Aprovechando el buen tiempo del que estamos disfrutando, decidimos pasar una jornada como dos suecos más
El paisaje natural del lago Mälaren es precioso, durante todo el trayecto se observan pequeñas calas, embarcaderos, conjuntos de casas de madera preciosas, que hacen del viaje una experiencia muy bonita. La calidad de vida durante el verano es alta, los suecos disponen de pequeñas casas en el archipiélago, así como barcas, lanchas y embarcaciones de recreo que aprovechan para las actividades al aire libre y disfrutar del sol y el agua.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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Al llegar al embarcadero de Grinda llama la atención el paisaje verde que nos recibe, alrededor del agua hay enormes extensiones de césped; una vez pasada esa zona, hay un camino de aproximadamente un kilómetro hasta llegar a la zona de recreo, en la que hay un hotel, una tienda y un restaurante.
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Decidimos comer en un merendero en el que un chaval se dedica a hacer en la parrilla hamburguesas (100 SEK las dos) y cada uno se las adereza a su gusto.
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Desde ahí, nos vamos a tomar un rato el sol cerca del restaurante chill-out en el que hay un dj amenizando la tarde con música. La playa no es del tipo que nosotros conocemos, se trata de una pequeña cala, rodeada de un embarcadero y en la que hay piedras lisas en las que tumbarse a tomar el sol, pero resulta curioso.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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A las 17'30 horas regresa el ferry a Estocolmo pasando por Vaxholm, lugar que parece muy animado y que cuenta con una imponente fortaleza.