Con un poco de retraso con el horario previsto (casi como la Renfe), me dispongo a relatar nuestras aventuras en el verano de 2024.
Por fin pude convencer a Adela para viajar a Estados Unidos. En el año 2020 en principio íbamos a haber ido a la costa oeste, pero pasó lo que todos sabemos, y luego nos fue apeteciendo más ir a otros destinos. Pero este año iba a caer. Eso sí, me puso la condición de no alquilar coche para los traslados, con lo cual nuestras visitas han estado obligatoriamente más reducidas. No estaba yo demasiado de acuerdo con esta condición, pero o la aceptaba o no íbamos, así que como todo el mundo sabe quien manda, acabé entrando por el aro.
Buscamos un vuelo internacional multidestino, con entrada por Boston y salida por Nueva York. Así también evitábamos entrar por un aeropuerto demasiado concurrido. Luego tuvimos que coger vuelos internos, de Boston a Buffalo para ver Niagara, y de Buffalo a Washington. De Washington a Nueva York fuimos en tren.
Allá por el mes de mayo reservamos el vuelo con Iberia, que cómo estará el tema, que los 900 € por persona que nos costó, casi me pareció hasta barato.
El itinerario elegido fue el siguiente:
17-08-2024. Llegada a Boston.
18-08-2024. A patear Boston.
19-08-2024. Segundo día en Boston y traslado a Niagara.
20-08-2024. Primer día en Niagara.
21-08-2024. Traslado a Washington.
22-08-2024. Visita de Washington.
23-08-2024. Rematando Washington y traslado a Nueva York.
24-08-2024. Primer día en Nueva York. Pajareo, High Line, Greenwich Village.
25-08-2024. Misa Gospel, Hispanic Society, BH Photo y ruta East River de ferry.
26-08-2024. Museo Metropolitan, Quinta Avenida y Empire State Building.
27-08-2024. Tour Contrastes, Chinatown. DUMBO, puente de Brooklyn y Top of the Rock.
28-08-2024. Ferry a Staten Island, distrito financiero y más compras.
29-08-2024. Museo de Historia Natural, Central Park, Chinatown y musical.
30-08-2024. MoMA, intento de funicular y vuelta a casa.
Los gastos para dos personas, desglosados por categorías, fueron los siguientes:
Alojamientos: el apartado más elevado de gastos, incluso más que los vuelos: 2.591 €
Vuelos: 2.300 €
Compras y regalos: 900 € (somos mucha familia)
Visitas (incluyo las tarjetas Go City): 750 €
Comidas (malcomer, en general): 723 €
Transportes varios: 375 €
Cogimos un seguro de viaje con Iati que afortunadamente no tuvimos que usar, compré una esim con Nomad para mi y otra sim física con Vodafone para Adela, sacamos la ESTA de Adela (yo no necesito porque tengo visado), y sin más preámbulos, vamos al lío.
El primer día fue largo y corto a la vez. Con la comodidad de coger el avión a la una de la tarde en Madrid, y por tanto, no tener que madrugar demasiado, llegamos en vuelo directo de Iberia, tras ocho horas de trayecto, a las 15:00 hora local a Boston.
Los trámites de inmigración, que siempre acojonan un poco, se resolvieron sin problemas, por lo que ya no nos quedaba más que ir a nuestro hotel, HI Boston Hostel, esta vez en transporte público. Este hotel se ubica en una antigua fábrica rehabilitada, por lo que podemos decir que tiene un diseño industrial. Tiene habitaciones compartidas y también dobles, como la que teníamos nosotros. También tenía mucho ambiente multicultural, que siempre se agradece.
A las horas a las que acabamos llegando el hotel, más la toma de posesión de la habitación, ya no nos quedó mucho más tiempo que tomar una cerveza en un bar cercano. Aquí ya nos dimos cuenta que el nivel no tenía nada que ver, con la leche que nos metieron por dos cervezas. Luego pasamos por una especie de festival de la cultura africana que había en el cercano parque del Boston Common. Después del pequeño paseo ya sí que nos fuimos a descansar, apalizados como estábamos entre el viaje y el jet lag.
Este primer día lo dedicamos a patear la ciudad. Tras un rico desayuno en el hostal (que ya estaba más que pagado por la crujida del precio) repetimos el camino del día anterior hasta el Boston Garden. Aquí comienza el Boston Trail, que fuimos recorriendo: la casa de representantes del estado de Massachusetts, la tumba de Samuel Adams, la estatua de Franklin… Desde la plaza donde está el monumento a la hambruna de Irlanda observé unos grandes almacenes Marshall, y para allá que nos fuimos a hacer las primeras compras de ropa, que está bastante barata en comparación con la comida, por ejemplo.
Luego continuamos el recorrido pasando por la Vieja Casa del Estado, donde estaban los guías vestidos de época, imagino que pasando un calor terrible, hasta llegar al famoso Quincy Market. Como era domingo por la mañana tampoco había demasiado ambiente.
De aquí seguimos hasta la casa de Paul Revere, callejeando por el barrio italiano, hasta llegar al pabellón donde juegan los Boston Celtics. Ya se nos había hecho la hora de comer (a su hora, no a la nuestra), así que allí mismo, en una especie de centro comercial que había al lado de la tienda oficial de merchandising, nos metimos la primera hamburguesa, sin pena ni gloria. Luego pasamos un ratillo por la tienda, para darnos cuenta de los precios prohibitivos que tenían las camisetas.
Continuamos andando hasta llegar a Acorn Street, pero casi nos gustaron más los alrededores que la propia calle, que no entiendo lo que la hace tan famosa.
De aquí ya nos acercamos hasta la entrada del mítico bar de Cheers, para luego entrar en el parque que hay junto al Boston Common, que nos gustó mucho.
Volvimos un rato al hotel, que estaba por allí cerca, para descansar un rato de estar pateando toda la mañana, y tras ese pequeño reposo, nos acercamos en metro hasta la famosa universidad de Harvard. Claro, era agosto y no había clases, pero aunque no pudiéramos ver el ambiente universitario, nos dimos una vuelta por el campus.
De aquí ya nos volvimos para el hotel, para terminar cenando no recuerdo muy bien dónde.
Si, me refiero a los alojamientos dentro del parque y también fuera, en los lugares cercanos. En abril para julio no queda prácticamente nada dentro del parque (a precios asumibles para la mayoría) y supongo que en west yellowstone quedará lo que quede. Aunque haya menos visitantes extrangeros siguen teniendo muchísimos más visitantes nacionales, y el alojamiento dentro del parque es muy limitado
Gracias a tod@s por vuestras respuestas. Seguiré indagando y poniendo en la balanza los pros y los contras. No será por ilusión, pero ir y estar en tanta tensión que no disfrutes del viaje tampoco es lo que quiero.
Saludos.
Esa es la historia, que no apetece preparar un viaje así...
Gracias, imagino que será mas complicado después. Ahora lo que mas me preocupa es lo de presentar el historial de redes sociales, estoy viendo el tiempo en Yellowstone para poder ir cuanto antes, porque esto cada vez está peor. Pero de momento el tiempo es muy malo, invernal, si no, en cuanto pueda voy. A ver si no me pilla la historia de las redes sociales. Otra cosa es los que tenemos ya el ESTA, que no sé si habrá que añadir este historial o no.
Hoteles: haz un planteamiento y coge cancelación gratuita.
ESTA:
A ver, tú tienes que actualizar tu dirección para el nuevo viaje. Puedes actualizar las veces que quieras sin pagar. Mira ahí lo que te piden. No te esperes al ultimo día para actualizar