El día amanece con algo de niebla y lluvia. Hemos llegado a Ushuaia. Tras desayunar y las últimas despedidas, toca desembarcar. Eran sobre las 8:30 de la mañana. Las maletas las habíamos tenido que dejar en la puerta del camarote para que nos las bajaran a pie de barco, donde las recogeríamos. En esta ocasión, sí tenías que transportarlas tú hacia fuera del puerto. Me gustaba más el otro sistema
Feliz, sintiéndome muy afortunada por todo lo vivido, tomé un Uber y tras una breve parada en el hotel para dejar el equipaje, puse rumbo al Parque Nacional Tierra de Fuego. Había que aprovechar al máximo el último día en Ushuaia. Al día siguiente volaría a Buenos Aires, donde tras pasar un par de noches, tocaría volver a casa.
- - - Fin - - -

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