El día de hoy lo teníamos previsto para Josefov, el barrio judío.... Y para allá que fuimos....
En esta ciudad no cogimos ningún tipo de transporte para movernos por ella, como teníamos tiempo, íbamos andando a todas partes, y como ya os he dicho varias veces, eso es lo bonito de esta ciudad.
Llegamos al barrio judío, sacamos la entrada que daba acceso al cementerio, la sala de ceremonias y las sinagogas Maisel, Pinkas, Española Staranova, y Klausen. Nosotros la sacamos en la sinagoga Maisel en la calle Maiselova, 10, no tuvimos que esperar cola y nos costó 600 kc (unos 20€). Tener en cuanta que si sacais esta entrada no hace falta que espereis colas para entrar al resto, sobre todo al cementerio judio, porque las colas que hay son para la gente que sólo quiere entrar a esas sinagogas en particular... Vosotros pasar con vuestra entrada directamente a la puerta. Ah!! para ver la Sinagoga Vieja-Nueva hay que sacar otra entrada.
Como era pronto no había mucha gente, así que pudimos ver bien todo. Mi marido me iba explicando todo respecto a los judíos y a su forma de vida en guetos, era curioso que allí en los jardines eran mujeres las que los arreglaban y no jardineros como en el resto de la ciudad, lo mismo que en las sinagogas, donde mujeres mayores, cuidaban de que nadie echáramos fotos (para eso hay que sacar un pase que por supuesto te cobran aparte), además tenían muy mal carácter... pero alguna foto cayó.. yo no estaba dispuesta a pagar para hacer fotos.
Tal vez la sinagoga que más me impresionó fue Pinkas, ver todas las paredes escritas con los nombres de las víctimas del holocausto me puso los pelo de punta.



Y por supuesto el cementerio, uffff, ver tantas tumbas unas encima de otras... se te encoge el estómago.
Pasamos aquí toda la mañana, y de camino al centro paramos en un italiano a comer.
Era nuestra última tarde en Praga, y la dedicamos a la ciudad nueva, nove mesto.... Yo tenía ganas de ver el edificio danzante, y hasta allí que fuimos....
Por el camino vimos el ayuntamiento, los parques.... y un supermercado donde aprovechamos para compra cervezas y traérnoslas para regalar

Entonces, empezó a granizar... sí, sí, todo el día había un sol increíble y de repente granizo... Estábamos cerca de la calle Lipova, y yo tenía apuntado un cervecería por allí, Pivorovsky Dum, así que la buscamos y nos metimos a ver si dejaba de llover... Pues bien, dejó de llover y allí seguíamos nosotros probando las cervecitas y charlando de lo que habían sido estos 10 días. Aprovechamos para cenar algo ya que estábamos y nos fuimos para el hotel a hacer las maletas y a dormir.