Nairobi es una ciudad que sorprende. Es una urbe muy peculiar, donde puede encontrarse de todo en los alrededores del corazón financiero, comercial y turístico de Nairobi donde se encuentran también casi todos los hoteles. Hay una vida nocturna muy animada, y es imperdonable pasar por allí y perdérsela, aunque habrá que tener cuidado cuando se vuelva al hotel, más aun si se hace solo, ya que no por nada llaman a Nairobi también “Night-robbery”. Un lugar que me gustó para tomar unas cervezas de noche fue el Simmers. Se encuentra fácilmente en la Av. Kenyatta. Tenían actuaciones en directo por la noche. Aviso a navegantes: es un lugar de bailoteo salvaje y ligoteo
En Nairobi puedes encontrar todo tipo de tiendas donde comprar algunos útiles para tu viaje a la montaña, a los safaris o cualquier tipo de souvenir. Por todos lados hay los típicos supermercados Nakumatt, que son como cualquier otro en España, puedes encontrar cualquier cosa casi al mismo precio. Un poco más barato nada más. En el centro, en el City Market, puedes disfrutar del típico mercado con sus puestos de pescado, de carne, de flores, de frutas y sobre todo de artesanías. Viene a ser el 7eleven de Nairobi ya que está abierto 24h. Las artesanías hay que regatearlas fuerte. Si no hay ganas de regatear, hay una tienda no muy grande donde compré yo, en una calle paralela al sur de la Kenyatta av., creo que era la Gallery Watatu, donde pueden encontrarse piezas de buena calidad a buen precio sin necesidad de regatear tan fuerte.
Nairobi no tiene grandes atractivos turísticos. Está el museo nacional, la granja de Karen Blixen, el centro de recuperación de jirafas, el PN de Nairobi y para los más nostálgicos de Memorias de Africa puede ser bonito buscar y descubrir si aun continúan el león y la leona oteando la pradera echados sobre la tumba de Finch-Hutton en las colinas de Ngong…