El vuelo con Brussels Airlines sale a las 6.30 de Madrid-Barajas. Valorando los precios entre esta línea o Ryanair, el billete con Brussel sólo sale 20€ más caro, incluido el desplazamiento desde Charleroi hasta Bruselas. Por tan poca diferencia prefiero volar directamente a la ciudad.
Una vez en el aeropuerto de Bruselas, tomo el autobús 272 que va hasta la Estación del Norte, muy cerca de mi hostel. El trayecto aproximadamente 50' y el precio del billete 3€.
El primer contacto con la ciudad es gris, el día está muy nublado y la previsión del tiempo no va a mejorar en los próximos días. El trayecto desde el aeropuerto transcurre por zonas llenas de oficinas, también está muy cerca la sede de la ONU. Todo muy Europeo.
Llego hasta la Estación del Norte, podía bajar una parada antes, pero quería ver la distancia entre el hostel y la estación para los viajes a Brujas y Gante. En 10' estoy en "Brussels 2GO4 Quality Hostel", la habitación, con baño dentro, un poco pequeña para 4 personas, por lo demás, limpieza, información y ubicación, estupendo.
Después de dejar la mochila comienzo el recorrido por Bruselas. Caminando por el Boulevar Emile Jacqmain llego en 5' hasta de Brouckere, todo está lleno de grandes edificios acristalados, continuo hasta la Iglesia de Santa Catalina, con sus fachadas negras por la humedad y unos bonitos edificios rodeando la plaza en la que se encuentra, al lado tiene la Torre Negra, casi escondida.
Callejeando por un barrio lleno de tiendas con comida orgánica, donde puedes comprar un bocadillo preparado en el momento, pescaderías y pequeños supermercados, llego hasta el edificio de la Bolsa, se está montando un escenario para dar la bienvenida al Año Nuevo Chino.
Siguiendo a la gente llego hasta la Grand Place, es muy bonita. Cada uno de sus edificios merece ser admirado detalladamente. Desués de un buen rato mirando cada uno de sus rincones, bajo por una callecita hasta el Manneken Pis, curioso y pequeñito. En esta misma calle está el famoso mural de tintín.
Desde la Grand Place continuo mi ruta hasta la Plaza de España, con las estatuas de Don Quijote y Sancho Panza. Me gusta la vista de la Grand Place.
El siguiente destino es la Catedral, aparece semiescondida detrás de una arbolada. Me resulta muy cuiroso encontrar algo así en medio de una ciudad. Los árboles con la mitad del tronco pintado me recuerdan a los que había en todas las calles de mi pueblo.
La Catedral preciosa, por dentro y por fuera. No soy objetiva porque me gustan todas. Algo que me llama la atención es que la rodean modernos edificios acristalados llenos de ejecutivos. Esta es la característica de Bruselas.
Pasando por la estación Gare Central, llego hasta el Mont des Arts. Bonito jardín, más árboles con faldas blancas. En la parte superior un mirador de todo el jardín. Tiene a un lado la Biblioteca, edificio moderno, y unas galerías al otro. Desde lo alto del mirador puedes ver el Carrillón.
Después de ver por fuera el Palacio Real voy directa al Sablón, barrio lleno de anticuarios. Como en una cafetería una rica ensalada césar y una cerveza Leffe rubia, la primera del viaje.
Después de un buen paseo por el barrio, hago visita a la Notre Damme del Sablón, justo en frente hay un pequeño jardín, el Square du Petit Sablon, merece la pena pasar y descansar un rato en el. Me dirijo hacia el Palacio de Justicia. Imponente edificio, está en obras pero aún así, puedes admirar la impresionante cúpula. Visito la fachada del Palacio Egmont. De vuelta hacia la zona de la Grand Place tomo café al lado del Museo de la Música.
Después de descansar un rato en el Hostel, visité las famosas Galerias Saint-Hubert, llenas de tiendas tradicionales y chocolaterias.
Esta zona es muy pintoresca, bastante turista si, pero con mucho encanto. Calles estrechitas llenas de bares. Delirium es parada obligatoria, había leido que siempre está lleno, pero en esta ocasión, apenas había gente, así que pude tomar una cerveza Abbaye D´Aulne bastante tranquila. Puedes cenar en cualquiera de los bares, los precios me parecieron elevados, comparados con otras ciudades, aunque Bélgica en si, es bastante más cara que España.
A media noche estaba en la cama, no sin antes tomar otra cerveza en el hostel, esta vez, Chimay blanca.
Aprovechando el billete de tren, tarifa weekend, con el 50% de descuento, decidí hacer las visitas a Brujas y Gante en el fin de semana.
El tren a Brujas tarda 1 hora aproximadamente, va bastante lleno, aunque la frecuencia es de cada media hora.
Que decir de esta maravillosa ciudad de cuento de hadas.... solo que la camines, la huelas, la respires, la acaricies....
Estuve todo el día recorriendo sus calles, da para mucho, está llena de rincones donde te transportas a otras épocas. Sus construcciones, sus canales... todo precioso.
Fuí caminando hasta los molinos, en la zona norte de la ciudad. No es que tengan nada de especial, pero el paseo hasta allí es bastante interesante.
Quería ver anochecer en Brujas, disfrutar la ciudad iluminada, y no me decepcionó en absoluto...
Momentos que quedan en tu retina para siempre, acompañados de sentimientos de felicidad.