Vuelos cancelados
Cada dos días aproximadamente nos cancelan el vuelo y nos lo vuelven a reubicar. Toca esperar a que la cosa se calme y se reabra el aeropuerto.
Poco a poco empiezan a salir algunos vuelos. La mayoría de ellos de la compañía Emirates, a la que se suma posteriormente FlyDubai y después Etihad. Otras compañías empiezan a mandar aviones desde sus paises para sacar a sus ciudadanos. Y España manda un primer avión para repatriar.
Ministerio y Embajada
Intentamos registrarnos en el apartado del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, pero nos daba error. Así que le mandamos todos los datos a mi cuñado que estaba en España y él nos lo hizo. De esta forma ya saben que estamos en Dubái y tienen nuestros pasaportes y número de teléfono.
Por otro lado le escribí un correo electrónico a la Embajada española en Emiratos Árabes. Me contestaron pidiéndonos los mismos datos: pasaporte, hotel y teléfono. Y nos dijeron que al ser muchos los españoles en la misma situación, que nos mantendrían informados por Instagram.
Grupo de Whatsapp
Pedí que me añadieran a un grupo de whatsapp creado por una española, Raquel Cuesta, que vive en Emiratos Árabes. Ella iba asesorando a las personas e hizo una gran labor de coordinación. Si alguien necesitaba a un médico le pasaba el contacto de alguno de los médicos que estaban atrapados para que le ayudaran. Si alguna persona no sabía enviar un correo electrónico a la embajada, ella les ayudaba a gestionarlo. En fin, una gran ayuda para muchas personas. Yo le pregunté si sabía de alguna empresa que nos pudiera hacer el traslado para ir al aeropuerto de Muscate (Omán) y me paso el contacto de un español que ya se había ido a Omán de la forma que nosotros teníamos pensado. Mil gracias por tu labor!!
Opciones para regresar
Le dediqué muchas horas a buscar opciones para salir de allí. Y estas son algunas de las que me planteé:
- Por Arabia Saudí. La descartamos porque la capital estaba muy lejos, requería de visado y también había sufrido algunos ataques. Aunque en este país se veían más aviones volando (lo miraba en FlightRadar24) que en Emiratos Árabes.
- Esperar a que empezara a volar Turkish desde Dubái. Esta era nuestra principal opción los primeros días, pero tras varias cancelaciones (la última nos reubicaban para el día 15) vimos que esta opción igual no llegaba pronto.
- Comprar un vuelo con Emirates que era la compañía que más vuelos tenía. Un día nos planteamos sacar los vuelos para el día siguiente, y el precio era de 4500 euros por persona (una locura, pero un amigo se ofreció a pagarlos desde España). Y le dije que creía que se cancelaría, pues había muchos españoles en el grupo de Whatsapp que tenían vuelos cancelados desde hace varios días y que no tenía sentido que Emirates nos metiera a nosotros antes que a ellos. Efectivamente, menos mal que no los compramos, al día siguiente el vuelo estaba cancelado. Un par de días más tarde, los vuelos con esta compañia los vimos a 7750 euros.
- Comprar un vuelo de repatriación a otro país. Le escribí a la Embajada española de Omán y nos ofrecía un vuelo de repatriación desde Muscate (Omán) a Bélgica para ese mismo día. Les contesté que no nos daba tiempo de llegar. Y que nos avisaran para algún vuelo para el día siguiente. Al rato nos escribieron que se estaba preparando un vuelo para Italia que sería en dos días (el 9 de Marzo). Estos vuelos cuestan unos 600 euros por persona (según nos informan hay paises que no cobran, otros cobran 300 euros y otros 600 euros). Ya vemos esta como una opción para salir. Lo único que nos falta es encontrar una empresa que nos haga el traslado, ya que había pensado en ir en taxi hasta la frontera, cruzarla y tomar otro taxi. Pero dos personas diferentes me comentan que al otro lado de la frontera no hay taxis. Por lo que Raquel Cuesta nos facilita el contacto para poder hacerlo con una empresa que te lleva directamente.
- Esperar a que nos toque la repatriación española gestionada por la Embajada española de Emiratos Árabes. Después de hablar varias veces con ellos por teléfono, el día 7 nos comentan que estamos en la lista de espera, pero que en principio no cabemos en el vuelo programado para el día 9. Ante este panorama sobre las 18:00 de la tarde del día 7 decidimos irnos por nuestra cuenta a Omán, y que vamos a salir sobre las 5:00 de la madrugada (en unas horas) para llegar a la frontera de noche ya que hay menos personas para cruzar en horas nocturnas (habíamos leído que durante el día las colas eran de más de dos horas, posteriormente nos informaron que llegaron a ser de 8 horas). Decidimos hacer las maletas y llamar a la empresa que nos haría el traslado, así como informar que nos reservaran cuatro plazas para volar a Italia desde Omán (con el vuelo de repatriación de italianos). Decidimos llamar por última vez a la embajada para informar de nuestro traslado y nos dijeron que había muchas personas que estaban rechazando el vuelo de repatriación de españoles y que existía la posibilidad de que nos llamaran en unas horas aunque no nos lo podían garantizar. Le pedimos que si no entrábamos en cupo, que nos llamaran para así nosotros irnos por nuestra cuenta. Sobre las 19:30 recibimos una llamada, la llamada que recordaremos por los saltos de alegría que dábamos los cuatro. Había hueco para los cuatro, la chica que nos llama nos pregunta si estamos interesados. Nosotros no salimos de nuestro asombro cuando nos dice que hay muchas personas rechazando la repatriación (en el momento no lo entendía, pero después lo fui leyendo en el grupo de whatsapp, había gente que comentaba que había rechazado la repatriación porque tenía el vuelo al día siguiente por la mañana con Emirates y ese vuelo en concreto estaba saliendo diariamente).
Nos dicen que en unas horas nos llegaría un correo electrónico con el punto de encuentro en el que tenemos que estar mañana día 8 a las 20:00, y que por seguridad no lo podemos compartir ni informar a nadie de este lugar.
De madrugada recibimos el correo y la ubicación. El día 8 allí clavaditos a las 20:00 donde nos encontramos con personal de la embajada (algunos de ellos voluntarios que han venido desde España para colaborar), muchos españoles (la mayoría con niños) y cuatro autobuses, que se convierten en 6 al llegar a la frontera con Omán, pues dos de ellos venían desde Abu Dhabi.
En la frontera solo estábamos nosotros y nos llevó unas 2 horas cruzarla entre sellos al pasaporte y registro manual e individual de todas las maletas.
Sobre las 7:00 llegamos al aeropuerto de Muscat. A las 17:00 vimos de aterrizar al avión que nos sacaría de allí. Nunca me ha dado tanta alegría ver aterrizar un avión. Dos horas más tarde nos subimos y nos recibió personal del Ejercito del Aire. Tras nueve horas de vuelo, control de pasaportes y llegar al hotel, caímos rendidos en la cama sobre las 2:00 de la madrugada. Al día siguiente en AVE hasta Málaga.
Un viaje que hemos disfrutado mucho, en el que hemos visto ciudades que nos han fascinado y del que traemos un montón de recuerdos maravillosos. Un viaje que nos ha enseñado mucho sobre lo frágil que es el mundo, en el que nos hemos ayudado entre personas que no nos conocemos de nada y en el que como familia nos hemos apoyado unos a otros y hemos tenido que tomar decisiones muy difíciles para nosotros que somos adultos y aún más para nuestras hijas que se han portado como unas campeonas.
Esperemos que la situación se calme pronto!