Tengo que confesarlo: Japón nunca había estado entre mis viajes futuribles. Entre los muchos destinos que nos quedan por ver, Japón no entraba posiblemente ni en el top 20.
Pero una compañera de trabajo viajó hace unos meses al país nipón y cuando lo comenté en casa, mi hijo, veintitantos años, fan de un montón de cosas que no soy capaz de distinguir: anime, manga, demás parafernalia visual japonesa,... y que sin llegar a ser un hikikomori hace ya unos años que no quiere viajar con nosotros, comentó que a él sí le haría ilusión viajar a Japón.
Así que comenzamos los preparativos para el viaje en familia al país del sol naciente.
LA FECHA y LA METEREOLOGIA
Condicionados por estudios, trabajos,... solo tenemos disponible la primera quincena de Septiembre; en teoría época de lluvias en Japón, pero es lo que hay.
Finalmente, tampoco ha sido tan mala época. Resumiendo los 14 días quedarían así:
4 días totalmente soleados
6 días con cielos nublados
3 días con muy ligeras y esporádicas precipitaciones que no molestaban, ni siquiera hacía falta paraguas
1 día donde durante unas 3 horas llovió torrencialmente para luego no caer ni una gota mas.
Debía haber un tifón al sur de Japón, pero quedaba lejísimos, y el día que llovió de verdad debió haber alguna pequeña inundación en alguna localidad, pero, en general, bastante bien.
Algo más molestos fueron la temperatura y la humedad: invariables en todo el viaje, unos 25 grados por la noche y algo más de 30 durante el día, lo que unido a la alta humedad, provoca cierta sensación de bochorno constante. No exagerado, soportable, pero sí obliga a ducharse cada vez que se puede y tirar de aire acondicionado.
Curiosamente muchos japoneses parecen pasarlo mal con este clima: ventiladores portátiles, sombrillas, toallitas para ir secándose el sudor, chaquetas con refrigeración,... son utensilios que se ven constantemente por la calle. Como he dicho, es verdad que puede resultar algo molesto, pero es totalmente soportable, y lo dice uno que es del Cantábrico.
LOS VUELOS
Tras sondear un poco bel mercado