A primera hora nos fuimos a la terminal de ferrys de Playa del Carmen y nos fuimos para Cozumel, que es una isla que está justo en frente, donde están los segundos mejores arrecifes de coral del mundo.
Os dejo unas recomendaciones en caso de huracán (esto no se ve en España...)

Es maravilloso el mar Caribe. Es transparente, tanto que ves el fondo a mas de 10 metros. Qué maravilla.
A la llegada del ferry nos estaban esperando para el buceo.
Si podéis y os gusta, os recomiendo bien comprar en España con antelación una funda para la cámara de fotos (en eBay, por 3€), o bien, comprar una cámara acuática. Creo que los mejores precios están en Cozumel, a unas calles de la estación de ferrys.
Nos montamos en una barca con el fondo de cristal. Nos dieron todos los materiales y empezaron las instrucciones para pasar las dos mejores horas que he pasado en mi vida bajo el agua, excepto por la medusa que me picó. Yo creo que era la única medusa del Caribe, pero así soy yo. No todo el mundo puede presumir de que la primera medusa que le pique sea en el Caribe, no?
Compramos la foto que nos echaron con los pececitos (unos 6€), pero quién se iba de ahí sin el recuerdo...

Después del buceo (estuvimos en tres arrecifes a diferentes profundidades), fuimos a por la moto. Y mientras mi novio conducía, yo grababa. Fuimos a una playa virgen y con cuidado de no pisar los corales (increíble), nos bañamos y pasamos el día. Como no sabíamos bien donde comer, nos quedamos en la playa son las hamburguesas que nos dieron en el hotel (en el snack bar tenían comida preparada para llevar con todo lo necesario, un detalle). Fallo técnico, ¿dónde estaba la foto? La habíamos perdido.
Luego fuimos a un pueblo que hay en el centro de la isla (que parecía pequeña la jodía). Todo estaba lleno de motos y era muy gracioso porque todos los turistas íbamos saludándonos.
El pueblo se llama El Cedral y nada mas llegar nos recibió un chico que nos explicó la historia del sitio, nos enseñó orgulloso su nueva iglesia y las ruinas mayas. Le dimos algunos pesos de propina y nos fuimos a otras ruinas. Cerradas.

Volvimos a llenar de gasolina la moto (que barata!!!) y a devolverla. Allí estaba la foto del buceo, nos la tenía guardada el dueño del local y nosotros locos de contentos porque creíamos haberla perdido. Nos dijo 'En México no se piede nada!!' y nosotros tan felices.
Y de vuelta al hotel. Me encanta lo que hacen con las toallas:

Esa noche habíamos reservado para el restaurante asiático. Qué pasada de comer!!

Y a mumi!!