En mitad de agosto tuve la oportunidad de viajar a Mongolia. Mongolia es el país que más trabajo y "dolores de cabeza" me ha dado en la planificación de un viaje. Nada es fijo, nada es seguro, ni fechas ni guías, ni alojamientos, ni programaciones; todo va cambiando según la conveniencia de los "responsables" que uno contrata, llámese agencias de turismo u hoteles.
Para la preparación del viaje he participado de foros de Facebook, y también leído esta página de internet, aunque no estaba tan actualizada, y de dichos foros pude darme cuenta que varias cuentas de usuarios representan a una misma compañía, por lo tanto, uno cree que habla con otras posibilidades, pero al final terminan siendo lo mismo, ni siquiera in-situ comentan de dicha situación. También hay que cuidarse de algunos locales que ofrecen en internet sus servicios, he leído que varios viajeros fueron engañados; en mi caso había contactado con uno, que después dejó de escribir y luego de unas semanas apareció -desde ya que no seguí el contacto-
Las compañías de turismo que contacté -por citar un ejemplo- en un principio aceptaron mis propuestas de fechas, de itinerarios, de pretensión de viajero individual y pagando sobrecargo de costos, pero a medida que se iban acercando los días, todo iba cambiando: no había disponibilidad de fechas ni ninguno de los requerimientos acordados.
Es muy difícil encontrar una opción que a uno le cuadre, por ejemplo: acceder a un sector del desierto que no sea montando un animal (no me gustan los caballos y menos subirme) ni siquiera caminar, aunque sea 15 minutos. Las posibilidades que ofrecen para uno u otro itinerario es imposible cambiarlas.
Pensaba que recorrer Mongolia alquilando auto sería muy arriesgado porque se cree que ese país es desierto puro en todo sentido de la palabra, pero las cuatro rutas que tienen está abarrotadas de tráfico a toda hora y en toda su extensión, no tendrán un gran mantenimiento, pero se puede ir a 100 km/h tranquilamente, eso sí, alquilar un auto es costoso.
Minutos antes de subir al avión en Argentina (en el otro extremo de Mongolia, con escala en Frankfurt) conseguí un guía responsable y muy buena onda, aunque igualmente tuve que hacer cambios a mi idea original, porque es Mongolia, jajajaja.
Dicho sea de paso, la aerolínea de Mongolia (Frankfurt-Ulan Bator-Frankfurt) es espectacular, su servicio, comodidad, a diferencia de las grandes europeas que se han deteriorado al extremo (incluida Lufthansa)
El aeropuerto de Ulan Bator, si bien es chico, es práctico, aunque para cambiar dinero es más dificultoso, lento. El aeropuerto está a 60 km de la ciudad, no como dice Google Earth que señala el viejo.
Ulan Bator impresiona por su frialdad en las construcciones (bloques de departamentos), es una ciudad diferente que, como el país, está entre lo soviético y lo oriental, ha crecido muchísimo en cuanto a edificaciones, rascacielos, avenidas y superficie en general. Como era verano, el tiempo fue muy benévolo, hacía calor 26ºC o más, aunque el último día en la ciudad hubo un frente frío y bajó la temperatura a 10ºC. Mucho movimiento en el centro que es muy caminable, se puede hacer toda la ciudad a pie, aunque a medida que uno se aleja, aumenta la pendiente porque está en un valle. La sociedad es muy amigable. En los supermercados y minimarkets algunos abiertos las 24 horas, hay absolutamente de todo, en especial de comidas envasadas, muchos son originarios de Corea del Sur; los precios son accesibles. Para los que le gusten las comidas rápidas, hay varias marcas internacionales.
En la mayoría de los templos no se permite sacar fotos, excepto que se pague un plus. Para los que no sabemos historia, se ve un templo y (a no ser de cambio de estructuras y colores) no se encuentran las diferencias con los demás. El museo del Gengis Khan es muy interesante, se necesita al menos media tarde para una visita productiva, (tampoco se permiten las fotografías) pero como no me gustan los museos, entré solo porque llovía a cántaros y no podía seguir caminando. (me salió cara la garita de espera, jajaja)
Respecto del alojamiento, ese es otro problema, en mi caso los busqué por la página con logo azul, uno se puede encontrar con un hotel en construcción (o destrucción) a un precio muy alto o con un cuatro estrellas maravilloso a un precio muy accesible, así que a leer bien los comentarios de los usuarios, el precio no indica mejor o peor calidad.
Estuve unos días en Ulan Bator, luego fui al Monasterio de Erdene Zuu en Karkorin, y después nuevamente a Ulan Bator, por lo tanto busqué dos hoteles diferentes, no me equivoqué al cambiar el primero. Cero responsabilidad del hotel en donde no había nadie en la conserjería ni siquiera esperándome, habiendo avisado que llegaba a las 6 am -se sabe que la mayoría de los vuelos llegan a esa hora- después que logré que aparezca alguien a recibirme (el guía llamó al teléfono de la página) me dio el código de la habitación y desapareció y quedé a la deriva en ese alojamiento de la calle Seúl que de cinco pisos solo funcionaba el tercero.
A la noche, en la ciudad, hay un movimiento incesante hasta las 2am aproximadamente. No es una ciudad que tenga mucho para ver, pero es lindo recorrerla por lo diferente, aunque los atractivos de la misma se encuentran alejados entre sí.
Tiene unos shoppings muy lindos, parques recreativos y además es segura, que no es poco.
Como dije en un principio, yo quería un viaje de dos días a Erdene Zuu para conocer el monasterio (que yo pensaba que estaba en el medio de la nada y sin embargo tiene más visitas que la propia ciudad) y pagué por un viaje personalizado, pero el guía sugirió pernoctar en otro lugar, con yurtas y cancelé el hotel de dicha ciudad. En realidad, la propuesta del guía era para ayudar a su familia y además era un entorno muy acogedor, agradable, y por supuesto mucho más barato, pero… no viajé solo, había otro viajero, ningún problema.
El paisaje hacia el oeste, se repite hasta el hartazgo, pero como es nuevo no cansa, es todo igual y cambian levemente las formas en la estepa, de las sierras, y de las yurtas o no. Hay estaciones de servicio en todo el trayecto y patios de comidas muy interesantes con lugares de descanso.
Creo que los mongoles no están aggiornados para recibir el turismo y por mi experiencia les cuesta salir de los esquemas que tienen sobre los diferentes intereses que un turista puede tener, por ejemplo, le pedía que haga una parada frente a un cartel de ruta para una foto y no le entraba en la cabeza ¿Quién va a querer sacarse una foto frente a un cartel de ruta en vez de una foto en un templo o museo?
En ese viaje, hicimos una parada por las dunas del semigobi, arenas en medio de la estepa, nada del otro mundo, pero rompen la monotonía del paisaje.
Lo que sí es horrible en ese país es la comida tradicional, todo parece gomoso, la carne, etc, desde ya que no la probé, iba a lo seguro con las comidas rápidas. La carne gomosa cortada en cuadraditos aparece en todos los platos, en arroz y en otros.
Otro viaje clásico es ir a la estatua ecuestre al este de Ulan Bator y después a la roca de la tortuga, a todo lo hice con la misma compañía de turismo (que al final uno no termina sabiendo cuál es, porque pienso que se reparten los turistas), guías muy simpáticos y comunicativos. Ahí el paisaje es más boscoso, aunque lamentablemente se está saturando el paisaje con yurtas pertenecientes a complejos turísticos y demás; algunas quedan bien, pero esto ya es un atropello. Bajo los pies de la estatua ecuestre hay una tienda de souvenires que tiene objetos muy interesantes, de buen gusto y calidad, lo mismo ocurre en el shopping que está detrás del hotel más llamativo de la ciudad con esa forma de vela de barco frente a la plaza principal.
Lo que no se comenta mucho en las redes es de la música pop mongola, está teniendo un desarrollo muy importante, y además hay disc jockeys en algunos pubs abiertos y uno puede disfrutar de los sonidos frente a una plaza o donde estén.
No pude ir al desierto de Gobi porque no me alcanzaba el tiempo y además era excesivamente caro para un viajero en solitario, los precios casi se triplican, tampoco veía, como dije en un principio que había adaptaciones en los recorridos, no se mueven de lo ya estipulado.
Creo que Mongolia tiene más de misterioso, en cuanto a paisajes, que de lo que tiene para mostrar en comparación con otros países que tienen todo, como decir Estados Unidos, Sudáfrica, Argentina, Rusia, entre otros; pero no deja de ser interesante. Conversando con personas que han estado hace veinte años, uno se da cuenta de que es un país que ha progresado mucho y no parece detenerse.
En mitad de agosto tuve la oportunidad de viajar a Mongolia. Mongolia es el país que más trabajo y "dolores de cabeza" me ha dado en la planificación de un viaje. Nada es fijo, nada es seguro, ni fechas ni guías, ni alojamientos, ni programaciones; todo va cambiando según la conveniencia de los "responsables" que uno contrata, llámese agencias de turismo u hoteles.
Para la preparación del viaje he participado de foros de Facebook, y también leído esta página de internet, aunque no estaba tan actualizada, y de dichos foros pude darme cuenta que varias cuentas de usuarios representan a una misma compañía, por lo tanto, uno cree que habla con otras posibilidades, pero al final terminan siendo lo mismo, ni siquiera in-situ comentan de dicha situación. También hay que cuidarse de algunos locales que ofrecen en internet sus servicios, he leído que varios viajeros fueron engañados; en mi caso había contactado con uno, que después dejó de escribir y luego de unas semanas apareció -desde ya que no seguí el contacto-
Las compañías de turismo que contacté -por citar un ejemplo- en un principio aceptaron mis propuestas de fechas, de itinerarios, de pretensión de viajero individual y pagando sobrecargo de costos, pero a medida que se iban acercando los días, todo iba cambiando: no había disponibilidad de fechas ni ninguno de los requerimientos acordados.
Es muy difícil encontrar una opción que a uno le cuadre, por ejemplo: acceder a un sector del desierto que no sea montando un animal (no me gustan los caballos y menos subirme) ni siquiera caminar, aunque sea 15 minutos. Las posibilidades que ofrecen para uno u otro itinerario es imposible cambiarlas.
Pensaba que recorrer Mongolia alquilando auto sería muy arriesgado porque se cree que ese país es desierto puro en todo sentido de la palabra, pero las cuatro rutas que tienen está abarrotadas de tráfico a toda hora y en toda su extensión, no tendrán un gran mantenimiento, pero se puede ir a 100 km/h tranquilamente, eso sí, alquilar un auto es costoso.
Minutos antes de subir al avión en Argentina (en el otro extremo de Mongolia, con escala en Frankfurt) conseguí un guía responsable y muy buena onda, aunque igualmente tuve que hacer cambios a mi idea original, porque es Mongolia, jajajaja.
Dicho sea de paso, la aerolínea de Mongolia (Frankfurt-Ulan Bator-Frankfurt) es espectacular, su servicio, comodidad, a diferencia de las grandes europeas que se han deteriorado al extremo (incluida Lufthansa)
El aeropuerto de Ulan Bator, si bien es chico, es práctico, aunque para cambiar dinero es más dificultoso, lento. El aeropuerto está a 60 km de la ciudad, no como dice Google Earth que señala el viejo.
Ulan Bator impresiona por su frialdad en las construcciones (bloques de departamentos), es una ciudad diferente que, como el país, está entre lo soviético y lo oriental, ha crecido muchísimo en cuanto a edificaciones, rascacielos, avenidas y superficie en general. Como era verano, el tiempo fue muy benévolo, hacía calor 26ºC o más, aunque el último día en la ciudad hubo un frente frío y bajó la temperatura a 10ºC. Mucho movimiento en el centro que es muy caminable, se puede hacer toda la ciudad a pie, aunque a medida que uno se aleja, aumenta la pendiente porque está en un valle. La sociedad es muy amigable. En los supermercados y minimarkets algunos abiertos las 24 horas, hay absolutamente de todo, en especial de comidas envasadas, muchos son originarios de Corea del Sur; los precios son accesibles. Para los que le gusten las comidas rápidas, hay varias marcas internacionales.
En la mayoría de los templos no se permite sacar fotos, excepto que se pague un plus. Para los que no sabemos historia, se ve un templo y (a no ser de cambio de estructuras y colores) no se encuentran las diferencias con los demás. El museo del Gengis Khan es muy interesante, se necesita al menos media tarde para una visita productiva, (tampoco se permiten las fotografías) pero como no me gustan los museos, entré solo porque llovía a cántaros y no podía seguir caminando. (me salió cara la garita de espera, jajaja)
Respecto del alojamiento, ese es otro problema, en mi caso los busqué por la página con logo azul, uno se puede encontrar con un hotel en construcción (o destrucción) a un precio muy alto o con un cuatro estrellas maravilloso a un precio muy accesible, así que a leer bien los comentarios de los usuarios, el precio no indica mejor o peor calidad.
Estuve unos días en Ulan Bator, luego fui al Monasterio de Erdene Zuu en Karkorin, y después nuevamente a Ulan Bator, por lo tanto busqué dos hoteles diferentes, no me equivoqué al cambiar el primero. Cero responsabilidad del hotel en donde no había nadie en la conserjería ni siquiera esperándome, habiendo avisado que llegaba a las 6 am -se sabe que la mayoría de los vuelos llegan a esa hora- después que logré que aparezca alguien a recibirme (el guía llamó al teléfono de la página) me dio el código de la habitación y desapareció y quedé a la deriva en ese alojamiento de la calle Seúl que de cinco pisos solo funcionaba el tercero.
A la noche, en la ciudad, hay un movimiento incesante hasta las 2am aproximadamente. No es una ciudad que tenga mucho para ver, pero es lindo recorrerla por lo diferente, aunque los atractivos de la misma se encuentran alejados entre sí.
Tiene unos shoppings muy lindos, parques recreativos y además es segura, que no es poco.
Como dije en un principio, yo quería un viaje de dos días a Erdene Zuu para conocer el monasterio (que yo pensaba que estaba en el medio de la nada y sin embargo tiene más visitas que la propia ciudad) y pagué por un viaje personalizado, pero el guía sugirió pernoctar en otro lugar, con yurtas y cancelé el hotel de dicha ciudad. En realidad, la propuesta del guía era para ayudar a su familia y además era un entorno muy acogedor, agradable, y por supuesto mucho más barato, pero… no viajé solo, había otro viajero, ningún problema.
El paisaje hacia el oeste, se repite hasta el hartazgo, pero como es nuevo no cansa, es todo igual y cambian levemente las formas en la estepa, de las sierras, y de las yurtas o no. Hay estaciones de servicio en todo el trayecto y patios de comidas muy interesantes con lugares de descanso.
Creo que los mongoles no están aggiornados para recibir el turismo y por mi experiencia les cuesta salir de los esquemas que tienen sobre los diferentes intereses que un turista puede tener, por ejemplo, le pedía que haga una parada frente a un cartel de ruta para una foto y no le entraba en la cabeza ¿Quién va a querer sacarse una foto frente a un cartel de ruta en vez de una foto en un templo o museo?
En ese viaje, hicimos una parada por las dunas del semigobi, arenas en medio de la estepa, nada del otro mundo, pero rompen la monotonía del paisaje.
Lo que sí es horrible en ese país es la comida tradicional, todo parece gomoso, la carne, etc, desde ya que no la probé, iba a lo seguro con las comidas rápidas. La carne gomosa cortada en cuadraditos aparece en todos los platos, en arroz y en otros.
Otro viaje clásico es ir a la estatua ecuestre al este de Ulan Bator y después a la roca de la tortuga, a todo lo hice con la misma compañía de turismo (que al final uno no termina sabiendo cuál es, porque pienso que se reparten los turistas), guías muy simpáticos y comunicativos. Ahí el paisaje es más boscoso, aunque lamentablemente se está saturando el paisaje con yurtas pertenecientes a complejos turísticos y demás; algunas quedan bien, pero esto ya es un atropello. Bajo los pies de la estatua ecuestre hay una tienda de souvenires que tiene objetos muy interesantes, de buen gusto y calidad, lo mismo ocurre en el shopping que está detrás del hotel más llamativo de la ciudad con esa forma de vela de barco frente a la plaza principal.
Lo que no se comenta mucho en las redes es de la música pop mongola, está teniendo un desarrollo muy importante, y además hay disc jockeys en algunos pubs abiertos y uno puede disfrutar de los sonidos frente a una plaza o donde estén.
No pude ir al desierto de Gobi porque no me alcanzaba el tiempo y además era excesivamente caro para un viajero en solitario, los precios casi se triplican, tampoco veía, como dije en un principio que había adaptaciones en los recorridos, no se mueven de lo ya estipulado.
Creo que Mongolia tiene más de misterioso, en cuanto a paisajes, que de lo que tiene para mostrar en comparación con otros países que tienen todo, como decir Estados Unidos, Sudáfrica, Argentina, Rusia, entre otros; pero no deja de ser interesante. Conversando con personas que han estado hace veinte años, uno se da cuenta de que es un país que ha progresado mucho y no parece detenerse.
Hola Experto,
En primer lugar, muchas gracias por tu explicación ya que como muy bien dices es difícil encontrar información sobre Mongolia y más si quieres visitarla por libre o al menos sin un paquete organizado desde aquí.
En fin, nosotros tenemos previsto un recorrido en moto de 11 días por el Valle d'Orkhon con un agencia de allí, pero queremos aprovechar el viaje y visitar también, básicamente el Parque Nacional Terelj y el desierto del Gobi. Sabemos que lo mejor es hacer estas dos extensiones, con alguna agencia local, pero el problema es que no encontramos ninguna ni sabemos si las que hemos visto son de confianza. Hemos preguntado a los de la agencia del tour en moto, pero nos dicen que ellos no saben. Nos parece raro, pero bueno es así.
Querríamos pues preguntarte, con quien lo hiciste tu. En tu comentario hablas de "un guía responsable y muy buena onda" y también hablas de " todo lo hice con la misma compañía de turismo". Nos podrías pasar estos datos, por favor?
Muchas gracias por adelantado.
Un forero recomendó por aquí a Suren como guía de la agencia Winds of Mongolia, aunque encontramos otras agencias más baratas, eran en inglés y mi padre no entiende bien y además, como está fastidiado de la espalda, prefería un guía en español para poder comunicarme en condiciones en caso de problemas de salud, así que elegimos a Suren. Hicimos un tour de 5 días al desierto de Gobi con las típicas paradas ente medio + el billete del transmongoliano en la ruta de Ulán Bator a Pekín. Fuimos en octubre de 2025. El viaje fue genial, Suren es muy simpática y flexible, habla perfecto español y puede hablar con ella de todo. Te acompaña en todas las rutas y es muy divertida. El 4x4 era un Toyota Land Cruiser, grande y robusta, muy aseado y cómodo. El conductor es un crack que yo no sé cómo se aclaraba a orientarse por qué, literal, no había carreteras y estábamos en mitad de la nada, sin referencia alguna, increíble. Muy recomendable, Suren es un amor de mujer, muy entrañable y se preocupó mucho por nosotros y por que mi padre estuviese bien.
Dejó número para quien le pueda interesar. +976 88 737755
Atiende al whatsapp y también por email, pero como no hay cobertura en ningún lado, muchas veces no puede responder largo del día y responde de noche o de madrugada, pero paciencia que siempre responde. También se le puede contactar por email: windofmongolia.es@gmail.com
Le podéis escribir en español, responde en español.
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