Como comentaba en la anterior etapa, el vuelo a Estocolmo lo hicimos con Ryanair que te deja en Skavsta, a una hora y media más o menos de la capital. El tiquet para el bus que te lleva a Estocolmo lo puedes comprar en el mismo aeropuerto, ya que Ryanair tiene una compañía de buses subcontratados para hacer el transfer. El bus te deja en la estación de autobuses que no está muy lejos de Gamla Stan, el centro histórico. Desde la estación al albergue, fuimos en metro (1 estación). El billete se compra a través de cupones que van por zonas: 80 sek/10 cupones. Desde la estación a Gamla Stan nos costó 2 cupones.
El albergue estaba situado en Stora Nygatan 38 y se llamaba Abbes hostel. La recepción está a unos 200 metros, donde te harán el check in y te darán un código para acceder al albergue. Todas porterías en Suecia funcionan así. La llave y el paño de la portería han pasado a mejor vida y las cerraduras son electrónicas.
Aquí teneis unas cuantas fotos del albergue. Realmente es auténtico, todo Ikea 100%. No hay cocina, al menos cuando yo estuve, y las duchas y lavabos son compartidos.

Por cierto, mirar los comentarios en Trip advisor de un segundo albergue Abbes Hostel Central Station y vereis que no es nada recomendable. Si reservais, hacedlo en el de Gamla Stan, que no os engañen.
Después de instalarnos fuimos a conocer el centro. Es muy turístico y hay muchas tiendas de recuerdos. Muy cerca hay un super para comprar provisiones. Es un Spar y está bajando por una calle dirección al mar. En los alrededores encontrareis muchos restaurantes con terraza. Si el presupuesto es ajustado, hay bastantes pizzerias a precios asequibles. Para acabar el día, fuimos a ver la puesta de sol, es espectacular.