Viernes 7 de agosto
Hoy nos toca avanzar nuestra ruta hacia el norte y cambiar de hotel. Siguiente destino: Grasmere.
El hotel para las dos próximas noches es Jacksons CafeBar & Guesthouse.
Liberados de las mochilas ya estamos listos para emprender la primera excursión del día.
Alcock Tarn 5 km de longitud, 346 m de desnivel acumulado (ruta en All Trails)
El camino pasa a través de campos del omnipresente helecho.
El inicio es una zona algo boscosa con sombra, pero a medida que nos elevamos y aparecen las vistas del lago Grasmere. Solo quedamos nosotros, el camino, y el helecho.
La subida es empinada. No recuerdo por qué decidimos hacer la ruta circular en sentido contrario de lo propuesto en AllTrails. La bajada también será empinada.
Desde la cima se tienen unas buenas vistas del pueblo de Grasmere y más allá, otro lago que no identificamos.
Tras 1 hora y media de caminata alcanzamos el tarn, que queda oculto en la cuenca que forma el monte.
Es una balsa de tamaño reducido donde chapotean unos patos. Está prácticamente rodeado por estos muros de piedra de pizarra, de un metro de alto, que están por todas partes y dividen en formas geométricas todo el campo.
La bajada nos encanta, pues hay unas vistas fantásticas de la unión entre Stone Arthur, Heron Pike y Great Rigg, que miden entre 500 y 760 metros, por tanto, están muy por encima nuestro.
Entre ellos transcurre un riachuelo en pronunciada pendiente.
Tras una hora y media de descenso, ya estamos en uno de los escasos pubs del pueblo para recuperar energías.
Grasmere es famoso por haber sido el hogar de uno de los poetas más famosos de Inglaterra, William Wordsworth, de la era romántica. Se puede visitar la casa que fue su residencia.
Por curiosidad, leemos un poema suyo, no entendemos nada y decidimos que no nos interesa.
Nos apetece seguir caminando, pero esta vez para variar, preferimos algo llano.
Red Bank 3 km de longitud, 192 m de desnivel acumulado (ruta en All Trails)
Tomamos un autobús hasta el mismo punto que ayer, White Moss Common, entre los lagos Grasmere y Rydal y caminamos por la orilla oeste del lago Grasmere hasta regresar al hotel.
Buena parte del camino es entre árboles que ofrecen sombra.
En el lago se bañan patos y algún humano valiente.
La entrada al pueblo es por el sur, y damos de bruces con la humilde iglesia de Saint Oswald, en cuyo cementerio está enterrado el famoso poeta y su familia.
Pasamos a presentar nuestros respetos.
Adyacente a la iglesia está la famosa tienda Sarah Nelson’s Grasmere Gingerbread. Siempre hay cola, incluso antes de que abran.
Nosotros nos dirigimos al Coop, la tienda de conveniencia del pueblo, que tiene comida preparada bien de precio y no hay cola.