Deira y Zocos
Salimos de la terminal de cruceros y nos encontramos con una enorme cantidad de taxis. Nos montamos en el primero, le digo que queremos ir a Gold Souq y me dice que son 80 dínares. Le digo que ponga el taxímetro y que le pago lo que cueste el servicio. Avanza unos metros y se para. Me dice que sí, que pone el taxímetro pero que son 80 dínares. Le digo que no, que el recorrido según Google Maps son unos 15min y que eso son unos 50 dínares, y le vuelvo a decir que le voy a pagar lo que diga el taxímetro. Me pregunta si tengo efectivo y le digo que no, que le pago con tarjeta. Entonces me dice que si voy a pagar con tarjeta le tengo que dar algo en efectivo aunque sea en euros. Jeje, imagino que la mayoría de turistas le pagan lo que piden, pero después de unos pocos de viajes que llevamos a las espaldas, le digo que nos bajamos del taxi y que nos montamos en el siguiente (a él no le interesa porque se tiene que volver a poner a la cola de taxis y hay unos 100). Entonces comienza a andar de nuevo y le digo por tercera o cuarta vez que le voy a pagar lo que ponga en el taxímetro. Ya le ha quedado claro que no nos va a sacar ni un euro extra y pone el taxímetro. Y os preguntaréis ¿cuánto os cobró? Pues fueron 52 dínares, le pague con tarjeta y listo. Conclusión: si no entras en su juego y le insistes en que ponga el taxímetro, lo ponen.
Los puntos de interés de este barrio son la Al Ahmadiya que fue la primera escuela de Dubái. Fuimos para verla y resulta que ahora es un Hostel. Está metida en un callejón y las niñas se empezaron a agobiar. Así que dejamos de callejear y nos fuimos a la zona turística del Gold Souq. Al igual que en otros zocos, los comerciantes te tratan de captar en la calle. Íbamos buscando algún pañuelo y de paso probarnos sus trajes típicos. Entramos en una tienda que tenía ambas cosas. El dependiente fue muy amable: nos vistió a todos, nos colocó los pañuelos de diferentes formas, nos hicimos fotos...y cuando empezó el momento de elegir lo que nos llevábamos y el regateo, el hombre siguió siendo amable y educado. Llegó un momento en el que me dijo que no tenía fuerzas para seguir regateando porque llevaba varias horas sin comer por el Ramadán. Finalmente nos llevamos 3 pañuelos que son muy suaves al tacto por unos 11 euros cada uno.
Le preguntamos por bolsos y nos llevó a una tienda cercana. Allí nos atendió un chico que nos fue enseñando bolsos de todas las marcas (particularmente la mayoría ni las conocía). Comenzó dando precios de 150 euros por unidad. Después de un rato negociando, nuestras hijas se agobian y se quieren ir. Las pobres no están acostumbradas al regateo. El precio ya ha bajado mucho y el último precio que nos ofrecen cuando ya nos ven que nos vamos es de 27 euros la unidad. Había leído que es ilegal comprar falsificaciones, así que os quedáis con la incertidumbre de si compramos o no. Pero si alguien está interesado, ya sabéis que dedicando un rato al regateo los precios bajan mucho.
En otra tienda compramos unos souvenirs para la familia.
En una de las tiendas de la calle principal se puede ver el anillo más grande del mundo en el escaparate.

Después de dedicar la mañana a esta zona regresamos al barco para comer y prepararnos para la excursión de esta tarde. ¡Nos vamos al desierto!
Desierto
Esta actividad la contratamos en Get Your Guide. La reserva es cancelable y lo cobran unos días antes de la actividad. Una vez pagado nos mandaron la documentación a la APP, aunque el chófer no nos la pidió.
La hora prevista de recogida en la terminal de cruceros era a las 15:00. Y teníamos que estar pendientes del teléfono por si se adelantaba o atrasaba un poco. Nos avisaron sobre las 14:10 y nos recogieron a las 14:15. Con nosotros se subió una pareja con una niña pequeña. El vehículo era un 4x4 de ocho plazas.
Teníamos contratado el desplazamiento al desierto, un paseo con el 4x4 por las dunas, sandboarding, montarte en camello (con un minipaseo para hacerte la foto) y ver el atardecer en el desierto. El precio por persona es de unos 30euros. Por un poco más (creo que unos 10 euros por persona) se podía contratar la actividad con paseo en quad, pero en la web dejaba claro que los menores no se podían montar. Así que descartamos esta opción al reservar la excursión.
Una vez llegas al desierto la primera parada la hicimos en una zona en la que se alquilan quads. Estando allí nos dijeron que podíamos alquilar quads dobles y que así las niñas se podían montar atrás. Preguntamos el precio y nos piden 80 euros por cada quad doble durante 20 minutos. Una actividad como esta la hicimos en Senegal y nos cobraron 15 euros por quad individual durante 1h. Además la zona para usarlos nos pareció que estaba acotada y masificada. Así que decidimos descartarla.
La siguiente parada la hicimos para regular la presión de los neumáticos y ajustarlos para acceder a la zona de las dunas. Mientras preparan los neumáticos te dan el minipaseo (2 minutos) en camello.

Cuando el coche está preparado nos avisa el chófer y comienza a subir la adrenalina. Esta parte es como montarse en una montaña rusa, cambios de velocidad, curvas con inclinación del terreno para adecuarse a las dunas, subidas y bajadas...hasta llegar a una pequeña zona plana en la que paramos a descansar.

Aquí nos dan las tablas para hacer sandboard. Comienzan las niñas, que disfrutan mucho de la bajada, pero que al subir nos dicen que cansa mucho la subida (ya que se hunden los pies en la duna). Mi mujer y yo nos tiramos, y al subir entendimos perfectamente a las niñas.

Dimos un paseo por alguna duna cercana para hacer fotos y tocaba esperar al atardecer.

Como nos habían recogido 45 minutos antes de lo previsto, aún quedaba 1h30min para el atardecer. La pareja que venía con nosotros en el 4x4 se quiere ir porque su hija ya está cansada. Nosotros que ya hemos visto el atardecer en el desierto de Marruecos y el de Jordania no tenemos ganas de esperar tanto rato. Le preguntamos a nuestras hijas y nos dicen que ellas tampoco quieren estar allí 90 minutos de espera. El chófer nos dice que si queremos él se espera y se nos apetece nos lleva de vuelta. Así que al barco a darnos un bañito y tomar algo fresquito.