados) y dejamos las maletas en consigna para irnos a ver algo de la ciudad. Y cuando nos vamos a ir nos dice el chico de recepción que si nos esperamos 10min nos da una habitación que están terminando de limpiar. Recibimos la noticia con gran alegría.
Sobre las 9:00 ya estábamos todos dormidos. Antes de dormirnos decidimos poner el despertador a las 13:30 para ir a comer a la zona más alejada de la ciudad (de las que teníamos previsto visitar).
Ibn Battuta
Cuando nos despertamos, tomamos un taxi y nos fuimos directos al centro comercial Ibn Battuta, que se caracteriza por su decoración. Tiene zonas temáticas de Andalucía, Túnez, Egipto, Persia, India y China. Comimos noodles, paseamos por las diferentes zonas y nos sentamos a tomar café en la parte que más nos gustó, una especie de plaza central en la sección de Persia.

La Marina
En taxi llegamos a esta zona de Dubái, la cual teníamos claro que queríamos verla al atardecer y por la noche. Al estar descansados, era el día perfecto para dedicarle tiempo.
Llegamos una hora antes del atardecer (sobre las 17:15). Paseamos por el embarcadero.

A continuación fuimos para ver el atardecer a Dubai Harbour para tener otra perspectiva del skyline (aunque se encontraba con varios rascacielos en obras que empañaban la panorámica). Una vez que se fue el sol empezaron a iluminarse poco a poco los rascacielos. Regresamos paseando de nuevo por Dubai Marina Walk, ahora totalmente de noche. Las vistas merecen la pena, no nos queríamos ir de allí. Un imprescindible de Dubái.


Burj Khalifa y Dubái Mall
Aún no teníamos hambre ni sueño, así que decidimos ir a ver el Burj Khalifa. Tomamos un taxi que nos llevó a Dubái Mall (centro comercial que está junto al Burj Khalifa).
Menudo centro comercial. Es enorme, te pierdes con facilidad, al menos al principio, pues descubrimos que tienen unan pantallas, que son como un Google Maps del Mall. Escribes la tienda, restaurante o sitio al que quieres ir y un mapa te muestra el camino.
Andando por el centro comercial pasamos por la parte exterior del acuario. Las niñas estaban flipando ¡un acuario en un centro comercial!
Continuamos hacia la tienda de Apple, pues habíamos leído que desde su terraza se tienen buenas vistas del espectáculo de las fuentes. Cuando llegamos la terraza estaba llena y había cola para entrar. Así que optamos por ir a cenar a Tribes Carnivore.
Tribes es un restaurante de carne con unas vistas espectaculares al Burj Khalifa y al espectáculo de fuentes (que empieza a las en punto, y a las y media con una duración de unos 5min). El precio de una hamburguesa (muy ricas por cierto) con agua son unos 25 euros. Para nosotros es otro imprescindible del viaje (por las vistas).

De aquí tampoco nos queremos ir, así que nos hacemos mil fotos y al hotel a descansar.
