Octavo día, ya era el último, q pena, nosotros a las 9 teníamos q reunirnos para irnos al aeropuerto, por lo q desayunamos pronto y llegó el momento de las despedidas, eso es lo peor, después de haber pasado unos estupendos días pero como bien dicen todo tiene su fin, lo q queda es que no perdamos el contacto con ellos y con suerte q volvamos a coincidir en algún otro viaje. La espera para ir a los buses fue eterna, cuando quisimos salir eran las 10 y tardamos un rato en llegar al aeropuerto, q menudo caos había allí, q descontrol, el vuelo lo habían adelantado, tardaron mucho en facturar, y la fila del cheking era enorme, justo montamos en el avión a la hora de salida, pero como se había retrasado todo y no llegaban todos los pasajeros tuvieron q retrasarlo y salimos hora y media más tarde por lo que nos tiramos 4 horas en el avión, menuda pesadez, así q a las 5 llegamos a Madrid y allí ya fue la despedida definitiva, qdaba atrás todos esos días de fiesta, lugares preciosos, conocer gente, compartir vivencias, risas, bailes …..en definitiva un gran viaje que nunca olvidaré y que aconsejo a todo el mundo.