Llegamos al aeropuerto de Barcelona a las 05:20h dado que nuestro vuelo despega a las 06:30h destino Ibiza.
Como vamos con Ryanair y a pesar de que actualmente ya te asignan asiento, nos vamos a la cola de la puerta de embarque con nuestras 2 maletas de mano (un troley y una mochila de espalda). Para 5 días consideramos que no necesitamos mucho más.
Ya hay cola, más o menos estamos por la mitad. Cuando vienen los trabajadores a comprobar el billete con el correspondiente DNI nos comunican que a partir de la pareja anterior y debido a que el avión va completo nos facturan la maleta de manera gratuita. Al menos a 90 personas les tocará facturar contra su voluntad.
Durante la espera al embarque me fijo que a los últimos de la cola no les hacen facturar la maleta, debido a que ya han suministrado 90 etiquetas.
Comienza el embarque y sin pudor, en el interior del finger, fuera de las miradas del personal de Ryanair quito la etiqueta del troley y la pegatina del billete, accediendo al interior del avión con ella en mis manos y sin necesidad de facturar. Si, lo se, no está bien, pero ya que llevo, como unos cuantos más, un rato de pie debido a que hemos decidido llegar con antelación, no hay derecho que los que llegan los últimos si puedan subir al avión con su maleta. Otra cosa es que busquen voluntarios y a cambio ofrezcan la ventaja de embarcar con prioridad, algo que vimos en el vuelo de vuelta.
Despegamos y en nada aterrizamos.
En Ibiza ya es de día y salimos del avión en busca del autobús L10 que nos llevará a puerto. El autobús se coge al salir a la calle a la derecha, se ve la marquesina de la parada y si tienes suerte estará el bus esperando. Llegamos y no había mucha cola lo que nos permitió subir a él. 3,50€ por persona. En verano sale cada 20 min y en invierno cada 30 min.
Son las 7:50h y confiamos en llegar a puerto antes de las 8:30 con el fin de zarpar en el ferry de las 8:30h. Algo que conseguimos ya que llegamos con 10 minutos de antelación y como se puede comprar el billete en el barco no perderemos tiempo haciendo cola en las taquillas. La compañía era Mediterránea Pitiusa y el precio fue de 92€ ida y vuelta abierta para 2 personas. Es decir, 23€ por trayecto. Si solo compras la ida, ésta la cobran a 26€. Y si lo compras On-line te sale a 20€ el trayecto. Nosotros no quisimos cogerlo online porque si perdíamos el de las 8:30h hasta las 10h no salía el siguiente de esa compañía, pero si de otras. Por lo que por esos 3€ por persona preferimos no arriesgarnos.
El este ferry vas en interior y solo tarda 35 min. Por lo que a las 9:05h estábamos atracando en el puerto de La Savina de Formentera.
Ahora tocaba alquilar la moto.
La moto la podíamos haber alquilado on-line pero al ser septiembre decidimos ir directos a mostrador puesto que no nos faltaría. Ya en mostrador, pregunté el precio sabiendo lo que costaba on-line, abriéndoseme los ojos con espanto!!! 45€ de diferencia. Les dije que me lo igualaran y me dijeron que no podía ser, pero que con el billete de barco aplicaban un descuento. Lo aplicaron y aún me ofertaban la scooter 15€ más cara. Les dije que como no tenía prisa me iba a hacer la reserva on-line y que volvía en un rato. Y así fue, hoy día con la tecnología del teléfono móvil en menos de 5 min realicé la reserva y recibí el email de confirmación.
Así que volví al mostrador y por 85€ me alquilaron una scooter de 125cc para 5 días. Depósito de gasolina lleno y una fianza en efectivo de 20€ que te devuelven al devolver la moto.
Ya solo queda una cosa, llegar al apartamento.
Son las 9:30h más o menos y a las 10h conseguimos llegar a nuestro apartamento en Calò de Sant Agustí, a 12 km del puerto. Nos alojamos en los Apartamentos Es Calò. Son unos apartamentos modernos, un poco caros pero como es nuestro segundo aniversario nos hemos estirado por algo digno y éste alojamiento a cumplido nuestro objetivo con creces. Habitación amplia, baño moderno, balcón amueblado con vistas al mar, aire acondicionado, wifi, … La TV ni la encendimos. Y la cocina perfecta para cocinar comida de playa, nada sofisticado (ensaladas de pasta, filetes de lomo, etc).
Ah!!! Como llegamos tan pronto al alojamiento no pudimos disponer de la habitación, pero nos dejaron cambiarnos en los baños, y en principio nos guardaban las maletas, pero al salir nos dijeron que si queríamos ya estaba la habitación libre, pero aún no estaba limpia, para subir las maletas. Y así fue, dejamos las maletas dentro del armario, y vimos por encima la habitación. Al salir nos encontramos con la limpiadora y le comentamos que habíamos dejado las maletas no vaya a ser que… y que si podía que nos dejará lo que quedaba de aceite, sal y fairy. Nos dijo que eso se lo quedaba ella como propina y que se lo iba a llevar. Pero para nuestra sorpresa cuando ya por fin entramos a medio día, vimos que lo había dejado. Bastante maja.
Bueno pues, son las 10:30h y ya hemos volado desde BCN, hemos navegado en ferry hasta Formentera desde Ibiza, hemos alquilado una scooter y hemos hecho el check-in. Ahora solo queda disfrutar de la isla hasta el viernes por la tarde.
Como nos hemos levantado tan pronto tenemos un hambre que mordemos por lo que nos vamos a desayunar. Cogemos la moto y nos presentamos en Sant Ferran que está a 6 kms y desayunamos en una terraza, Bar Cafetería Los Currantes, que está a pie de carretera justo en el desvío para entrar en el pueblo.
2 bocadillos contundentes, uno vegetal y otro de pollo, un nesté y una cerveza de botella nos salió por 14,70€. Nos supo a gloria, la camarera muy simpática y que sepáis que si queréis os ponen los bocadillos para llevar, algo que pensábamos hacer algún día pero nunca lo hicimos.
Como no tenemos planning y lo que queremos es playa… pues a la playa que nos vamos.
Escogimos Playa Mitjorn por ser la más grande y así ir cada día a más pequeñas.
Ah!! Fundamental sombrilla. A nosotros nos dejaron una en el hotel, así que nos ahorramos comprar una.
Pues eso, playa. Un dato a tener muy en cuenta cada día es saber como sopla el viento, más que nada porque uno va a Formentera para estar en aguas cristalinas y en calma, no para creer querer y no poder hacer surf.
Mira que venimos del norte y saber como sopla el viento está a la orden del día, pues ese día nos confiamos y lo pasamos por alto. Por lo que llegamos a Mitjorn y estaba movida, pero decidimos quedarnos, ya cambiaríamos por la tarde.
A las 14h nos fuimos para el apartamento para comprar algo de comida para salir del paso y bebida. Fuimos al super que está al lado del restaurante Rafalet. Ahí vimos lo caro que es comprar en los super y piensas, y los que viven aquí? En fin, 30€ unos filetes de lomo, una bolsa de lechuga, un tomate, queso fresco, agua y una lata de cerveza, y no se si algo más pero vamos, carillo carillo. Yo solo llevaba 18€ y tuve que ir al hotel a por la cartera.
Mientras mi mujer me esperaba en el super, muy maja la dependienta por eso, ésta última le preguntó a mi mujer si una de esas motos era nuestra. Le dijo que no y porque se lo preguntaba. La respuesta fue que más tarde vendría la policía local, las multaría y la grua se las llevaría porque estaban aparcadas en zona peatonal.
Nos curramos una ensalada fresca y como madrugamos tanto una mini siesta de 30 min.
Después de la siesta no embadurnamos de crema solar, recomendable hacerlo antes de ir a la playa, y nos fuimos Ses Platgetes que están al lado del hotel por lo que fuimos caminando.
De camino a la playa pasamos por delante del super y justo estaba la policía local sancionando a todas esas motos, por lo menos 20. Luego vendría la grua porque al volver de la playa estaban las pegatinas del triángulo.
Llegamos a una playa familiar con aguas muy tranquilas, ideal para ir con gafas y tubo. Y es aquí donde ya vimos la mezcla de gente en bañador y gente sin. Nosotros de momento lo llevábamos puesto.
Aquí estuvimos una hora y media ya que queríamos ir a comprar al super la comida de la semana e intentar ir a ver la puesta de sol.
Fuimos a otro super, unos justo antes de llegar a Sant Ferran, es un SPAR. Mucho más grande y en algunas cosas más barato, en otras no… Aquí ya compramos fruta, desayuno, pasta, embutido, pan bimbo, más cervezas,… Y todo por 35€.
Al salir del super vimos que aparecían unas nubes por donde debía irse el sol, así que vemos que nos vamos a quedar sin puesta de sol.
Vamos al apartamento a dejar las cosas, ducharnos y buscar un sitio para cenar.
Para sorpresa, los del hotel nos han subido una botella de cava con 2 copas en una cubitera como obsequio por nuestro aniversario. Muy agradecidos, pero nos la reservamos para ir tomarla un día durante la puesta de sol.
Como justo hoy es nuestro día, decidimos ir al restaurante Rafalet ya que se recomiendo en el foro, está al lado del apartamento y estamos cansados del madrugón.
Para nuestra sorpresa no tenemos que esperar ni 30 min, ya que digamos hemos ido al segundo turno a eso de las 22h. Y encima nos toca una mesa al lado del mar.
De primero pedimos un entrante para compartir, Frito de Pulpo. IN-CRE-I-BLE!!!
Y de segundo íbamos con la idea de un pescado, tipo dorada o así, pero al final nos tiramos a la piscina y pedimos una parrillada de pescado, bastante buena aunque nos supo mal no poder acabarla ya que se enfrió muy rápido, y el pescado frio cuesta mucho comer.
Para acompañar una botella de agua y una botella de vino blanco Jose Pariente sauvignon.
Total: 97,80€ Es nuestro aniversario y hoy nos lo podemos permitir.
Nos vamos a hotel a descansar que ya son más de las 00h y estamos para el arrastre.
Desayunamos una tostadas con mermelada, vaso de zumo, vaso de leche y listo. Hacemos unos sanwich de pavo y queso para llevarnos a la playa para comer a media mañana.
No lo había comentado, desde BCN hemos traído una nevera de playa de estas plegables. Fundamental!!! Donde meteremos agua, comida de pica pica, cervezas y gracias a las placas de hielo del hotel todo se mantendrá frio. La idea era comprar hielo pero esas placas han ayudado al medioambiente y a nuestro bolsillo, jejeje!!!
Hoy hemos decidido, tras comprobar hacia donde bufa el viento, dirigirnos a Cala Saona. Es muy fácil llegar.
La verdad es que tiene encanto porque es una cala cala, es decir, cabe gente en la arena sin problema, el acceso al agua es de arena no de piedras, y el agua está limpia una vez pasada la primera zona que es donde se queda todo el mundo. No está sucia pero como llega a la altura de la cintura y es arena entre el movimiento del agua y la gente está un poco removida.
Total, un poco de snorkel, unas fotos al lado de las rocas pero sin posar tanto como los italianos, unas uvas frescas para combatir el calor y así hasta el medio día.
Una vez en la moto nos dirigimos al acantilado que hay sobre cala Saona para hacer unas fotos de la cala desde arriba, y de allí, ahora si, hacia el hotel.
Después de comer nuestra ensalada de pasta, mini siesta, crema solar y a la playa.
Ahora toca ir a Caló Des Mort, però finalmente acabamos en Es Copinar, casi al lado del kiosko Bartolo. Un poco de snorkel aunque creo que es la playa donde menos hemos visto.
Y hoy si, hoy vamos a ir a ver la puesta de sol al Cap de Barberia y nos llevaremos la botella de cava.
Llegamos al faro, fotos de rigor y nos vamos hacia los acantilados para ver desde el límite la puesta de sol. Nos sentamos y brindamos con las sargantanas. Allí charlamos con 2 chicos que estaban disfrutando con sus cervezas y como uno de ellos trabajaba en la isla nos asesora a que playas ir y algún sitio donde cenar en Sant Ferran.
Con la cantidad de gente que había al llegar al faro y que luego ya estaba oscuro, al final no pudimos ver la cueva de Lucía y el Sexo. Yo ya la conocía pero mi mujer no, así que nos veremos obligados a volver a la isla.
Volvemos al hotel, nos duchamos y nos vamos a Sant Ferran a cenar al Macondo, conocida pizzería y muy recomendada. Nos dan mesa para 30 min después, así que nos vamos al Bar de la Fonda Pepe a coger una cerveza y un nesté (4€).
Preguntamos el horario de la gasolinera y nos informan que hay unos surtidores que funcionan con moneda de 1 y 2 €, todo un acierto para emergencias, como era casi nuestro caso y eran ya las 22:30h. Decidimos ir después de cenar.
Salimos a la plaza donde había un pequeño concierto en directo. Nos tomamos la bebida y volvemos al restaurante donde nos dan una mesa en la terraza.
Pedimos una ensalada de frutos secos y una pizza para compartir, un agua y una cerveza, y nos sale por 31,80€. Precio muy bueno y la cantidad para los dos es más que satisfactoria.
Una vez cenados y antes de ir al hotel, nos vamos a la gasolinera Repsol a meterle unos € a la scooter porque si no lo hacemos hoy, mañana por la mañana lo pagaremos.
Le metemos 3€, casi medio depósito, y nos vamos tranquilos al hotel a descansar.
Hoy nos hemos levantado temprano, desayunamos con la calma, preparamos las uvas, los sándwich y nos vamos a una de las playas que nos comentó el chico durante la puesta de sol. Como el viento sopla del norte nos vamos al sur, en el lado de mitjorn. El desvío para llegar al rincón donde nos han recomendado es muy sencillo.
Cogiendo la carretera desde Caló de Sant Agustí dirección Sant Ferran, más o menos unos 3 kms hay un desvío a la izquierda donde hay una estatua de una payesa de color azul y el restaurante “Can Dani”. Tiramos todo ese camino recto y llegamos a un parking con un restaurante. Pensamos… y esto es estar tranquilo? Total, decidimos quedarnos, miramos a la izquierda y hay sombrillas fijas y a la derecha no, pues a la derecha que nos vamos. Pasamos un pequeño embarcadero y nos encontramos de cruces con una mini cala de arena desierta y luego una playa larga casi desierta. Ahora si, pensamos, debe ser aquí. Decidimos plantar el chiringuito justo pasada la calita y por primera vez decidimos hacer nudismo juntos.
No lo habíamos hecho antes por imposibilidad de hacerlo donde vivimos, y en Formentera estábamos esperando encontrar un rincón no muy concurrido, y decidimos que era este.
Y tan a gusto que estábamos que nos gustó esa sensación de libertad, bañarte y hacer snorkel sin molestias. En esta playa vimos bastantes peces ya que había bastante flora.
A medida que pasaba el rato, iba llegando gente a la calita, y todos hacían nudismo salvo una pareja que se puso a nuestro lado. Y como nos sentíamos tan cómodos, así nos quedamos. Estuvimos hasta medio día y no llegamos a ser más de 15 personas.
A la hora de comer, no fuimos de nuevo al hotel para comer. La verdad es que se agradece ir a comer al hotel, más que nada para estar un rato a la fresca y tener una tregua con el sol. Porque estar desde las 10h de la mañana hasta las 18h cinco días seguidoS pienso que es una salvajada.
Así que comimos a la sombra, nos pusimos más crema y nos fuimos de nuevo. Hoy es miércoles y hay mercadillo en la Mola, por lo que queremos aprovechar la playa y luego subir.
Esta tarde decidimos ir a Cala Es Baster, que es la otra cala que nos recomendó el chico de la puesta de sol. Esta cala se encuentra al lado de Sant Ferran y no es muy difícil de encontrar. A la que giramos para entrar al centro urbano de Sant Ferran, sigues girando a mano derecha por la calle Sant Jaume, esa calle empieza en el mismo desvío. Tiramos hasta el final, pasando el Macondo y nos encontramos de frente a otro restaurante “amor y odio” o algo así. Allí giramos a la izquierda y la calle hace una chicane, así que seguimos ese camino hasta llegar a la cala. Se ve perfectamente porque llegas a la parte alta del acantilado. Abajo esta la cala. Nos asomamos antes de bajar y el agua tiene una pintaza increíble, lo malo que es prácticamente todo roca, salvo una lado donde están las 10 personas que deben haber.
Decidimos bajar y llegamos donde está la gente. Hay unos viejos embarcaderos que salen de unas cuevas escarbadas en la pared. Nos plantamos al lado de uno de ellos y esta vez con el bañador puesto nos tiramos al agua ha hacer un poco de snorkel. A pesar de ser entrada de piedras, sin escarpines no se entra del todo mal.
La vida submarina en este caso también es interesante.
No estamos mucho rato porque como he dicho queremos subir a la Mola. Hacemos unas fotos de rigor y nos vamos.
Antes de ir dirección a La Mola nos vamos a llenar el depósito de la moto. Le ponemos 4€ más. Parece mentira pero la moto chupa que no veas.
De camino a la Mola, como pasamos por delante del hotel, decidimos parar para dejar los bártulos de la playa, bolsa, gafas y tubos.
Subimos dirección a la Mola, pasamos el mirador donde hay bastante gente haciéndose fotos, pero nosotros pensamos parar en otro momento. Llegamos a Pilar de la Mola y decidimos antes de ir al mercadillo ir hasta el faro.
Llegamos al faro, con esos acantilados, y lo vemos claro. Aquí hay que venir a ver la salida del sol. Así que decidimos que mañana jueves madrugaremos para ver esa salida de sol.
Nos hacemos unas fotos y volvemos a Pilar de la Mola para dar un paseo por el mercadillo. 15 minutos de reloj es lo que nos lleva dar el paseo por el mercado. Yo no tenían intención de comprar nada y parece ser que mi mujer menos, así que una vez visto nos vamos.
Ah!!! Durante el paseo mi mujer reconoció a una chica de uno de los puestos de un reportaje tipo callejeros viajeros y no se cortó un pelo y le preguntó si era ella, y efectivamente así era. Que salió con su suegra y sus hijos en la comuna donde viven.
Llegamos al hotel, nos duchamos y hoy decidimos ir a Es Pujols a cenar algo y dar un paseíto.
Al entrar en Es Pujols ya vimos que había gente, parecía que estuviéramos en Salou, Lloret o similar. Tuvimos que dar toda la vuelta para poder aparcar la moto, ya ves, una moto. Volvimos a la entrada del pueblo y esta vez giré hacia la izquierda y en un camino de tierra dejé aparcada la moto. Estuve a punto de dejarla en la acera de la rotonda de la entrada donde todo el mundo estaba dejando las motos, pero decidí ir a un sitio permitido, visto que aquí van a saco.
Hoy no tenemos hambre de sentarnos a comer plato, así que decidimos buscar un sitio para cenar una hamburguesa, pero antes nos chupamos todo el paseo viendo todos los restaurantes por si sonaba la flauta y en alguno que tuviera buena pinta nos cogieran rápido, pero no fue así.
Así que decidimos volver al inicio del pueblo que es donde hemos visto la hamburguesería, justo al lado de la rotonda a mano derecha mirando hacia la entrada del pueblo. “Casa la Piadina” se llama.
Nos pedimos unos nachos con queso, una de patatas fritas, una hambuerguesa cheesburger, una hambuerguesa Maxi de pollo, y medio litro de sangría. En total 29€. Precio muy bueno y la comida estaba bastante bien, mucho mejor que un Mcdonalds.
Mientras cenábamos vimos como apareció la policía local y empezaba a multar a todas esas motos que estaban estacionadas en la acera de la rotonda, si esa acera donde pensaba aparcar yo pero al final me lo repensé. Pues menos mal, porque en menos de 10 minutos la grúa cargó 9 motos. Alguno tuvo suerte y llegó a tiempo de que la subieran a la grúa, pero no se salvaron de la sanción.
La verdad que es una tocada de vaina, porque son tus vacaciones y nos esperas tener este tipo de extras. Ahora bien, hay que saber que las normas se deben respetar en todos lados. La señal estaba bien clara y es bien conocida.
Bueno pues, tras la cena la idea era ir a tomar algo, pero el cansancio empezaba a hacer mella y como queríamos ver el amanecer nos fuimos a dormir.
Enhorabuena por vuestro aniversario, y por vuestra preciosa escapada.
Como recomendación, te sugiero que cambies los títulos de las etapas, poniendo un título descriptivo, en lugar del día y la fecha. Como lo tienes ahora no se pueden encontrar en buscadores.
Hola, voy a escribir un diario de Formentera y para no repetirme estoy leyendo los que ya hay, el tuyo es muy chulo y con bastante información, lo único que te corrijo es que la birra en el piratabus vale menos de tres euros. Te voy a "estrellar".
De viaje por EspañaPueblos, ciudades y naturaleza. En coche y rutas de senderismo. Destinos y recorridos clásicos y lugares no tan conocidos. Lo iré ampliando e incorporando...⭐ Puntos 4.79 (101 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 2201
Paseando por España-1991/2017En este diario me voy a centrar más en todo lo relacionado con la naturaleza. rutas, embalses, lagos, parques nacionales, jardines, etc...⭐ Puntos 5.00 (6 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 1147
Recorriendo Andalucía.Recopilación de todas las etapas de Andalucía que estaban en mi diario De viaje por España junto con las nuevas que iré incluyendo, aunque el general...⭐ Puntos 5.00 (6 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 683
Prisas, poco margen para detenerse y la eterna presión de capturar el "reels" perfecto para redes sociales. Ese es el ritmo que marca gran parte de nuestras vidas, pero, afortunadamente, no es el ritmo de Formentera. Aquí, el tiempo se mide de otra forma. Solo tienes que darte una vuelta por la Plaça de Sant Francesc a la hora del desayuno y observar la calma absoluta de quienes disfrutan en las terrazas. Es contagioso. Por eso, aquí tienes una guía para convertir a esta joya balear en tu próximo destino de desconexión obligatoria.
1. El espectáculo natural: Estany Pudent y Ses Salines
Si llegas al puerto de La Savina, tu primera parada debe ser la carretera que conecta con Es Pujols. Haz un alto en el Estany Pudent, un epicentro de biodiversidad. Al caer la tarde, el lugar se transforma en un observatorio privilegiado donde es posible avistar flamencos, tarros blancos y zampullines cuellinegros —Formentera alberga una de las colonias más importantes de Europa de esta especie—. Muy cerca, Ses Salines nos regala un juego de colores violetas y rosas, un paisaje declarado Bien de Interés Cultural que brilla con luz propia.
2. Es Caló de Sant Agustí: Esencia marinera
Si la tradición marinera tuviera nombre propio, sería Es Caló de Sant Agustí. Pasear por este puerto natural es un regalo para los sentidos: el aroma a salitre mezclado con la madera de sus varaderos —declarados Lugar de Interés Cultural— te transporta a otra época. Rodeado de casas blancas de pescadores, es el lugar ideal para reponer fuerzas. Consejo: pide cualquier pescado fresco del día; aquí lo preparan con una maestría que no encontrarás en otro lugar.
3. Iglesia de Nuestra Señora del Pilar: El refugio de la Mola
La sencilla iglesia de Nuestra Señora del Pilar es un fascinante ejemplo de iglesia-fortaleza del siglo XVIII. Construida en una época marcada por el miedo a los piratas, sus muros gruesos y contrafuertes robustos sirvieron tanto para el culto como para el refugio. Es la visita perfecta para complementar tu paso por El Pilar de la Mola, donde no puede faltar la icónica foto en su faro y, si tu viaje coincide entre miércoles y viernes (de mayo a octubre), una visita a su famoso mercadillo artesanal.
4. Playa de Migjorn: La costa que se reinventa
Es imposible elegir una sola playa, pero si buscas espacio, Migjorn es tu lugar. Con 5 kilómetros de costa al sur de la isla, ofrece rincones espectaculares como Ca Marí, es Arenals y es Copinar. Lo más curioso es su naturaleza dinámica: las corrientes invernales moldean la arena cada año, haciendo que la playa sea diferente cada vez que vuelves. ¡Una sorpresa constante!
Formentera destaca por su versatilidad. Ya sea en familia, en pareja o en solitario, la isla te permite diseñar tu propia experiencia para que el recuerdo sea imborrable. No es solo un lugar al que ir, es un lugar al que siempre querrás volver.
La Formentera del silencio: rincones donde el Mediterráneo invita a desconectar
Más allá de sus famosas playas de aguas cristalinas y de su ambiente relajado, Formentera es también un destino donde resulta fácil encontrar espacios para disfrutar de la calma. Acantilados, torres de vigilancia, faros y senderos junto al mar conforman un paisaje en el que el sonido del viento y del oleaje sustituye al bullicio, ofreciendo algunos de los rincones más tranquilos del Mediterráneo.
Para quienes buscan descubrir una faceta diferente de la isla, estos lugares permiten recorrer Formentera desde una perspectiva más pausada, donde naturaleza, patrimonio e historia conviven en perfecta armonía.
Las torres de defensa: guardianas de la costa
Construidas durante el siglo XVIII para proteger la isla de los ataques piratas, las torres de vigilancia forman parte del patrimonio histórico más singular de Formentera. Hoy, convertidas en excelentes miradores, ofrecen algunos de los mejores lugares para contemplar el paisaje y disfrutar del silencio.
Torre de Punta Prima
Situada junto a Es Pujols, la Torre de Punta Prima domina la costa oriental de la isla. Desde su entorno se obtienen amplias vistas hacia Ibiza y los acantilados de La Mola, especialmente al atardecer, cuando la zona recupera toda su tranquilidad.
Torre des Pi des Català
Cerca de la playa de Migjorn, esta torre, construida en 1763 y restaurada recientemente, es la única del conjunto defensivo que permite acceder a su interior. Su excelente estado de conservación la convierte en una de las visitas patrimoniales más interesantes de la isla.
Torre des Garroveret
Levantada sobre los acantilados del Cap de Barbaria, a unos 65 metros sobre el nivel del mar, ofrece una espectacular panorámica del Mediterráneo y de la costa sur de Formentera.
Torre de sa Gavina
Ubicada en las proximidades de Can Marroig, al norte de Cala Saona, esta torre continúa vigilando simbólicamente el oeste de la isla y constituye uno de los mejores lugares para contemplar la puesta de sol.
Torre de sa Guardiola
Situada en el islote de s'Espalmador, controla el paso de Es Freus, el estrecho que separa Formentera de Ibiza. Su aislamiento convierte este rincón en uno de los espacios más tranquilos del archipiélago.
Los faros, grandes balcones sobre el Mediterráneo
Los dos grandes faros de Formentera se encuentran entre las imágenes más reconocibles de la isla y constituyen excelentes destinos para quienes desean disfrutar del paisaje con calma.
Faro del Cap de Barbaria
En el extremo más meridional de Baleares, el Faro del Cap de Barbaria se alza sobre un impresionante acantilado de casi 100 metros de altura. Muy cerca se encuentra la conocida Cova Foradada, una pequeña cavidad natural que conduce a un espectacular mirador sobre el mar.
La combinación de acantilados, cielo abierto y horizonte infinito convierte este lugar en uno de los espacios más fotografiados de Formentera.
Faro de La Mola
En el extremo oriental de la isla, sobre el altiplano de La Mola, el faro domina el Mediterráneo desde unos 120 metros de altura. Muy próximo se encuentra sa Talaiassa, el punto más elevado de Formentera con 192 metros de altitud.
Este paisaje inspiró al escritor Julio Verne, cuya relación con la isla se recuerda mediante un monolito situado junto al faro.
Una forma diferente de descubrir Formentera
Aunque las playas siguen siendo uno de los grandes atractivos de la isla, recorrer sus torres, faros y senderos permite descubrir una Formentera más tranquila y auténtica.
Son lugares ideales para pasear sin prisas, contemplar el paisaje, observar el mar o disfrutar de algunos de los mejores amaneceres y atardeceres del archipiélago balear, lejos de las zonas más concurridas.
Consejos para disfrutar de estos rincones
Recorre las torres y los faros a primera hora de la mañana o al atardecer.
Lleva agua y protección solar, especialmente durante el verano.
Respeta los senderos señalizados y el entorno natural.
Disfruta del paisaje con tranquilidad y evita dejar cualquier tipo de residuo.